Cine magnífico, interesante, increíble.
En Salta, Argentina, las vacaciones de Mecha y su familia terminan. El tiempo se dilata entre siestas y juegos de niños. Tensión y pequeños incidentes comienzan a alterar lentamente la armonía familiar.
En la opresiva e impresionante ópera prima de Lucrecia Martel, agua turbia, vino tinto y sangre se coagulan en una sagaz crítica de la Argentina conservadora. La primera parte de una trilogía ambientada en Salta, La ciénaga dejó una marca indeleble en el cine de arte mundial a inicios del milenio.