Cine magnífico, interesante, increíble.
Tras cuatro años de trabajo, este documental analiza exhaustivamente a este enigmático músico estadounidense que renunció a la fama para seguir una singular trayectoria artística sin concesiones. Acabaría convirtiéndose en una de las figuras más influyentes de la historia del rock.
Scott Walker comenzó como ídolo adolescente en los 60, pasó a versionar canciones de Jacques Brel con su increíble voz y se convirtió en uno de los artistas contemporáneos más complejos. En este raro vistazo, surge una nueva imagen de Walker y su obra maestra The Drift.