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Reviews of Midnight Cowboy

Displaying all 3 reviews

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Picture of Jye Sherwell

Jye Sherwel​l

30Sep09

I wanted to like this film but just didn’t. It’s very well made and Hoffman gives a great performance but there’s something about it…something possibly about the tone of the film or….I can’t quite put my finger on it. Plus I found Voight’s character to be so darn unlikable. That’s not normally a problem for me but for some reason the fact that I disliked his character so much ruined part of this for me. I just couldn’t see much to like about the film at all. Strange, I’m not even sure how to explain myself. It just didn’t do anything for me. (Sorry Salem)

Picture of Lucas Granero

Lucas Granero

15Sep09

Hay algo que, dependiendo como se lo mire, puede cambiar radicalmente la forma en la cual “Midnight Cowboy” puede ser leída: como un documento tan perpetuo, tan bien reproducido de una época que de a poco de iba apagando o bien, segundo caso, como una buena pelicula que sufre de todos los excesos que alguna vez supo dar una época brillante para el cine norteamericano.
Veamos qué ganamos abordando la pelicula desde los dos casos.

Caso 1.
“Midnght Cowboy” empieza en el sur, en Texas. Reconocemos el paisaje por ser uno de los mas retratados en la hisotria del cine norteamericano reciente, sobre todo en lo que considero como la época de mas esplendor, donde realizadores que hasta hace poco se dedicaban a hacer peliculas de bajo presupuesto, indudablemente distintas a lo que se veía en las pantallas por ese entonces, fueron captados por los grandes estudios para realizar esas peliculas que les gustaban (personales o no, pero infundadas con un certero aire renovador, por qué no hasta revolucionario, radical). La mayoria resultó ser un exito. Pensemos en el caso de “Easy Rider”, donde Denis Hopper lograba mimetizar en una obra financiada por una “major” la radicalidad de las peliculas experimentales del momento con la cálidez narritiva, podemos decir “autoral” que estos directores poseian. Un dosis de vanguardia puesta en la convencionalidad de los grandes estudios. De hecho, no resulta del todo inadecuado comparar a “Midnght Cowboy” con la gran pelicula de Hopper, emblema de la cinematográfia de los 60’s. Ambas son peliculas que hablan sobre la decepción, sobre el descenso a la decandencia encontrada en el corazón de los grandes pueblos de Estado Unidos. Pero hay un difrencia radical, quizas la mas importante: mientras los dos cowboys de medianoche encuentran la perdición en la gran ciudad, en esa ciudad destructora llamada New York, los motoqueros de Hopper la encuentran en la ruta, en el rumbo que seguramente los iba acercando cada vez hacia el sur, donde las cosas no son tan agradables como parecen, donde los visitantes no son del todo bienvenidos. Lo que si tienen en común las dos peliculas es que ambas dan una perfecta cuenta del panorama norteamericano del momento. Una ciudad que se abria a las noveades, que estaba en la cresta de la ola, donde convivian tanto el exito como el fracaso, dos elementos que se encontraban tan cercanos que era fácil, demasiado fácil ser la presa de uno o de otra. Por otro lado, las dos hablan del escape, del irse del lugar de pertenencia en la búsqueda de algo que finalmente termine por llenarnos, por hacernos sentir qué no estamos tan perdidos. Joe Buck, en ese sentido, es el prototipo ideal de esta figura: busca el triunfo a toda costa y, de hecho, lo busca de la peor manera porque él mismo acepta ser un prostituto a cambio de ese exito que tanto espera, algo que sin lugar a dudas nunca le va a llegar lavando platos en esa Texas desértica de donde escapa. Pero esto es algo curioso, que siempre me llamo la atención sobre Joe Buck: él esta completamente decido a ser un prostituto, nunca piensa que lo que hace esta mal, sino todo lo contrario; de hecho, en un momento llega a decir “coger es lo único que hago bien”, y esa frase esta dicha con toda la deseperanza de un verdadero perdedor que esta cansado de serlo: Buck sabe que no tiene otra salida, y por eso la acpeta, con la frente en alto. No hay posibilidad de otro rumbo. Es perder en Texas todos los días o bien ganar alguna que otra vez en Nueva York, el lugar que, de vez en cuando, tira alguna que otra oportunidad. Ahi es donde esta el escape. De eso escapa Joe Buck. Los motoqueros de “Easy Rider” no tienen muchas causas por las cuales escapar, pero lo hacen de todos modos: es mejor el moviemiento que el estancamiento. Se trata, en este caso, de una exploración, de ganas de un descubiri contsante, de recorrer rutas en busca de lo que realmente importa.
El escape, el irse a las rutas, el salir de casa, era algo muy común para la época. Las drogas no era lo único que permitía viajar, sino que el viaje, literal y fisico, era tomado como todo un ritual de iniciación. “Midnight Cowboy” como buen documento de una èpcoa que es, da muy buena cuenta de esto, aún con su ire ciertamente desolador, destructivo, es, en alguna medida, una road movie en la cual los personajes se mueven, queriendo salir de los pozos en los que se encuentran en busca de la luz del triunfo, en búsqueda de una esperanza, la que sea. Ratso, ese espiritú que la ciudad terminó por destruir, ya no le queda esperanza alguna salvo el sueño de salir de esa ciudad que no hizo mas que matarlo lentamente, irse de NYC hacia la soleada Florida, que es nada mas ni nada menos que otro escape. Los dos protagonistas de “Midnight Cowboys” comparten en común no solo el fracaso, sino la idea fija de encontrar el triunfo en un lugar distinto al de su origen. Ven en el exilio la salvación, la oportunidad de ser otros, de ser distintos, de ser, en definitva, lo que seguramente alguna vez se merecieron.

