Me atrevería a decir que Greenberg es, probablemente, mi película favorita del 2010. Creo que maneja bien el tono entre drama y comedia sin estridencias. Ben Stiller me sorprendió por bordar un papel bastante sobrio a lo que nos tiene habituados. Creo que muchas personas podrán identificarse con sus problemas para relacionarse con los demás y su lado misántropo. Sin embargo, la revelación de la película es Greta Gerwig, una chica que lleva sobre sus hombros las escenas más conmovedoras y agridulces de la película. En definitiva, una película que pasó casi inadvertida y definitivamente merece ser vista.