Reviews of Ugetsu
Displaying all 6 reviews
VENIMOS LOS JODIMOS Y NOS FUIMOS
10May10
El año de 1954 representò una nueva etapa en la carrera del director japonès Kenji Mizoguchi. A raiz del arrollador triunfo tres años atras de su compatriota Akira Kurosawa y su film Rashomon (1950) en el festival de Venecia en su ediciòn de 1951, el cual significò para el publico occidental el descurimiento de la cinematografia japonesa, Mizoguchi, un caso excepcional en el cual su trabajo cinematografico era conocido y respetado por sus propios compatriotas,(un publico dificil que por lo general suele ser desdeñoso a la hora de elogiar un film de procedencia autoctona), con amplios premios y reconocimientos a cintas como Gion no shimai (Las hermanas de Gion, 1936), y Zangiku Monogatari (Historia de los crisantemos tardios, 1939), entre un amplisimo etcetera, pudo ser testigo de como su film Ugetsu Monogatari (Los cuentos de la luna vaga despues de la lluvia, 1953) abriò una puerta a traves de la cual su obra (totalmente inedita fuera de las fronteras del pais nipòn) pudo ser apreciada y admirada en el resto de los paises del orbe,en muchos de los cuales, se generò un culto instantaneo y un notable interes en conocer la filmografia anterior del notable cineasta.

La trama de esta cinta se ubica a finales del siglo XVI, en algun lugar al norte del lago Biwa. Genjuro (Masayuki Mori), de profesiòn alfarero, y su cuñado Tobei (Eitaro Ozawa) anhelan, mas que otra cosa, salir de la precaria situaciòn economica en que se encuentran, sin embargo, sus motivaciones son distintas: Genjuro es tan honesto y trabajador como tozudo y ambicioso. Suele prestar oidos sordos a los insistentes rumores del advenimiento de una guerra entre los clanes quienes se disputan el territorio en cual se ubica la aldea en la que vive con su familia, asimismo, suelen caer en saco roto los llamados a la prudencia que Miyagi (Kinuyo Tanaka), su esposa, le hace, rogandole que no se exponga a peligros innecesarios, pero para Genjuro, los negocios vienen primero, y tiene una notoria prisa por hacer dinero de la manera mas rapida posible mediante la venta de artesanias y ollas de porcelana. Por su parte, Tobei es un parasito, para quien la maxima aspiraciòn en la vida es el ocupar un cargo militar (a pesar de no haber empuñado jamas una espada) y con ello granjearse el respeto de todos los que le rodean, y asi como Genjuro, intenta ignorar las duras recriminaciones que por su actitud le hace su esposa, Ohama (Mitsuko Mito) cuyo caracter contrasta notablemente con el talante conciliador de Miyagi. La fortuna parece sonreirles un dia a los hombres, ya que, durante una salida a la gran ciudad, la venta de sus mercancias resulta bastante provechosa, no obstante, antes de regresar al pueblo, Tobei decide huir para tratar de enlistarse en el primer destacamento militar que se atraviese a su paso; sin embargo,es rechazado por los militares, quienes a fuerza de golpes e injurias, le hacen abandonar sus planes momentaneamente, por lo que tiene que regresar al pueblo, literalmente, con la cola entre las patas. Las semanas transcurren, y ambos hombres se avocan con determinaciòn, a la producciòn de numerosas mercancias las cuales representan para ellos el colmar sus sueños; no obstante, un hecho parece poner en peligro los planes de Gejuro y Tobei: su aldea es arrasada por una de las facciones en disputa, por lo que tienen que emprender la huida, a pesar de la reticencia de ambos hombres, y guarecerse junto con sus respectivas familias al interior de los bosques aledaños. Una temeraria acciòn de Genjuro les permite rescatar la mercancia practicamente intacta, y emprenden un nuevo viaje, ahora por medio de una balsa abandonada, a travez de las ominosas aguas del lago Biwa. En su camino, se topan con otra balsa, en cuyo interior se encuentra un soldado moribundo, quien les advierte de los peligros que acechan escondidos entre las aguas del lago.



