“Lorna’s Silence” se presenta como un punto de inflexión en la obra de los hermanos Dardenne. De lo que todavia no estoy del todo seguro es de que si esa inflexión es para bien o para mal. Hay un par de elementos que me permiten tirarme tanto para un lado como para el otro.,
En cuanto a lo bueno, es formidable ver como los directores logran manjear temas tan oscuros moralmente hablando sin nunca caer en golpes bajos o en sensibilidades mentirosas; es decir, el rigor (caracteristico de su obra, desde “Rosetta” hasta “The Child”) que implementan desde la puesta en escena es una de las herramientas que mejor saben utilizar, lo que termina haciendo sus peliculas muy claras en cuanto a lo que les interesa mostrar, sin caer en miseriabilismos, jucios, ni vueltas de tuercas que terminarian poniendo piedras en el desarrollo de la narración.
Ahora bien, en su última pelicula este rigor tan caracteristico de su obra se rompe en algunos puntos. Esto, en parte, es algo bueno, porque su cine, que siempre es un poco repetitivo (algunos dicen que solo hace falta ver una pelicula de los Dardenne para entender su cine, depsues todas son lo mismo…allá ellos), puede agrandarse mas, salir de la “cajita”, respirar otros aires. Eso se nota y mucho en “Lorna’s Silence”: se huelen cosas nuevas, se ven herramientas novedosas en su cine. Pero, por el otro lado, parece que esas novedades les terminan saliendo mal; Hay unos baches muy grandes en el guión, sobre todo en la desaparición abrupta del personaje de Claudy (algo que, si bien se puede entender como una elipsis, en realidad termina siendo una vuelta de tuerca un poco no justificada y hasta inverosímil), ademas de que el personaje principal, Lorna, parece escaparseles de la pelicula, mas que nada en la segunda mitad de la misma, donde los creces de los primeros minutos parecen ir enterrandose a si mismos poco a poco.
Novedades en el cine de los Dardenne, si. Ahora tienen que ver cómo los van a implementar de una forma correcta en su universo tan rigurso, duro, metálico.