Cine magnífico, interesante, increíble.
Una mujer es condenada a cadena perpetua por un delito que no cometió en la cárcel Terminal Island, un lugar anárquico donde gobiernan los asesinos y las presas se defienden como pueden.
La directora Stephanie Rothman le inyecta una dosis de política subversiva al cine de explotación de los años 70 en La isla sin retorno, una astuta alegoría feminista. Otra gran razón para verla: ¡cuenta con las actuaciones de las futuras estrellas de Magnum, P.I., Tom Selleck y Roger E. Mosley!