Cine magnífico, interesante, increíble.
Amanece. Clarisse mira por última vez a su esposo y sus dos hijos que duermen, duda en dejar una nota y luego se marcha en un escape desesperado que revela gradualmente sus capas a medida que Clarisse, quien parece tener una conexión extrasensorial con la familia que abandonó, se pierde en el mundo.
Vicky Krieps aparece luminosa como una mujer alterada en este misterioso drama familiar del versátil francés Mathieu Amalric. Contada con un rompecabezas de fragmentos, esta película tiene la hermosa fragilidad del cristal roto y, contrario a su título, se siente como si fuera peligrosa de tocar.