After World War II, Mizoguchi was inspired by Italian neorealism to make one of the most emotionally and visually raw films of his career. Filmed on location in Osaka, Women of the Night concerns two sisters—Fusako, a war widow, and Natsuko, having an affair with a narcotics smuggler—who along with their younger friend Kumiko descend into prostitution and moral chaos amid the postwar devastation surrounding them. —The Criterion Collection
Kenji Mizoguchi entered the film world as a promoter of Western novelty in Japanese cinema and exited it as an acclaimed international director who exemplified Japan at its most traditional. After The Life of Oharu and Ugetsu won prizes in successive Venice Film Festivals in the early ‘50s, Mizoguchi became an icon for the nascent French New Wave. His mastery of mise-en-scène was lauded by Jacques Rivette, while Jean-Luc Godard praised his metaphysics and his stylistic elegance. Mizoguchi is still recognized as one of the 20th century’s greatest filmmakers. Born in Tokyo, in 1898, Mizoguchi was the middle child of a roofer/carpenter. His family’s financial situation went from modest to desperate when his erratic, dreamer father tried to make a killing by selling raincoats to the military during the Russo-Japanese war. Not having enough money for food, Mizoguchi’s older sister was put up for adoption at age 14. She was later sold to a geisha house. Mizoguchi himself… read more
A lurid piece of trash. This is an exploitation film in the style of Mizoguchi. Since it is in the style of Mizoguchi, I'll call it a 3/5.
Un interesante trabajo del director japonés Kenji Mizoguchi previo a su internacionalización en el festival de Cannes. En esta ocasión, el cineasta posa su mirada en las "mujeres de la noche" del titulo y nos presenta un bienintencionado (aunque, quizá, no demasiado consistente) alegato en contra de la prostitución femenina. La sinceridad y la mirada critica sobre la desventajosa condición social y sexual de la mujer japonesa permanecen intactas, (como en casi la totalidad de su cine), asi como la maestria en los encuadres, en la que destaca su acostumbrada verosimilitud en lo que a la puesta en escena se refiere, logrando transmitir la dolorosa visión de un país en crisis y destrozado por la guerra, en la cual no se puede dejar de resaltar el estupendo trabajo de la dirección de actores (su actriz de cabecera, la estupenda Kinuyo Tanaka brinda una actuación como nunca se le habia visto); no obstante, como señalabamos lineas arriba, su visión de este grave problema social no resulta del todo lograda. Obviando la incuestionable contundencia de su discurso (la defensa de la mujer, eje central de su obra y un asunto de resonancia universal) queda la sensación, (cosa extraña) de que el gran cineasta no puede evitar tocar el tema de forma un tanto superficial y por ende, verse rebasado por el, ya que, en el ámbito social de aquel entonces, y, claro, en estos tiempos actuales en que vivimos, las causas y efectos de dicho problema suelen ser mas complejos, y la mas de las veces, mucho mas aterradores de lo que cualquier cineasta contemporaneo de Mizoguchi, o el mismo,se hubiesen siquiera atrevido a imaginar (si a esto le añadimos las férreas clausulas del código de censura del cine japonés de la época...) No obstante, el director cumple con su cometido de ofrecer una historia fiel a sus obsesiones y nos presenta, en poco mas de 77 minutos de duración otra lección de profesionalismo y creación cinematograficos. La premisa es sencilla: dos hermanas, quienes han vivido separadas por muchos años, se reencuentran. Cada una ha tenido que soportar diversas penalidades a partir de la segunda guerra mundial ( una ha perdido a su esposo en el frente, y su hijo ha muerto de tuberculosis, la otra ha tenido que soportar ver a sus padres y a su hermano ser masacrados ) y pronto, diversos sucesos fortuitos en común (especialmente, el hecho de que ambas se enamoran del mismo hombre, quien ademas de ser un redomado machista, resulta ser un traficante de drogas) empujaran a ambas, y de paso, a la amiga adolescente de una ellas, al mundo de la prostitución. Pese a la involuntaria ingenuidad del cineasta y de su guionista de cabecera, Yoshikata Yoda, es posible constatar el como Mizoguchi capotea magistralmente los convencionalismos y evita caer, las más de las veces con exito, en los gastados terrenos del melodrama, evitando los momentos obvios y lacrimógenos de modo preciso, y permitiendo a la historia fluir por si sola (un sobresaliente ejemplo: una fria noche, despues de enterarse de la muerte de su esposo, cuyo cadaver jamás aparece en pantalla, Fusaku, una de las hermanas interpretada por Kinuyo Tanaka aparece en un solo plano general de una habitación, lamentandose de su suerte acompañada por su cuñado (el cual permanece indiferente ante su desgracia), y en compañia también de la comprensiva y respetuosa esposa de aquel, quién, primero de espaldas a la camara, descubre horrorizada que el hijo de Fusaku, (cuya presencia esta fuera de foco) ha comenzado a ahogarse, y todo el caos subsecuente (el cuñado sale destapado a bordo de una bicicleta a buscar a un medico, mientras las dos mujeres tratan desesperadamente de reanimar al niño) siendo entonces cuando el cineasta corta bruscamente la acción y pasa a la siguiente escena, cuando una soleada tarde, las hermanas se encuentran casualmente por las calles y se meten a tomar un cafe. Jamás presenciamos la muerte del infante ni tampoco vemos a la madre romper en llanto, como seguramente sucederia en la pelicula de cualesquieras otros cientos de cineastas menos avezados. Seguramente, no estamos ante una de las cumbres de la filmografia de Mizoguchi; lo que va mas alla de toda duda es que se trata de una pelicula a tomar en cuenta, muy congruente con el resto de la obra de uno de los más grandes creadores cinematograficos de la historia.
Post-war, movies take notice—not for the first time, or last, but with the conviction that bearing witness can be an assault—of crowds and the
When war widow Fusako (Kinuyo Tanaka) loses her baby to tuberculosis, and an affair with her drug smuggling boss goes awry, she turns to street walking and prostitution in this realistic social commentary… read review