Cansado. Tengo que dejar de ver tantas películas por las noches. Dormir, se supone, es necesario. Algo que se hace. Ver cine también. Pero es distinto. Cosas opuestas. La vida y la muerte. Extremos que no se soportan. Las películas no son sueños. Tampoco pesadillas. Hollywood nos ha engañado, me dijo mi ex profe Eder Klaus, muy alemán él. Tenía razón, la fábrica de los sueños que es Los Angeles nos ha hecho no-ver. Ver sin ver y por eso pensar que es (en)sueño. Una película te regala vidas ajenas. Te suma experiencias y emociones. Es como un tiempo suplementario diario.