Los mas neofitos consideran a esta magistral pelicula como el mas acabado ejemplo de una obra precursora del genero “Historias sobrenaturales de fantasmas” (ò Kaidan Monogatari, como se le conoce en Japòn a este tipo de films), no obstante, cualquiera que tenga un conocimiento, por mas somero que este sea, de la obra de Kenji Mizoguchi, sabe que esto no es asi. Ciertamente, una primera lectura del film puede inscribir a este como una pieza de cine fantastico; no obstante, la insolita irrupciòn de lo sobrenatural y lo onirico en la obra de Mizoguchi es, simplemente, un pretexto para que el maestro japonès siga haciendo patentes los temas y las obsesiones que han caracterizado toda su filmografia, esto es, la denuncia de las desventajosas condiciones de vida de la mujer japonesa, la ceguera e irresponsabilidad inherentes al genero masculino, y, en el caso que nos ocupa, una abierta condena a la deshumanizaciòn provocada por las guerras, y la consecuencia de estas en los ambitos sociales, morales y familiares, ademas de una dura critica al militarismo de su pais.



Desde el momento de su triunfo en Venecia, Ugetsu Monogatari entusiasmo a las audiencias de todo el mundo, quienes no dejaron de reconocerle como una obra maestra, a pesar de que Mizoguchi siempre declarò no haberse sentido satisfecho con el resultado (segun declaraciones del maestro, el queria una pelicula mucho mas cruda: Ohama debiò suicidarse, y Tobei continuar su imparable ascenciòn al poder sin nunca voltear hacia atras; Miyagi debiò morir junto con su hijo y Genjuro perecer del dolor por haber perdido a su familia, etc, pero a los estudios Daei les pareciò demasiado cruento el argumento, por lo que Mizoguchi se viò forzado a suavizar el final). Calificada por Alain Resnais y Jacques Rivette, entre muchos otros, como uno de los mas bellos filmes de la historia del cine, este permanece como el mas famoso trabajo de su director, el cual se trata de una deslumbrante sinfonia visual, y una de esas peliculas que sugiere a cualquier espectador, despues de haberla visto, el profundizar en sus conocimientos de la obra del gran maestro japonès, ya que este, como pocos, es uno de esos rarisimos casos de alguien capaz de hacer cambiar nuestro concepto del cine.

LOS CUENTOS DE LA LUNA VAGA DESPUÉS DE LA LLUVIA (UGETSU MONOGATARI)
Japón, 1953
D Kenji Mizoguchi
P Masaichi Nagata
G Matsutaro Kawaguchi, Yoshikata Yoda
F Kazuo Miyagawa
CAST Masayuki Mori, Machiko Kyô, Kinuyo Tanaka, Sakae Ozawa, Ichisaburo Sawamura, Mitsuko Mito, Kikue Môri, Ryôsuke Kagawa, Eigoro Onoe, Saburo Date, Sugisaku Aoyama, Reiko Kongo, Shozo Nanbu, Ichirô Amano, Kichijirô Ueda, Teruko Omi, Keiko Koyanagi, Mitsusaburô Ramon, Jun Fujikawa, Ryuuji Fukui, Masayoshi Kikuno, Hajime Koshikawa, Sugisaka Koyama, Ryuzaburo Mitsuoka, Koji Murata, Fumihiko Yokoyama
ED Mitsuzo Miyata
M Fumio Hayasaka
Dur. 97 minutos.
- Currently 5.0/5 Stars.
Patapon
14Nov09
I cant say enough about this film. In 97 minutes, Mizoguchi was able to decimate the entire enigma that is human desire. The film itself is of absolute perfection, saturated in emotional truths and honesty; a cinematic approach that has yet to be surpassed in my opinion. What makes it stand alone however is its brilliant and utterly mesmerizing use of cinematography. Certainly, it’s one of the greatest films of all time.
