Es innegable que los ultimos 20 años han resultado provechosos para el cine asiatico. China, Hong Kong y Taiwan han atestiguado la consolidación de grandes talentos cinematograficos dentro y afuera de sus fronteras, lo que ha permitido al occidente el descubrimiento de obras relevantes producidas en estos paises y la posterior admiración hacia sus autores, su visión y sus temas, lo que nos habla de un fenomeno similar a lo sucedido en los años 50 con el cine japones y el llamado “efecto kimono”, esto es, un notable entusiasmo por todo lo proveniente de dichas cinematografias y su atrayente (al menos, para el publico occidental) sabor exotico.

Es a mediados de los 80 y pricipios de los 90 que se da un mayor auge de dichas cinematografias en el mundo entero. Surgen en el ambito internacional los directores provenientes de la llamada Quinta generacion del cine chino (esto es, los directores graduados de la academia filmica de Beijing, posteriores a los dias del funesto Mao Zedong) y nombres como Chen Kaige, Zhang Yimou o Tian Zhuangzhuang, entre otros, comienzan a ser familiares para los cinefilos alrededor del orbe y a ganar la admiración de legiones de estos, pese a la grave paradoja que supone para dichos directores la situación en su propio pais, ya que, a pesar de manejar cada uno temas, o mas bien, de tener intereses distintos en cada uno de sus films, el cine de dichos realizadores comparte un eje comun: la denuncia de las atrocidades cometidas bajo el regimen de Mao y su nefasta Revolución Cultural, cuestión que no ha dejado de acarrearles consecuencias a estos cineastas, que van de lo leve a lo grave (al dia de hoy, permanecen prohibidas en territorio chino Vivir y La historia de Qiu-Ju de Zhang Yimou, y lo mismo sucede en el caso de Adios a mi concubina de Kaige Chen, quienes afortunadamente supieron sortear dichos contratiempos y han podido continuar con sus carreras sin mayores problemas y seguir cosechando galardones; en el caso de Tian Zhuangzhuang, desafortunadamente, le toco la joda: despues de la realización de El papalote azul, fue acusado de provocador y reaccionario, lo que le valió ir a parar con sus huesos a la carcel por un periodo de ocho largos años. Despues de este severo patinonconcaidaconrotademadre, tambien ha podido reanudar su carrera.

El comienzo del nuevo milenio supuso para las cinematografias china, taiwanesa y hongkonesa un repentino nuevo auge, gracias al sorpresivo exito internacional de El Tigre y el Dragon (2000) del taiwanes Ang Lee, una cinta que retoma los elementos que han hecho popular por esos lares al llamado Wu Xia o cine de karatazos de corte epico. Dicho exito ha supuesto una veta de oro para los productores de aquellos paises quienes rapidamente se avocaron a la producción masiva de filmes de corte similar y encargando la realización de estos a sus mas prestigiosos realizadores, con desiguales resultados: Kaige Chen, para muchos el mas notable egresado de la Quinta Generación y quien mostro un notable brio para manejar temas epicos en su excelente El Emperador y el Asesino, enseño el cobre con La Promesa, que a pesar de algunos aciertos visuales , resulta ser una soberana pendejada, mientras que en el caso de John Woo, famoso por sus violentos y vertiginosos thrillers, se hablan buenas cosas de su Red Cliff : es dificil saber si esta cinta de casi cinco horas de duración se exhibira en México, por lo que habra que conformarse y esperar su arribo en formato Blu Ray por estos lares.

