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UGETSU MONOGATARI : LA ONIRICA BELLEZA DE LO SOBRENATURAL

El año de 1954 representò una nueva etapa en la carrera del director japonès Kenji Mizoguchi. A raiz del arrollador triunfo tres años atras de su compatriota Akira Kurosawa y su film Rashomon (1950) en el festival de Venecia en su ediciòn de 1951, el cual significò para el publico occidental el descurimiento de la cinematografia japonesa, Mizoguchi, un caso excepcional en el cual su trabajo cinematografico era conocido y respetado por sus propios compatriotas,(un publico dificil que por lo general suele ser desdeñoso a la hora de elogiar un film de procedencia autoctona), con amplios premios y reconocimientos a cintas como Gion no shimai (Las hermanas de Gion, 1936), y Zangiku Monogatari (Historia de los crisantemos tardios, 1939), entre un amplisimo etcetera, pudo ser testigo de como su film Ugetsu Monogatari (Los cuentos de la luna vaga despues de la lluvia, 1953) abriò una puerta a traves de la cual su obra (totalmente inedita fuera de las fronteras del pais nipòn) pudo ser apreciada y admirada en el resto de los paises del orbe,en muchos de los cuales, se generò un culto instantaneo y un notable interes en conocer la filmografia anterior del notable cineasta.

La trama de esta cinta se ubica a finales del siglo XVI, en algun lugar al norte del lago Biwa. Genjuro (Masayuki Mori), de profesiòn alfarero, y su cuñado Tobei (Eitaro Ozawa) anhelan, mas que otra cosa, salir de la precaria situaciòn economica en que se encuentran, sin embargo, sus motivaciones son distintas: Genjuro es tan honesto y trabajador como tozudo y ambicioso. Suele prestar oidos sordos a los insistentes rumores del advenimiento de una guerra entre los clanes quienes se disputan el territorio en cual se ubica la aldea en la que vive con su familia, asimismo, suelen caer en saco roto los llamados a la prudencia que Miyagi (Kinuyo Tanaka), su esposa, le hace, rogandole que no se exponga a peligros innecesarios, pero para Genjuro, los negocios vienen primero, y tiene una notoria prisa por hacer dinero de la manera mas rapida posible mediante la venta de artesanias y ollas de porcelana. Por su parte, Tobei es un parasito, para quien la maxima aspiraciòn en la vida es el ocupar un cargo militar (a pesar de no haber empuñado jamas una espada) y con ello granjearse el respeto de todos los que le rodean, y asi como Genjuro, intenta ignorar las duras recriminaciones que por su actitud le hace su esposa, Ohama (Mitsuko Mito) cuyo caracter contrasta notablemente con el talante conciliador de Miyagi. La fortuna parece sonreirles un dia a los hombres, ya que, durante una salida a la gran ciudad, la venta de sus mercancias resulta bastante provechosa, no obstante, antes de regresar al pueblo, Tobei decide huir para tratar de enlistarse en el primer destacamento militar que se atraviese a su paso; sin embargo,es rechazado por los militares, quienes a fuerza de golpes e injurias, le hacen abandonar sus planes momentaneamente, por lo que tiene que regresar al pueblo, literalmente, con la cola entre las patas. Las semanas transcurren, y ambos hombres se avocan con determinaciòn, a la producciòn de numerosas mercancias las cuales representan para ellos el colmar sus sueños; no obstante, un hecho parece poner en peligro los planes de Gejuro y Tobei: su aldea es arrasada por una de las facciones en disputa, por lo que tienen que emprender la huida, a pesar de la reticencia de ambos hombres, y guarecerse junto con sus respectivas familias al interior de los bosques aledaños. Una temeraria acciòn de Genjuro les permite rescatar la mercancia practicamente intacta, y emprenden un nuevo viaje, ahora por medio de una balsa abandonada, a travez de las ominosas aguas del lago Biwa. En su camino, se topan con otra balsa, en cuyo interior se encuentra un soldado moribundo, quien les advierte de los peligros que acechan escondidos entre las aguas del lago.

