John Murdoch awakens alone in a strange hotel to find that he has lost his memory and is wanted for a series of brutal and bizarre murders. While trying to piece together his past, he stumbles upon a fiendish underworld controlled by a group of beings known as The Strangers who possess the ability to put people to sleep and alter the city and its inhabitants. Now Murdoch must find a way to stop them before they take control of his mind and destroy him. —IMDb
Alex Proyas is an innovative and versatile filmmaker, with a penchant for large-scale science fiction productions. Maintaining prolific careers in both commercials and feature films, Proyas often uses the smaller venue as a testing ground for his big screen imagination, an inspired move that has rendered him a master of visual imagery.
Born in Egypt to Greek parents, Proyas moved to Sydney, Australia, when he was three years old. By 18, he was a distinguished freshman at the Australian Film and Television School, and a classmate of Jane Campion, for whom he composed the score to A Girl’s Own Story. During his first year at school, Proyas wrote and directed Groping, the 1982 Best Short Film winner at both the Sydney and London Film Festivals. In his second year, he formed a production company along with two peers, called Meaningful Eye Contact. Dissatisfaction with school led Proyas to drop out in 1984, as he began directing music videos through the firm. The success of his video… read more
Suele decirse que el principal mérito de los artistas es copiar el trabajo de otros (ya sea para lograr algo mejor, o para, sencillamente, darle en la madre a los logros del original). Como quedo demostrado en su anterior trabajo y opera prima El Cuervo, el director egipcio-canadiense Alex Proyas hizó patentes en este su segundo largometraje un evidente gusto por el cine fantástico, así como la lograda asimilación de las influencias barroco-expresionistas de cintas consideradas clásicas dentro del género como Blade Runner y Metropolis; este proyecto personal del realizador (filmado en el año de 1997) pudo ser llevado a cabo despues de muchas dificultades y desaveniencias creativas de Proyas con los diferentes estudios a los que les fue ofrecido (Fox, Universal, Paramount) quienes consideraron como muy oscura la visión de Proyas y una historia, según el limitado cociente intelectual de los ejecutivos de dichas casas productoras, que podria ser dificil de entender para el gran publico. Proyas consiguió finalmente el apoyo de New Line Cinema para rodar el film, teniendo la suerte de rodearse de un eficiente cuadro de actores (eficiente, si, aunque ninguno de ellos, exceptuando quizá a William Hurt, de peso alguno en la taquilla) para encarnar a los personajes de la película: Rufus Sewell (quién, a extraña excepción de este film, siempre ha sido encasillado en papeles de villano), una pre-galardonada con el Oscar Jenniffer Connelly, un en ese entonces ajonjolí de todos los moles Kiefer Sutherland, etc.); el realizador pudo concluir el rodaje a finales de ese año (1997), sin embargo, para su desgracia, el 97 fue también el año del lanzamiento de Titanic de James Cameron, por lo que los productores del film decidieron no correr riesgos y retrasaron el estreno para el año siguiente. No obstante el entusiasmo de algunos pocos ejecutivos quienes le veian al resultado final buenas oportunidades de convertirse en un exito comercial, la gran mayoría no compartía dicho entusiasmo, ya que además de la presunta "intelectualidad" excesiva del asunto, entre otros peros, se daban el lujo de calificar al producto como creativamente poco original (quizas por el inmenso parecido de los alienigenas del film con los Cenobites de la saga de Hellraisser, de Clive Barker) y obvio por momentos, lo que les llevó a promocionar la película como un film de terror y, según afirma Proyas, esta decisión provoco que el publico para quién se hallaba dirigida desde un principio (los seguidores de la ciencia ficción) ignorasen de su estreno, mientras que, a los ojos de aquellos otros amantes del cine de horror les pareció una cosa demasiado ligera, esto aunado al entonces poco atractivo reparto (en un principio se consideró a Johnny Deep para el papel principal, lo que quiza hubiese ayudado a alivianar el desastre) y a una incorrecta promoción, lo que, por consiguiente, trajo como consecuencia el que el film se convirtiera en un sonado y rotundo fracaso. Paradojicamente, un año despues, se llevaria a cabo el estreno de otra cinta de ciencia ficción, patrocinada por uno de los estudios que rechazó el proyecto de Proyas, el cual ademas de ser un taquillazo en el mundo entero, pronto devino en pieza de culto instántaneo. Por supuesto, nos referimos a The Matrix, de los hermanos Andy y Larry (hoy Lana) Wachowsky, quienes con este proyecto saltaron a las grandes ligas y obtuvieron la fama y el reconocimiento de parte de legiones de admiradores alrededor del mundo…no obstante, hay algo que estos jamas van a reconocer (y posiblemente, el mismisimo Alex Proyas lo niegue amablemente) y es que, salvo obvias diferencias en cuanto a la magnitud presupuestaria y algunos ligeros cambios en las situaciones, la trama de The Matrix es practicamente la misma de Dark City. Las similitudes saltan a la vista: un mundo que se mueve en una (falsa) realidad aparente; un hombre común que de un día para otro resulta ser el elegido de los dioses para salvar al mundo; un mentor el cual le mostrara el camino para encontrarse consigo mismo y lograr vencer al adversario; las maquiavelicas mentes detras de todo el engaño, etcétera,etcétera. Sin embargo, el tiempo ha transcurrido beneficiosamente para la presente cinta, la cual logró encontrar a su público correcto a través del vídeo casero, por lo que la película, al cabo de un tiempo, pudo ser justamente revalorizada, elevada al estatus de filme de culto y su autor, si bien no ha logrado ser considerado uno de los referentes del cine fantástico actual, al menos no se le puede dejar de reconocer el ser poseedor de una efectiva y depurada estilización en la puesta en escena y su gran habilidad para crear entornos visuales (y anecdóticos) fascinantes, algo un tanto difícil de apreciar en este Hollywood nuestro de cada día.
The Director's Cut is a far superior film than the theatrical release. I greatly enjoyed it, though Kiefers vocal affectation still grates my nerves. I want to watch this and Blade Runner in black & white one day.
Alex Proyas has invented a darkly beautiful world cobbled together from various historical eras and styles. One man can live one day as a humble pauper and wake up the next living a life of opulence;… read review
One of my favourite sci-fi films of the 90’s, saw this during it’s original theatrical release and I still love it today. Despite it’s flaws, Dark City has just the right amount of Noir elements, Paranoia… read review