Alguna vez, Andrei Tarkovsky afirmó:
“Al poeta le basta con mostrar un fragmento de un objeto para dar la imagen de un conjunto coherente…un dedo de un pie que sale de un zapato es suficiente para evocar el mundo entero”.
Ante el visiónado de cada uno de los filmes de Tarkovsky resulta imposible no compartir dicho pensamiento. Sin lugar a dudas, Andrei Tarkovsky fue el mas grande cineasta sovietico de la postguerra. Su cine se considera predominantemente poetico, entendiendo la poesía como una visión personal del mundo, universal, capaz de ser evocada en cada uno de los cuadros que componen su (desafortunadamente) corta filmografia. En este sentido, una pelicula como Stalker no es la excepción.
![]()
Basandose en la novela “Picnic a un lado del camino” de los hermanos Boris y Arcady Strugatsky, Tarkovsky consigue un deslumbrante filme de (verdadera) ciencia ficción, una inquietante historia de extraterrestres sin extraterrestres, que nos hace testigos de la travesia de tres hombres que, desafiando a la autoridad, sondean un peligroso camino que los conducira a un lugar conocido como “La Zona” del cual, nadie sabe a ciencia cierta su origen (¿una creación alienigena, o un perverso capricho de Dios mismo?) ni su proposito real de estar alli, y del cual, sin embargo, se dice que existe en su interior un cuarto en el cual los visitantes podran hacer realidad sus mas intimos deseos.

La historia se divide en dos partes. La primera (filmada en blanco y negro, ya que para el director, este tipo de fotografia expresa mas realismo) se centra en la planeación del arriesgado viaje y en su ejecución, sin dejar de lado los conflictos personales de cada uno de los personajes. Estos son un guia (el Stalker del titulo) con serios problemas afectivos y quien parece tener una obsesiva necesidad de frecuentar La Zona,un escritor con una desencantada visión del mundo, y un cientifico,silencioso y observador, quien no revela sus intenciones hasta casi el final del film. El ambiente en el que se mueven estos personajes es el propio de un relato Cyberpunk: un mundo ominoso, indeterminado (pero totalmente ruso en su esencia),sucio, con restos de una modernidad que no ha funcionado, (logradisimo el diseño de produccion y el estilo visual del film, que mas tarde seria copiado con menor efectividad por Konstantin Lopushanski) lo que nos habla de la gran capacidad del director para crear entornos visuales fascinantes, a pesar de lo, paradojicamente, depresivos que resultan ser en una primera instancia. No deja de ser interesante encontrar en el subtexto del film, un claro paralelismo que plantea el director con la situación imperante en la Union Sovietica de esos años. Se dibuja a la autoridad de un modo totalitario, dominante, que no permite al individuo cruzar fronteras e ir " mas alla", sin vacilar en hacer uso de la fuerza y las armas de fuego para impedirlo, razón por la cual, quizas, esta, como casi todas las obras del gran cineasta, no gozó de los favores de la critica ni del gobierno de su pais.
La segunda parte del film (rodada en color, ya que este, para Tarkovski, representaba lo exotico, el soñar) se centra en la llegada de los visitantes a La Zona, y este no resulta ser un lugar mas acogedor que su propio entorno.Es un lugar devastado, contaminado, lleno de desechos industriales, silencioso,con pasillos ominosos, pero sobre todo, hostil; es un lugar de dificil acceso que esta protegido por laberintos invisibles, trampas letales y que, al parecer, no carece de vida ni voluntad propia, y es en este sitio donde los personajes terminan revelando sus intenciones; el guia busca recuperar la fe, su esperanza en la sociedad; el escritor, la inspiración necesaria para salir del limbo creativo en el que se encuentra, mientras que el cientifico, sencillamente, desea destruirla con una bomba.


