Sin duda, estamos ante una verdadera obra maestra. Sean Connery y Audrey Hepburn ofrecen un verdadero recital de interpretación. Mención aparte merece Robert Shaw en el rol del Sheriff de Nottingham. Shaw nos brinda un personaje realmente memorable, otorgando al personaje del sheriff una hidalguía y presencia totalmente inéditas en las anteriores (y posteriores) encarnaciones del nemesis de Robin Hood. Imprescindible