Cine magnífico, interesante, increíble.
En Bangkok, Tailandia, mujeres fichan y esperan clientes en una cabina de cristal iluminada. En el barrio rojo de Faridpur, Bangladés, una madame regatea el precio de una adolescente. En la ciudad fronteriza de Reynosa, México, mujeres adictas al crack rezan a Nuestra Señora de la Santa Muerte.
Este bello e inquietante documental dirigido por el rebelde Michael Glawogger nos lleva de Tailandia a Bangladesh y a México para ver cómo la profesión más antigua del mundo difiere entre culturas. Las experiencias de las trabajadoras sexuales, francas y personales, son el corazón de esta obra.