Películas hermosas e interesantes
Nápoles es una ciudad marcada eternamente por la presencia del Vesubio. Bajo la silenciosa amenaza de su erupción, la gente sigue con su vida cotidiana: los arqueólogos desentierran el pasado, los niños aprenden mientras la tierra vibra, los bomberos esperan la próxima llamada.
Pasado y presente, carne y ceniza, lo enorme y lo infinitesimal: el asombroso documental de Gianfranco Rosi, premiado en Venecia, es un estudio de contrastes. En blanco hueso y negro aterciopelado, su nítida fotografía en claroscuro observa la geometría elemental de la vida en un volcán activo.