Es curioso como, de la nada, se fue gestando algo que ya podriamos considerar movimiento en cuanto al cine de animación que se impone como la alternativa mas radical a la hegemonía del 3D. Tanto “Persépolis” como “Fears Of Dark” son peliculas que están en las antípodas de toda esa animación megaindustrializada, megatrabajada, megaproducida, pero que sin duda se manifiesta como mas viva, original y divertida. Partiendo desde un estilo puramente artesanal de la construcción animada, “Fears Of Dark” es un film colectivo que nuclea a lo mejor de la creación animada contempóranea. Cuatro cortos, entonces, unidos por una temática en torno a la oscuridad, a lo mutante, a la mente enferma, envenenada. Cuatro episodios donde se mezclan distintos tipos de animación, donde la la heterogeniedad de estilos hace la marca de esta pequeñna joya.
En si, los cuatro cortos tienen algo interesante, pero yo destaco el de Charles Burns, un preferido personal. No solo la animación (con su estilo tan marcado, tan copiado) es impresionante, sino que tambien es el que mejor deja claro la idea de la pelicula. El episodio de Burns bucea en la oscuridad que surge desde el deseo, desde la necesidad mismo de sentirse querido, aceptado, cuando en realidad se sabe que uno no pertenece a esto. Que uno es, justamente un bicho. Las consecuencias que ese deseo trae, son, nefastas. Pero asi es la oscuridad: indefinida, extraña como nuestra mente, como nuestras acciones, tan incomprendidas. La negrura hipnotiza, se nos pega. Se nos transforma en nuestra compañera mas aliada, la que siempre esta. Y que, siempre esta ahi, en la amenza, dispuesta a atacar como esos perros salvajes, destrozandonos por completo.