Imágenes, narrativas, sonidos, montaje, música, texto… todos estos elementos forman parte de la vida; la mía y de la de todos, aunque en mi caso ocupan una posición privilegiada, estructuran mis días y mis relaciones, ilustran mis recuerdos, acompasan mis pasos. Me gusta pensar que el mundo es a la vez libre que prisionero de su propia existencia y en esa contradicción surge la belleza, lo cotidiano que siempre sorprende cuando se le mira a los ojos ajeno al tiempo. En búsqueda de la distancia que me permita apreciar lo que el día a día nos ofrece y me conecte con un tiempo presente que siempre se me escapa y al que siempre recurro cuando se fue al pasado.





