Cine magnífico, interesante, increíble.
Piel, hijo de un viajero espacial, queda en el planeta Perdide, poblado por enormes y voraces avispas. Jaffar, amigo de su padre, abandona una misión importante para rescatarlo, con la ayuda de un viejo marinero y dos enanos que se comunican por telepatía.
Menos conocida que El planeta salvaje, la segunda adaptación de Stefan Wul por René Laloux es igual de alucinante. Ilustrada por el legendario Mœbius, esta hipnótica misión de rescate en una galaxia salvaje contrapone la inocencia infantil con la emoción de la aventura.