Películas hermosas e interesantes
París. Gabrielle y Enzo, dos adolescentes de la misma pandilla, se reúnen frente a la escuela. Cigarrillos, la afirmación del deseo sexual y el descubrimiento de nuevas drogas marcan su día. Cada uno, a su manera, celebra o lamenta una infancia que está desapareciendo.
Pocos cineastas embotellan la sensación de la adolescencia descarriada como Larry Clark. Al colaborar con Jonathan Velasquez, su musa por muchos años, en este corto de quince minutos y estilizada estética grunge, se concentra en chicos que pasan del impulso eléctrico a la intoxicación ilícita.