después de ver el pájaro azul de tourneur, con esta película definitivamente se reivindicó, se trata de una gran obra. el modo en que está filmada por lo que toca a las actuaciones, la iluminación, la fotografía, la edición y sobre todo el uso de magníficos exteriores, la convierten en una película singular. algunas audacias narrativas que provienen de la novela de fenimore cooper se mantienen y asombran al espectador de hoy: la heroína se siente más atraida por los nativos americanos que por sus compratriotas ingleses y el final (que no contaré) es singular para lo que nos tiene acostumbrados hollywood. algunas partes de la película, como el duelo en el que dos indios giran en círculo antes de atacarse están resueltas de un modo visual que aporta gran dinámica y eficacia al conjunto. ahora sólo falta leer la novela para que adquiera el relieve del que carece un visionado no informado