Cine magnífico, interesante, increíble.
El videoclip de “Those Were the Days” de Leningrad Cowboys: un hombre y un burro entran en un bar regentado por un imitador de Elvis.
Para Godard bastaba una chica y un arma; para Aki Kaurismäki, un imitador de Elvis y un burro son suficientes. Sumad una banda finlandesa, un bar parisino, un éxito ruso de los años 20 y zapatos puntiagudos: ya tenéis un clásico de Leningrad Cowboys.