Cine magnífico, interesante, increíble.
El Ayuntamiento de Boston, el corazón de su vida cívica, sirve tanto a los funcionarios del gobierno como a sus ciudadanos. Durante una serie de reuniones del concejo municipal, el alcalde Walsh y sus funcionarios abordan un amplio abanico de asuntos, desde la vivienda hasta la estrategia policial.
Frederick Wiseman regresa a su ciudad natal para mostrar los engranajes invisibles del trabajo cívico, ofreciendo un antídoto frente al desencanto político. En un edificio brutalista, el cambio avanza pese a la burocracia y los obstáculos administrativos.