Cine magnífico, interesante, increíble.
A una treintena de personas de una misma familia se les informa de que van a heredar una casa abandonada desde hace años. Cuatro de ellos reciben el encargo de hacer el inventario de la casa, donde descubren tesoros ocultos.
Cédric Klapisch, maestro del reparto, invita a toda la belle époque parisina a la fiesta que es esta dinámica historia de detectives intergeneracional. Un tierno retrato de la eccentricidad de la familia y un flirteo con el pasado, Los colores del tiempo ejecuta estas fantasías con gracia.