Preocupado por su familia, Genjuro decide desembarcar a su esposa y su hijo, pese a las debiles protestas de esta, prometiendoles que se reencontrara con ellos en la aldea en el menor tiempo posible. Genjuro, junto con Tobei y Ohama, prosiguen el viaje. La suerte parece sonreirles de nuevo, ya que la venta de artesanias resulta ser un gran exito, sin embargo, Tobei, al ver la gallarda figura de una partida de soldados, decide huir de nuevo, esta vez, con su parte correspondiente de las ganancias, sin prestar atenciòn a las airadas protestas de Genjuro, y teniendo como unico objetivo, comprarse una armadura de Samurai. Furiosa, Ohama corre detras de el, pero pronto pierde su camino, solo para terminar siendo asaltada y violada por la misma partida de soldados que Tobei viò. Mientras tanto, una misteriosa dama envuelta en blanquisimos velos llamada Wakasa (Machiko Kyo) se aproxima a Genjuro con la intenciòn de comprar algunos utensilios, y este queda fascinado por su hermosura. Acompañada por su nodriza, ambas mujeres le piden a Genjuro les lleve las mercancias adquiridas a su mansiòn, a lo que este accede sin chistar. Al llegar al impresionante recinto, Wakasa invita a pasar al interior al alfarero, quien antes de darse cuenta, cae seducido por los encantos de su anfitriona, y por la posibilidad de disfrutar de una vida de ensueño, al margen de la dura realidad, en el interior del gigantesco palacio de Wakasa. Mientras tanto, Miyagi, quien deambula en compañia de su hijo por los peligrosos caminos, se topa con un puñado de soldados renegados hambrientos, quienes ante la negativa de Miyagi de dejarse robar los pocos alimentos que posee, es mortalmente herida por estos. Por su parte, Tobei ha cumplido su sueño, y valiendose de artimañas poco honorables, consigue ser nombrado capitan al mando de seis hombres, a quienes para celebrar el suceso, convida a pasar la noche en un burdel. Pero pronto descubre aterrado a Ohama en el interior del lugar, prestando sus servicios como una prostituta màs. Esta le reconoce tambien, y despues de increparle duramente por su abandono, intenta suicidarse, pero la rapida intervenciòn de Tobei le imide cumplir su proposito, y este, avergonzado, le pide perdon y promete cambiar de actitud, cosa que Ohama acepta. Ajeno a todos estos sucesos, Genjuro parece desconectado de la realidad, gozando de las riquezas y los favores carnales de Wakasa, hasta que un monje budista le hace ver lo inusual de la situaciòn y el grave peligro que corre su vida. Genjuro acepta la ayuda del monje, y esa misma noche, a su regreso a la mansiòn, tiene oportunidad de descubrir la verdad en las palabras del religioso, al descubrir, horrorizado, que Wakasa es en realidad el fantasma de la princesa de un clan masacrado por ordenes de Ieyazu Tokugawa.

Despavorido, Genjuro muestra a Wakasa los sutras que el monje ha dibujado en su cuerpo, y Wakasa, enmedio de lastimeros gritos, se pierde junto con su nodriza entre las sombras de la mansiòn. Genjuro no puede soportarlo y se desvanece, solo para descubrir con sorpresa, a la mañana siguiente, que la mansiòn tambien ha desaparecido, quedando en su lugar un monton de ruinas. Arrepentido, se apresura por volver a su pueblo al lado de su familia, cosa que logra hacer durante el transcurso de una noche, en la cual es recibido amorosamente por su esposa, quien se encuentra preparando la cena y vela el sueño de su pequeño hijo. Genjuro cae rendido, amanece de nuevo, pero esta vez, Genjuro se lleva una dolorosa sorpresa: Miyagi, efectivamente, fue asesinada por los soldados, y fue su fantasma quien le recibiò la noche anterior. A partir de ese momento, Genjuro decide consagrar su vida al cuidado de su pequeño hijo y hacer de este un hombre de bien, obedeciendo al pie de la letra los deseos de su difunta esposa, cuya presencia espiritual acompaña a Genjuro, animandole a que este lleve a cabo su tarea. Tobei decide seguir el ejemplo de su cuñado, cumple su promesa, deja a un lado sus ambiciones militares, y vive una vida de frugal tranquilidad al lado de Ohama.

