Tan interesante visualmente como poco consistente en lo anecdotico, este trabajo del sobrevalorado Steven Soderbergh es la tipica pelicula en la que no faltan los pendejos que se paran a aplaudir al terminar la proyecciòn, aunque en su pinche vida hayan leido jamàs a Kafka ò entendido bien a bien de que trato la cinta. A su favor, cuenta con la presencia de Alec Guiness como un villano verdaderamente siniestro.