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EL SUBLIME EGOÍSMO DE UN GENIO : UNA RETROSPECTIVA EN VÍDEO DEL CINE DE INGMAR BERGMAN

by VENIMOS LOS JODIMOS Y NOS FUIMOS
EL SUBLIME EGOÍSMO DE UN GENIO : UNA RETROSPECTIVA EN VÍDEO DEL CINE DE INGMAR BERGMAN by VENIMOS LOS JODIMOS Y NOS FUIMOS
Ingmar Bergman, nacido en 1918 en Upsala, Suecia, en el seno de una familia luterana, cuyo padre era pastor de almas, tuvo una educación rigorista que le marcó. En ‘Linterna mágica’, sus memorias, existe algún rayo de luz al describir la relación con sus padres, pero dominan sobre todo las tinieblas; recuerdos de castigos, conceptos religiosos, que en vez de acercarle de Dios, le distancian, autoengaños y desavenencias. En ese valle de sombras, brilla el hallazgo del cine, que describe así: “Lo que yo más deseaba en el mundo era un cinematógrafo. Un año antes [tenía entonces 9 años] había ido al cine por primera vez y había visto una… Read more

Ingmar Bergman, nacido en 1918 en Upsala, Suecia, en el seno de una familia luterana, cuyo padre era pastor de almas, tuvo una educación rigorista que le marcó. En ‘Linterna mágica’, sus memorias, existe algún rayo de luz al describir la relación con sus padres, pero dominan sobre todo las tinieblas; recuerdos de castigos, conceptos religiosos, que en vez de acercarle de Dios, le distancian, autoengaños y desavenencias. En ese valle de sombras, brilla el hallazgo del cine, que describe así: “Lo que yo más deseaba en el mundo era un cinematógrafo. Un año antes [tenía entonces 9 años] había ido al cine por primera vez y había visto una película que trataba de un caballo, creo que se titulaba Belleza negra y estaba basada en un famoso libro infantil. La pasaban en el cine Sture y nosotros estábamos en la primera fila del anfiteatro. Para mí ése fue el principio. Se apoderó de mí una fiebre que no desaparecía. Las sombras silentes vuelven sus pálidos rostros hacia mí y hablan con voces inaudibles a mis más íntimos sentimientos. Han pasado sesenta años y nada ha cambiado, sigue siendo la misma fiebre.” Cuando su hermano Dag recibió como regalo de Navidad una cámara, sacrificó su colección de soldaditos de plomo en un intercambio amistoso.

El inquieto Bergman estudió arte y literatura en la Universidad de Estocolmo. Se mueve por ambientes bohemios, cultiva el existencialismo. Interesado por el teatro, dirige piezas estudiantiles, que le abren el campo profesional. Entre los autores que representa, aparte de piezas suyas, destaca su compatriota August Strindberg, otro sufridor nato, además de Shakespeare, Ibsen y Molière. En el mundo de la escena llega a dirigir varios teatros, como el Dramaten de Estocolmo.

Su relación con el cine viene de la mano de la productora Svensk Filmindustri. Tras escribir un guión para Alf Sjöberg, Tortura, debuta en la dirección en 1944 con el significativo título de Crisis. Todos sus filmes tienen un toque personal, elementos autobiográficos; aunque en alguna ocasión se basen en material ajeno. Un verano con Mónica (1953) presenta huellas de sus amores juveniles, como las tiene de su experiencia conyugal Secretos de un matrimonio (1973). Su búsqueda de lo trascendente comprende un largo recorrido fílmico, que va desde El séptimo sello (1957), pasando por Fresas salvajes (1957), El rostro (1958), El manantial de la doncella (1960), hasta la trilogía Como en un espejo (1961), Los comulgantes (1963) y El silencio (1963), donde aboca en un agnosticismo desesperado. El último film en cine como director, Fanny y Alexander (1984), dibuja su vida de infancia. A partir de aquí otros filmarán sus guiones, basados en recuerdos familiares: Bille August, Las mejores intenciones (1992); su hijo Daniel, Niños del domingo (1992); y su ex mujer (Ingmar pasó por 5 matrimonios) Liv Ullmann, Encuentros privados (1996) e Infiel (2000). Gran director de actores, en sus películas brillan Harriet Andersson, Bibi Andersson, Liv Ullmann, Max von Sydow, Erland Josephson, Gunnar Björnstran, e incluso Ingrid Bergman. Maestro de la luz, apoyado por la cámara mágica de los operadores Gunnar Fischer y Sven Nykvist, pocos han sacado tanto partido como él al rostro de sus actores, mediante el uso recurrente del primer plano.