Los mas neofitos consideran a esta magistral pelicula como el mas acabado ejemplo de una obra precursora del genero “Historias sobrenaturales de fantasmas” (ò Kaidan Monogatari, como se le conoce en Japòn a este tipo de films), no obstante, cualquiera que tenga un conocimiento, por mas somero que este sea, de la obra de Kenji Mizoguchi, sabe que esto no es asi. Ciertamente, una primera lectura del film puede inscribir a este como una pieza de cine fantastico; no obstante, la insolita irrupciòn de lo sobrenatural y lo onirico en la obra de Mizoguchi es, simplemente, un pretexto para que el maestro japonès siga haciendo patentes los temas y las obsesiones que han caracterizado toda su filmografia, esto es, la denuncia de las desventajosas condiciones de vida de la mujer japonesa, la ceguera e irresponsabilidad inherentes al genero masculino, y, en el caso que nos ocupa, una abierta condena a la deshumanizaciòn provocada por las guerras, y la consecuencia de estas en los ambitos sociales, morales y familiares, ademas de una dura critica al militarismo de su pais.

Para la elaboraciòn del guiòn, Mizoguchi y su guionista Yoshitaka Yoda se nutrieron de tres cuentos originales del escritor japonès Akinari Ueda (1734-1809); el primero (La cabaña entre las cañas esparcidas) narra como un ambicioso campesino abandona a su mujer para probar suerte en la ciudad. Al cabo de los años regresa, solo para ser recibido por el fantasma de su esposa; en el segundo (“La impura pasiòn de una serpiente”) se describe el desesperado amor que siente un hombre por una femina, quien resulta ser una mujer-serpiente (simbolo en la cultura nipona, de la degeneraciòn y el pecado) quien, finalmente, termina por destruirle; y el tercer cuento (El caldero de Kibitsu) alude al acecho de otro demonio femenino, quien logra arrastrar al infierno al incauto varòn en turno, quien solamente puede ser salvado la intervenciòn mediante de un sacerdote. Sin embargo, a todas estas claras fuentes de inspiraciòn, habra que añadir una cuarta, esta ultima debida nada mnos que a la pluma del escritor frances Guy de Maupassant, y la cual servira como punto de partida para la subtrama que se refiere a Tobei y Ohama: el cuento corto Decorè!, en donde un burguès vive obsesionado por conseguir la legiòn de honor. Cumple su objetivo, sin advertir que esto le costara el amor de su mujer, y la entrega de esta a un amante. Mizoguchi se vale del espiritu original de las obras de Ueda y Maupassant para elaborar una lucida reflexiòn acerca de la vida, la realidad, el ensueño,la inmaterial (pero siempre latente) presencia del deseo, sobre el caos y la ambiciòn, pero sobre todo, se trata de un poema visual que tiene como eje la trascendencia del amor por encima de la muerte.

Ugetsu Monogatari tambien puede verse como una metafora acerca del artista quien ante la vorgine y el horror de la vida diaria, se refugia en lo etereo, en su propio mundo paralelo, en su arte, en el placer implicito en la belleza de la creaciòn, pero quien, no obstante, sabe que este escape de la realidad diaria no es mas que una efimera ilusiòn que terminara en cualquier momento, para despues, volver a los problemas y responsabilidades del mundo real. El cineasta elige una estructura binaria para narrar la historia, donde evidencia a cado paso los contrastes entre los mundos en que se mueven los personajes y en donde cada escena tiene su contraparte, como la oposiciòn simbolica que hace Mizoguchi entre las manifestaciones fantasmales femeninas: Miyagi representa la vida, la redenciòn que llega con el amanecer, mientras Wakasa representa la muerte, la manifestaciòn oculta del deseo, y el alto precio que hay que pagar por ello. El director hace evidente los contrastes que diferencian los entornos donde habitan estas dos contrapartes de lo femenino: la pobreza y luminosa calidez de la cabaña de Miyagi, y la obscura e irreal belleza del palacio de Wakasa, asi como las diferencias entre el comportamiento de estos dos personajes, como se evidencia en las escenas en que los fantasmas de las mujeres velan el sueño de Genjuro: despues de su primer encuentro sexual, Wakasa se muestra risueña, despreocupada, como queriendo huir de la realidad,haciendo gala de un perverso candor casi infantil, mientras que el fantasma de Miyagi, si bien muestra alegria por ver nuevamente a su esposo, sabe que esta sera la ultima vez que se podra manifestar fisicamente delante de el, mostrandose mas consciente de la realidad que les rodea; y esto es algo en lo que vale hacer incapie: salvo quizas el personaje de Wakasa, todos los personajes femeninos, a diferencia de los masculinos, en ningun momento pierden contacto con la despiadada realidad del mundo en que viven, mientras que los hombres persisten en vivir dentro de su propia fantasia, como queda subrayado en la escena en la que, mientras Genjuro goza de un hermoso dia de campo en compañia de Wakasa,un corte directo nos lleva a Miyagi, minutos previos antes de ser asesinada, al momento en que, escondida en un granero, atestigua con horror como unos soldados violan a una mujer; asi como ella, Ohama tambien se ve imposibilitada de huir de la poco halagadora realidad, y mientras se ve forzada a ejercer la prostituciòn (destino intrinseco de todas las mujeres forzadas o no a mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, segun los canones machistas) Tobei tambien vive su fantasia de creerse un heroe militar (gracias al hecho de adjudicarse, falsamente, el asesinato de un prominente samurai). Asi, cada personaje, cada situaciòn, forma parte de esta especie de juego numerologico propuesto por el director, en el que el numero 2 tiene la presencia preponderante: la historia se divide en 2 partes. La primera que transcurre de dia, donde el cineasta hace una detallada disecciòn de sus personajes y de los ambitos en que se mueven: el campo y la ciudad; la segunda, que da inicio cuando los personajes se internan en las lobregas aguas del lago Biwa (una escena de una belleza visual extraordinaria) en la que traspasan la frontera sueño/realidad, e inician su descenso a las tinieblas; durante el film, se suceden 2 viajes a la ciudad, 2 agrasiones sufridas por dos mujeres, 2 apariciones fantasmales, 2 veces insta Wakasa (a quien se le ha permitido vivir por segunda vez) a Genjuro a visitar su mansiòn, asi como un amplio etcera inscrito en esta estructura doble que es posible encontrar, incluso, en el titulo mismo del film: Cuentos de la luna vaga despues de la lluvia (larguisima transcripciòn total de Ugetsu Monogatari), puede parecer, ciertamente, un titulo arbitrario, ya que en ningun momento se le dedica un solo plano a la luna, asi como tampoco aparece una sola gota de lluvia durante toda la cinta; sin embargo, es aqui tambie donde Mizoguchi nos introduce nuevamente al terreno de la metafora, ya que, en la filosofia oriental, la luna representa la luz y la belleza, asi como lo onirico, lo irreal; la lluvia, por su parte, es el principio femenino identificado como simbolo femenino de la fecundaciòn y renovaciòn de la vida.

