Cine magnífico, interesante, increíble.
En 2011 falleció Lolabelle, la perrita rat terrier de la artista Laurie Anderson, quien hila reflexiones sobre el budismo tibetano, la reencarnación, el moderno estado vigilante y la vida artística de los perros para reflexionar sobre las muertes de su esposo Lou Reed, su madre y su querida perrita.
En Heart of a Dog Laurie Anderson aborda el cine-ensayo y entrelaza reflexiones sobre la memoria, la mortalidad y la visión. Aventurándose en un espacio entre la vida y la muerte para conectar con sus difuntos, la polifacética artista dedica esta maravillosa obra a su esposo, el fallecido Lou Reed.