El mítico cineasta sueco Ingmar Bergman falleció el lunes, 30 de julio de 2007, a los 89 años, en su casa de la isla báltica de Faro. Según la hermana del director, Eva Bergman, “tuvo una muerte dulce y tranquila”.

FILMOGRAFÍA

1944: Tormentos (Hets, tortura) : Ayudante de dirección de Alf Sjöberg, una de sus influencias confesas. Dirige las últimas escenas de este pequeño clásico interpretado por Mai Zetterling.
1945: Crisis (Kris): Fue su debut oficial. Drama materno-filial de interés que puede decepcionar a un seguidor acérrimo del realizador, porque no trasciende la linealidad de la historia que cuenta.
1946: Llueve sobre nuestro amor (Det regnar på vår kärlek)
1947:
Mujer sin rostro (Kvinna utan ansikte)
Barco a la India (Skepp till India Land)
1948:
Música en la oscuridad o Música en la noche (Musik i mörker)
Ciudad portuaria (Hamnstad)
Eva (Eva)
1949:
Prisión (Fängelse): Su primer drama con personajes torturados emocionalmente que es conocido fuera de su país, desarrollada en un hospital psiquiátrico y que tiene algún punto en contacto con la magistral Como un espejo.
La sed (Sed) (Törst)
1950:
Hacia la felicidad (Till glädje)
Cuando la ciudad duerme (Medan staden sover, ‘Mientras la ciudad duerme’)
Esto no puede ocurrir aquí (Sånt händer inte här, ‘Una cosa tal no ocurre aquí’)
Divorcio (Frånskild)
1951: Juegos de verano (Sommarlek), film donde se empieza a poner de manifiesto el futuro sello del director, y en el que van apareciendo algunos de sus actores fetiche como Maj-Britt Nilsson. Frescura para el cine de su tiempo, armonía estilística en sus planos, buenos actores y alguna de las bases de la temática obsesiva del autor.
1952: Tres mujeres (Secretos de mujeres) (Kvinnors väntan, ‘La espera de las mujeres’)
1953:
Un verano con Mónica (Sommaren med Monika, ‘El verano con Monika’). Según la leyenda, este film supone su descubrimiento por parte de la crítica francesa, y lo cierto es que resulta esencial en su filmografía. Con una escena polémica para su tiempo y un retrato humano de gran calidez, fue el primer papel importante de Harriet Andersson, su pareja y una de las actrices de siempre del maestro sueco.
Noche de circo (Gycklarnas afton)
1954: Una lección de amor (En lektion i kärlek)
1955:
Sueños (Kvinnodröm, ‘Sueño de mujer’)
Sonrisas de una noche de verano (Sommarnattens leende), insólita en la carrera del director, por tratarse de una comedia, y por estar desarrollada entre ambientes de lujo, sofisticación y focos teatrales pero narrada en un tono clásico y poco intimista pero sí diseccionador de los modos sociales y costumbres que recrea. En fin, estilo costumbrista típicamente europeo, segunda mitad con planos que recuerdan al teatro filmado, pero sin que se note, multitud de diálogos, ironía no contenida y calidad artística sobrada y algún detalle reconocible del autor.
1956:
El séptimo sello (Det sjunde inseglet), primera obra maestra absoluta reconocida así por crítica y público casi desde el momento de su estreno, éxito internacional destacado, aparición e interpretación de órdago de sus queridos Max von Sydow y Bibi Andersson, la muerte y la desolación del ser humano frente a frente, la vida como una especie de partida de ajedrez sin reglas aparentes pero sí presentes, la Edad Media y la existencia de Dios, etc.
La última pareja que corre (Sista paret ut, ‘La última pareja, afuera’)
1957:
Fresas salvajes (Smultronstället, ‘Puesto (o lugar) de frutillas salvajes’), con una escena que ha pasado a la historia del cine, memorables interpretaciones, flashbacks no exentos de fascinación y la presencia de Ingrid Thulin y del director de cine sueco Victor Sjöström (El viento) como actor protagonista. Bergman se interna tempranamente en la meditación sobre la madurez, el sentido de la experiencia y de la vida, la filosofía de la vejez, el tiempo como (propia) incomunicación con uno mismo, y por supuesto las relaciones paterno-filiales.
En el umbral de la vida (Nära livet, ‘La vida cercana’), no tan emblemática para el público en general como El séptimo sello o Fresas salvajes, pero sí para cinéfilos de todo el mundo, la cinta logró el premio de interpretación femenina en el Festival de cine de Cannes.