Desde el momento de su triunfo en Venecia, Ugetsu Monogatari entusiasmo a las audiencias de todo el mundo, quienes no dejaron de reconocerle como una obra maestra, a pesar de que Mizoguchi siempre declarò no haberse sentido satisfecho con el resultado (segun declaraciones del maestro, el queria una pelicula mucho mas cruda: Ohama debiò suicidarse, y Tobei continuar su imparable ascenciòn al poder sin nunca voltear hacia atras; Miyagi debiò morir junto con su hijo y Genjuro perecer del dolor por haber perdido a su familia, etc, pero a los estudios Daei les pareciò demasiado cruento el argumento, por lo que Mizoguchi se viò forzado a suavizar el final). Calificada por Alain Resnais y Jacques Rivette, entre muchos otros, como uno de los mas bellos filmes de la historia del cine, este permanece como el mas famoso trabajo de su director, el cual se trata de una deslumbrante sinfonia visual, y una de esas peliculas que sugiere a cualquier espectador, despues de haberla visto, el profundizar en sus conocimientos de la obra del gran maestro japonès, ya que este, como pocos, es uno de esos rarisimos casos de alguien capaz de hacer cambiar nuestro concepto del cine.

LOS CUENTOS DE LA LUNA VAGA DESPUÉS DE LA LLUVIA (UGETSU MONOGATARI)
Japón, 1953
D Kenji Mizoguchi
P Masaichi Nagata
G Matsutaro Kawaguchi, Yoshikata Yoda
F Kazuo Miyagawa
CAST Masayuki Mori, Machiko Kyô, Kinuyo Tanaka, Sakae Ozawa, Ichisaburo Sawamura, Mitsuko Mito, Kikue Môri, Ryôsuke Kagawa, Eigoro Onoe, Saburo Date, Sugisaku Aoyama, Reiko Kongo, Shozo Nanbu, Ichirô Amano, Kichijirô Ueda, Teruko Omi, Keiko Koyanagi, Mitsusaburô Ramon, Jun Fujikawa, Ryuuji Fukui, Masayoshi Kikuno, Hajime Koshikawa, Sugisaka Koyama, Ryuzaburo Mitsuoka, Koji Murata, Fumihiko Yokoyama
ED Mitsuzo Miyata
M Fumio Hayasaka
Dur. 97 minutos.