This film shows experiments preformed by Soviet scientists reviving the lungs, heart, and even the head of dead dogs. —IMDb
Esta es una de esas cosas que uno ve, mucho más movido por el morbo, qué por otra cosa. La apreciación de un film de estas caracteristicas (de parte de un defensor de los animales, como quién esto escribe) no puede ser menos que ambigua; puede seguirse tanto con horror como con mucho interés. Sin embargo, personalmente, pienso que hubiera resultado mucho mejor idea filmar a todos los pendejos involucrados en el experimento junto con sus putas madres aplicandoles por parejo el "novedoso" tratamiento, con los gritos del narrador como musica de fondo recibiendo sendas descargas electricas en los huevos durante los 20 minutos que dura la carajada esta, nomás pa' ver si al ojete, al termino del documental, le funcionan sus pinches experimentos y su "organito" muerto se le vuelve a parar despues.