Cine magnífico, interesante, increíble.
En la Argentina de los años 70, la joven Alicia sigue a un hombre agitado que recuerda a un conejo blanco por una escalera mecánica hasta un mundo subterráneo surrealista que refleja su propio Buenos Aires, donde calles céntricas, parques y playas aparecen ahora extraños y distorsionados.
El cuento subversivo de Lewis Carroll se actualiza para los psicodélicos años setenta en la versión caleidoscópica del artista Eduardo Plá. Realizada en vísperas de la dictadura militar, esta adaptación sitúa a una Argentina patas arriba al fondo de la madriguera, cargada de presagios alucinados.