
El aclamado autor rumano Radu Jude mete a Drácula en la batidora con la cultura consumista actual y junta las piezas en una grotesca muestra de la estupidez de los medios digitales. Anárquica, obscena e hipnótica, esta monstruosa sátira de la IA es una inyección intravenosa del absurdo siglo XXI.