- Currently 5.0/5 Stars.
moonmaster9000
3Aug09
Everyone knows the Japanese film-maker Akira Kurosawa, but how many have seen the films of his contemporary Kenzi Mizoguchi? His films didn’t receive the international attention that Kurosawa’s did, and only recently have western audiences gained access to them. Ugetsu Monogatari is based on an old Japanese morality tale from the 1700’s; it depicts the folly of war profiteering, and in a way could be construed as a warning to the peasantry not to try to rise above their station. Ugetsu is aesthetically stunning, with a photographic prowess surpassing Kurosawa’s films made around the same time. The story kept me mildly entertained, even if the philosophical thrust found little resonance.
- Currently 2.0/5 Stars.
Iliveinfear
18Jul09
Kenji Mizoguchi made over 90 films in his long and brilliant career, but it would be with his last few films that he would reach his creative apex. Specifically, it was two films made consecutively in 1953 and 1954 with which he would be most remembered for. They were Ugetsu Monogatari and Sansho Dayu-two of the greatest masterworks in all of cinema. Sansho Dayu was his most emotionally devastating film, but as stated by many others, Ugetsu is perfection. It is as mesmerizing and haunting a film as you will ever see. Mizoguchi’s camera has been hailed as among the most graceful and exquisite of all directors, and Ugetsu was his most beautiful and startling use of it. His camera almost never stops moving, yet we hardly notice this. Instead we are drawn into this existential and profound ghost story told in Mizoguchi’s seemingly effortless but dazzling style. Ugetsu is a cautionary tale, but it isn’t trying to say that man should be content and never try to leave his comforts to reach for greater heights like these characters did. No, what we see is the inevitabilites of the world. Life is cruel, ironic, and ever changing. We all have or will learn this at some point in our lives, but not all of us use these lessons to change for the better. Ugetsu is a film that might help one do that.
- Currently 5.0/5 Stars.
Anubhav Bist
1Apr09
There aren’t many films i can say were truly perfect, and Kenji Mizoguchi’s Ugetsu is just that: pure cinematic perfection. It belongs among the ranks of such classics as Kurosawa’s Seven Samurai, Hitchcock’s Vertigo, Kubrick’s 2001: a Space Odyssey, an even Welles’ Citizen Kane. Its just that good. Mizoguchi is able to draw his audience into a vision of 16th century Japan where ghosts exists and greed consumes the soul of man. Its a haunting tale about love and could even be considered a feminist film for its sympathetic look at its female characters. But even with all the metaphors and great characterization, the film is still an aesthetically pleasing piece of work. The cinematography is stunning and really has a haunting feel to it and Mizoguchi’s signature scroll shots were all wonderfully done. All in all, its a masterpiece that time will never touch.
- Currently 5.0/5 Stars.
asuraf
11Mar09
In late 16th century Japan, amidst the chaos of civil war, two couples find their lives devastated through greed and ambition, in this classic masterwork from Kenji Mizoguchi, one of the first films, along with “Rashomon” and “Gate of Hell” to signal to the world the brilliance of Japanese cinema. Part ghost story, part romantic tragedy, part contemporary social commentary, Mizoguchi’s adaptation of two short stories by Ueda Akinari – in which one husband abandons his wife and son on a mission to sell his pottery, only to be enchanted by a beautiful Princess, and his friend and partner abandons his wife to pursue an unrealistic dream of becoming a master samurai – suggests that personal and capitalistic ambition often come at a cost to love and family. This kind of unhidden social commentary was common in Mizoguchi’s cinema from the mid-30’s to his death in 1956, but mostly we think of Mizoguchi as a master tactician who uses his camera (always moving, rarely cutting), to symbolize the waves of life, and though they often end in tragedy or hardship, it’s a beautiful and haunting form of social judgment, and this film, along with the following “Sansho the Bailiff”, was the director’s crowning achievement.
- Currently 5.0/5 Stars.