1958: El rostro (Ansiktet), incomprendida en su día, es uno de los mejores títulos del realizador. Visualmente espléndida y con encomiables actuaciones del reparto actoral, influyó en cierto modo en el estilo de las producciones de terror británicas de la Hammer rodadas en la década de 1960. Vampirísmo, soledad, incomunicación, medievo y burguesía elevados a la máxima potencia dramática, se conjugan en una obra de cierta estructura teatral y momentos casi genuinos en cuanto a atmósferas del cine de suspense o terror tipo Sheridan Le Fanu y similares.
1959: El manantial de la doncella (Jungfrukällan), Óscar al mejor film de habla no inglesa, y uno de los poemas visuales más bellos jamás rodados por Bergman, recrea una famosa leyenda nórdica envolviendo la historia en una atmósfera de cuento.
1960: El ojo del diablo (Djävulens öga): Poco valorada pero nada desdeñable comedia, con una destacada composición de Jarl Kulle.
1961:
Como en un espejo (Såsom i en spegel, ‘Detrás de un vidrio oscuro’), citada por André Techiné en su maravilloso film Los juncos salvajes (1994), retrata con una lucidez y una sutileza únicas el estado mental perturbador y fascinante de una jovencísima Harriet Andersson, en una de sus mejores interpretaciones. Reflexión sobre la verdadera incomunicación, la fragilidad del ser humano y la incertidumbre, constituyó el inicio de la célebre trilogía sobre la existencia de Dios y la incomunicación entre éste y el ser humano que completan El silencio (1962) y Los comulgantes (1963).
El jardín de las delicias (Lustgården, ‘El jardín de los deseos’)
1962: El silencio (Tystnaden). Fue una de sus obras más aplaudidas, aunque hoy en día nos parece algo más retórica y críptica de lo que debiera. Magnífica pareja protagonista (Ingrid Thulin y Gunnel Lindblom).
1963: Los comulgantes (Nattvardsgästerna, ‘Luz de Invierno’) cierra su célebre trilogía e introduce algunos elementos simbólicos clave en la filmografía posterior del director, por lo que podemos decir que cierra un ciclo de su cine. En este film están sus actores característicos de la etapa de madurez de Bergman, y el drama finaliza con una pérdida de fe muy significativa.
1964: ¡Esas mujeres! (För att inte tala om alla dessa kvinnor, ‘Mejor ni hablemos de todas esas mujeres’)
1966: Persona. La película supuso el inicio de su colaboración con Liv Ullmann, y la ruptura definitiva del sueco con el clasicismo cinematográfico (si es que en su estilo hasta ese momento había sitio para tal cosa). Innovadora y experimental, la crítica se rindió con esta historia de superación de la joven protagonista.
1967: Daniel, episodio de Stimulantia
1968:
La hora del lobo (Vargtimmen), drama con resonancias del cine de terror, muy críptica pero conseguida, aunque a ratos desconcertante, parece que crítica y público estuvieron muy divididos en su momento: obra maestra u obra menor, según gustos. Liv Ullmann, Max von Sydow, Erland Josephson,… encarnan las obsesiones de su autor en una cinta cuanto menos interesante.
La vergüenza (Skammen), poco recordada, por no decir olvidadísima cinta de verdadero alcance. Primera vez que Bergman requiere un análisis de la pareja en un contexto ambiental y anímico hostil, que en algún momento aparece referenciada implícitamente en un film con el sello del director aunque no rodado por él titulada Las mejores intenciones de 1992 y dirigida por Bille August), el drama alcanza cotas de virtuosismo técnico nada insólitas en el propio Bergman. Fue su último film en blanco y negro si se exceptúa el telefilm estrenado en cine “El rito”, y explora las relaciones humanas en mayor profundidad y con más versatilidad que en la más famosa y también televisiva Secretos de un matrimonio (1974).
1969:
El rito (Riten), telefilm dramático con Ingrid Thulin que adapta una obra teatral que el mismo Bergman desarrollara en los escenarios, precisa y de corta duración.
Fårödokument 1969 (‘Documento sobre Fårö’)
Pasión (La pasión de Anna) (En passion, ‘Una pasión’), primer film en color del realizador sueco y uno de sus mejores trabajos, únanimemente elevada a la categoría de obra maestra de la cinematografía e incluso aplaudida por algunos como una de las veinte mejores películas de la historia. Drama rural de innegable belleza, contrastando parajes desoladores con una villa adinerada, que utiliza el color como elemento expresivo y más bien simbólico para contar una historia de amor entre un hombre rústico y humilde y una joven delicada procedente de buena familia. Sobresaliente atmósfera, uno de los estudios sobre la naturaleza del ser humano más contundentes jamás rodados, e interpretaciones del cuarteto del film, Max von Sydow, Liv Ullmann, Erland Josephson y Bibi Andersson. En algunas secuencias, el film adelanta el aliento de Gritos y susurros (1972) y la opresividad, luego totalmente onírica y fantasmal, de Cara a cara (1976).