Pese al hecho de haber declarado no sentir demasiado interes por el genero, Zhang Yimou ha demostrado ser el cineasta mas aplicado de todos los ya mencionados, y quien ha logrado los resultados mas satisfactorios al abordar el Wu Xia; despues de sus notables Heroe y La Casa de los cuchillos, ambas deslumbrantes tanto en el aspecto tecnico como en el anecdotico, Yimou emprende la realización de La Maldición de la flor dorada, sin dudas, el punto mas alto de su epica trilogia, y el mas acabado ejemplo de su habilidad para mantener el interes de una historia y su gran sentido del espectaculo. (se nota que este director, es la mente creadora detras de la monumental ceremonia de apertura de los juegos olimpicos de Beijing) Interesantisima historia de intrigas, inconfesables pasiones amorosas, relexión sobre el poder y los limites a los que se pueden llegar para mantenerlo, la cinta de Yimou es un torbellino de imagenes de una riqueza visual que casi raya en la ostentación, con un soberbio uso de los colores y logradisimo diseño de producción; ademas, junto con las otras dos partes de la trilogia, logra emular los temas y la manera espectacular de resolverlos haciendo gala de un profundo aliento poetico que, en su tiempo ,el maestro japonés Akira Kurosawa (notese: he dicho japones; aunque uds. no lo crean, abundan por aqui, en MUBI, pendejos que no saben distinguir entre nacionalidades y piensan que Kurosawa y Yimou son paisanos…) habia abordado en sus magistrales Kagemusha y Ran; se puede decir que esta trilogia Wu Xia, particularme este ultimo capitulo, comparten algunas de las obsesiones tan caras al gran realizador japones, ademas de ser una especie de puesta al dia de las tragedias shakesperianas, aunque,si bien es cierto que, a pesar de sus visos de tragedia y sus escenas sangrientas, esta realización de Yimou carece de la atmosfera apocaliptica y obscura de los films de Kurosawa.

La Maldición de la flor dorada es una cinta redonda, que no deja cabos sueltos, y que cada uno de los aspectos que conforman su compleja trama, estan resueltos por alguien que sabe muy bien lo que quiere contar y la dirección hacia donde quiere llegar, aprovechando el desempeño de un notable reparto encabezado por un estupendo Chow Yun Fat como el maquiavelico emperador y los jovenes Jay Chou y Liu Ye; esta cinta supone , ademas, el reencuentro del realizador con su musa de los primeros tiempos, la legendaria actriz Gong Li, quien, como la emperatriz, consigue, quizas, el mas complejo papel de su carrera, ademas del notable uso de la excelente musica del compositor japonés Shugeru Umebayashi, utilizada a la perfección, y la cual llega a convertirse, casi, en un personaje mas de la pelicula.

Si se trata de ponernos rudos, quizá el unico punto debil de esta espectacular cinta, sean precisamente sus escenas de artes marciales. Si bien estas resultan deslumbrantes y estan coreografiadas hasta el mas minimo detalle, al final, queda la ligera sensación de que estas eran algo innecesarias, ya que la historia, por si sola, cuenta con la suficiente complejidad e interes para poder prescindir facilmente de estas y mantener despierto el interes del espectador de principio a fin (cosa imposible, ya que se supone que dichas secuencias, son el alma mater de una pelicula como esta.)
A fin de cuentas, este es, sin duda, uno de los puntos mas altos de la filmografia de Yimou, una cinta que demuestra que no todo lo que brilla es El Señor de los anillos en cuanto al uso de las herramientas digitales y la puesta en escena se refiere, una epopeya que no le pide nada en espectacularidad a peliculas epicas como esta ultima y similares hollywoodenses, y una excelente muestra del gran nivel que tiene la cinematografia china, y el cine de Zhang Yimou en particular.

LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA (MAN CHENG JIN DAI HUANG JIN JIA)
Hong Kong, China, 2006
DIR Zhang Yimou
PROD William Kong, Zhang Weiping, Zhang Yimou, Zhang Zhenyan
SCR Zhang Yimou, Cao Yu
DP Zhao Xiaoding
CAST Gong Li, Jay Chou, Chow Yun-fat, Liu Ye, Ni Dahong, Junjie Qin, Man Li, Chen Jin
ED Cheng Long
PROD DES Huo Tingxiao
MUSIC Shigeru Umebayashi
Dur. 114 minutos.