After a thirty-year absence, the writer Fernando Vallejo returns to Medellin, Colombia, where he grew up. Little remains of the place he left behind: his parents are dead, part of the city torn down and the drug lords of the “Medellin Cartel” generate terror with their gangs of killers. In a brothel for male prostitutes, he meets 16-year-old Alexis. From a poverty-stricken background, Alexis is just another of these hired killers who eventually wind up dead, victims of other no-future killer kids. He already has several murders on his conscience.
Barbet Schroeder’s Swiss geologist father was on assignment in Iran when he was born. After a globe-trotting childhood, Schroeder was educated at the Sorbonne; then, like half the under-30 population of France (or so it seemed), he became a movie critic. Brief jobs as a jazz concert producer and news photographer followed before Schroeder went to work as an assistant for one of his role models, French director Jean-Luc Godard. In 1964, the 22-year-old Schroeder set up his own film production company, Les Films du Losange. Among the many prominent pictures produced by Schroeder include director Eric Rohmer’s “Moral Tales” La Collectioneuse (1966), My Night at Maud’s (1969), and Claire’s Knee (1970). Schroeder himself turned director with 1969’s More, gaining critical attention with several unorthodox documentaries. With the American film Barfly (1987), Schroeder established himself as a prime purveyor of “slice of life” drama — albeit entertaining enough to please the crowd. Oscar nominated… read more
Basada en la novela homónima de Fernando Vallejo, esta cinta narra la historia de un maduro escritor homosexual (por supuesto, un alter-ego del propio Vallejo, conocido no solo por sus libros y su afición a generar la controversia, sino por ser un puto declarado) quién, desencantado de la vida y del genero humano, tras treinta años de ausencia regresa a Medellín, su ciudad natal en Colombia, donde conoce a Alexis, un adolescente de 17 años (el cual comparte con el escritor su gusto por la carne de burro) quién además de ejercer esporadicamente la prostitución, presta sus servicios como asesino a sueldo a uno de los carteles del narcotráfico de su localidad; el misantropo escritor decide dejar de lado momentaneamente sus inclinaciones suicidas para iniciar un torrido romance con el joven sicario, lo que le hará sumergirse, paulatinamente, en un submundo pletórico de muerte y violencia. Rodado en formato digital en el año 2000, este trabajo del desigual realizador Barbet Schroeder, no tardó en convertirse en objeto de acalorada polémica (sobre todo en Colombia, como era de esperarse) debido a la poco halagadora visión que tanto el libro como la película manejan del país latinoamericano. En este sentido, el film se quiere una reflexión critica acerca de la violencia urbana, la descomposición social, la deshumanización y la perdida de valores en el contexto de la Medellín inmediata a la muerte de Pablo Escobar Gaviría de principios de los noventa. Sin embargo, el planteamiento no consigue ser del todo efectivo. Por un lado, son bien conocidos los prejuiciosos clichés manejados por algunos cineastas europeos en su percepción de los llamados países del "tercer" mundo. Por el otro, la tarantinesca ambigüedad moral por la que transitan los personajes principales ( Fernando, el protagonista de la película, progresivamente se irá volviendo cada vez más indiferente a medida que apilan los cadaveres a su alrededor) y la exagerada (y fácil) sucesión de situaciones y escenas violentas, le confieren al asunto tanto el sabor del inicio de un capitulo cualquiera de CSI : Miami, como de dosis masivas de humor involuntario. Incentivado por el material original, Barbet Schroeder se da vuelo pintando a Colombia como un lugar sucio, violento, hostil y desagradable, en donde las armas salen a relucir a todo momento y la gente muere a la menor provocación, y, claro, para completar la ecuación, no se puede olvidar mencionar la cuestionable y peculiar posición ideológica del propio Vallejo, quién además de no cansarse de mal hablar de su país ni de calificar una y otra vez a sus propios paisanos de imbéciles, la teoría que parece manejar tanto en el libro como en la película (en la cual fungió como guionista) es la de que los jovenes en Colombia, o son sicarios, o son maricones. Bien dijo el sabio: "El león (y el putón) creen que todos son de su misma condición."
No one makes films like this anymore. Except a guy who used to run with Godard, Rohmer and the rest of the French New Wave crew...
"Was Hugo Chávez really the anti-American force we've been told he is?" asks Oliver Stone in the Guardian. "Once we began our journey