Niguno de todos estos personajes van a logar cumplir sus sueños. Todos fracasan. Los motoqueros encuentran la muerte en la misma ruta. Los cowboys, la encuentran en la ruta tambien, pero de una forma distinta. Nunca lográn el escape que tanto anehlan. Nunca llegan a ningún lado. Terminan destrozados por la propia maquinaria que los consume y los escupe. En este sentido, ambas son peliculas que hablan sobre el fin de una época, siempre desde la perspectiva del fracaso. El ideal de los 60’s, parecen decirnos, no llega a ningún lado. No logra nada. Todo termina en el mas rotundo decenso. No hay otra posibilidad. En 1969, el año en el que se estrena “Midnight Cowboy”, las cosas ya estaban casi en el fin absoluto. Y por eso, y por todos los demas motivos ya expresados, esta es uno de los mejores retratos de una época que fue muriendo poco a poco, dejando únicamente destrozos, decepciones y apocalipsis personales varios.

Caso 2-.
Siguiendo con la comparación con “Easy Rider”, hay algo que los dos peliculas comparten: los elementos tomados de peliculas indudablemente experimentales con el fin de hacr una descripción mas adecuada de los excesos de la época. Los dos films utilizan ciertas herramientas visuales tan caracteriticas de la época que a uno le alcanza con ver un solo fotograma para darse cuenta de que está viendo una pelicula de los 60’s.- Pero, lo que en “Easy Rider” aparecia como refrescante, como verdadero documento estético de una època, ya en “Midnight Cowboy” aparece como excesivo, francamente innecesario. La utilización de constantes zooms, la idea de quebrar la linealidad de la historia con recurrentes flashbacks (si bien completamente funcionales en la hisotria, indispensables para comprender las acciones de los personajes), mas el uso de distinos formatos de registro, asi como tambien la totalmente injustificada escena de la “fiesta hip”, robada de ese imaginario tan “newyorker” de la fiestas “warholianas”, mas un intento de escena de viaje psicodélico que tampco rinde mucho, terminan por hacer de “Midnight Cowboy” una pelicula que cuenta con todos los males del cine de los 60’s. Lo que en 1966-1967 se podía entender como vangaurdista, ya para 1969 el imaginario psicodélico ya estaba bastante instalado en la cultura, y comenzaba a hacer estragos. Muchas partes realmente geniales de la pelicula de Schlesinger se ven injustamente contaminadas por la aparición del “gesto de época” que viene para destruir lo que tan bien armado estaba.
Encima, muchos de estos recursos son utlizados muchas veces, lo cual terima por infundar un aire distinto al que la pelicula, quiero creer, buscaba generar. El efecto me termina distanciando de la soledad de esos dos personajes. Pero, cuando sí se utliza correctamente, el efecto es excelente. La alienación perpetua de Joe y Ratso se intesifica cada vez mas a cada flashback. Estos nos permiten entender la atrapados que estan los personajes, lo atados a esos fantasmas del fracaso que los persiguen constantemente. Los dos estan estancados en su pasado, marcados a fuego por su herencia demoledora, que cada vez que puede se les aparece para destrurlos un poco mas y sumar mas trauma a la locura de estar en un lugar en el que no pertenecen, en el que no se encuentran.
El registro cuasi documental que se usa en algunas partes, sobre todo cuando se filma en exteriores, en la NYC nocturna, si bien tambien termina por excederse, en algunas partes resulta muy funcional para mostrar con verdadera crudeza la violencia implícta (y explícita por momentos) de las calles de la gran manzana. Ver a Joe Buck perdido en esa noche tan completamente ajena a él, son momentos de una verdadera maestria.

En conclusicón, mirandola con un caso o con otro en la mente, “Midnight Cowboy” termina resultando una pelicula ineludible para entender verdaderamente el espiritú de una época. Es un regsitro auténtico, crudo, alienante y desperante sobre un tiempo que prometía todo, pero lo único que dejo, en su destructiva carrera cuesta abajo, a cada pequeño apogón de sueños, nada mas que almas destrozadas en plena búsqueda de una corazaonada que todavia, mas de 40 años despues, todavia continúa sin aparecer.

  • Currently 3.0/5 Stars.
Picture of Byron Brubaker

Byron Brubake​r

6Sep09

Call me naive, as naive as Voight’s character through most of the movie. Man, he runs into some messed up people as a male prostitute in New York. Hoffman gives another impressive performance. And by the end I was surprised by how much I cared for the two friends. When the song “Everybody’s talkin’ at me” comes on and Hoffman’s character appears too sick to make it to their dream destination, it was more powerful than I expected. It brought a whole new meaning to that song. It made me think of Death of a Salesman and A Raisin in the Sun, two plays I had read recently also about the disappointment of lost dreams.

  • Currently 3.0/5 Stars.