Cine magnífico, interesante, increíble.
Llena de dolor, Ida viaja de Alemania a Jordania, a una ciudad portuaria tenebrosa y abandonada, en el Mar Rojo, donde su pareja, Ismail, murió recientemente. Vagabundeando a través de bares, hoteles y oficinas desoladas, Ida intenta sentir la presencia de Ismail por última vez y despedirse.
El cautivante corto de Faris Alrjoob, de los primeros jordanos que han debutado en Cannes, va a la deriva entre el amor y la pérdida. Imágenes llenas de sol, inquietantes y sensualmente placenteras, marcadas por un luto cuya suntuosa filmación en 16 mm las vuelve dolorosamente tangibles.