Películas hermosas e interesantes
Bertrand, un estudiante retraído, pasa su tiempo en una amistad hostil y llena de envidia con el carismático Guillaume quien, en un café, se acerca a Suzanne, una mujer enérgica e independiente, y la invita a su fiesta para seducirla por diversión, mientras que Bertrand los mira, lleno de amargura.
Rohmer, que rodó en París con una cámara de 16mm y un elenco no profesional, continuó su serie de Moral Tales con este largometraje. Sus películas posteriores pueden poseer un mayor refinamiento formal, pero su habilidad para la complejidad conductual y psicológica fue evidente desde el principio.