La Reserva (Reservatet)
1971: La carcoma (Beröringen ‘El contacto’), única experiencia hollywoodiense del autor, previsible tras los varios Óscar otorgados a sus películas y su prestigio por parte de la crítica, para un film si no el peor de toda su carrera, sí uno de los más flojos e inconexos, nuevamente centrado en las vicisitues emocionales de una pareja, Elliott Gould y Bibi Andersson.
1972: Gritos y susurros (Viskningar och rop, ‘Susurros y gritos’). Su estreno constituyó uno de sus mayores éxitos de crítica y público en España, y es el film de madurez más celebrado de su director en dicho país junto a Sonata de otoño (1978) y Fanny y Alexander (1982). Feroz diatriba sobre la muerte y la incomunicación, sobre el valor de la vida y las convenciones sociales siempre castradoras, es uno de esos films difíciles de olvidar.
1974:
Secretos de un matrimonio (Escenas de la vida conyugal) (Scener ur ett äktenskap), miniserie de televisión de ocho capítulos que en España se ha visto generalmente en su versión reducida y en los cines, satisface a los seguidores de Bergman y a los no tanto por su temática y estilo, aunque no consigue resultados tan rotundos como otras obras de este mismo período. Liv y Erland, de nuevo juntos, retomaron sus personajes en 2006 en la revisión-continuación (también televisiva) estrenada en cine tras su paso por Cannes: Saraband.
Misantropen
1975: La flauta mágica (Trollflöjten), recientemente versionada por Kenneth Branagh. La ópera de Wolfgang Amadeus Mozart se convierte aquí en una brillante fábula moral, con ecos de la dramaturgia escénica que el director ejercía en el Teatro de Estocolmo, perfectamente entremezclados al lenguaje fílmico. Soberbio espectáculo rodado para la TV, de poco gancho de cara a la taquilla, pero de indiscutible fuerza.
1976: Cara a cara (Ansikte mot ansikte). Una de las obras más personales de Ingmar Bergman, con Liv Ullmann y Erland Josephson repitiendo papeles de protagonista. Los miedos íntimos, la angustía, la soledad y el vacío existencial de una doctora, incapaz de reaccionar ante su fracaso sentimental, unido a los recuerdos de la niñez, episodios traumáticos y oscuros teñidos de muerte, la entrevisión de un destino amargo como hilo conductor de toda la trama, apariciones fantasmales, psicóticas, conflictos de Edipo asociados al padre real y al interpuesto, depresión severa y un profundo sentimiento de melancolía conforman a este film en particular una fascinación fuera de toda duda.
1977: El huevo de la serpiente (Ormens ägg/Das Schlangenei), famosa en su momento, prestigiada por la crítica y todavía realmente demoledora, cuenta los años clave del nazismo en un fresco histórico que enlaza con las obsesiones más intimas del autor. La cinta es protagonizada por David Carradine.
1978: Sonata de otoño (Höstsonaten), única ocasión en que dos de los mayores mitos del cine sueco compartieron cartel: Ingmar e Ingrid Bergman. Esta película ha alcanzado el rango de mítica, se ha versionado-homenajeado-copiado libremente en multitud de ocasiones, sin hacerle sombra. Tanto Ingrid Bergman como Liv Ullmann como Lena Nyman brillan como personajes envueltos en una trama principal tan sencilla como asfixiante: la posesividad familiar. Pocos duelos interpretativos femeninos resuenan en la memoria como el de Ingrid y Liv, y pocas películas han conseguido poseer tal conjunto de matices que se va ampliando conforme pasa el tiempo. Con premio o sin él, este título corona la filmografía de su director.
1979: Mi isla, Farö (Farö-dokument)
1980: De la vida de las marionetas (Aus dem Leben der Marionetten). Luces y sombras de un personaje masculino, un joven hijo de un industrial, de carácter marcadamente autobiográfico de nuevo, connotaciones homosexuales del personaje protagonista y acidez en la trama. No aparecen sus actores predilectos, pero el potencial dramático de la historia está explotado a la perfección, el guion es excelente, visualmente resulta rica y elaborada, adelanta en varios sentidos a Fanny y Alexander (1982) sin quedar excesivamente por debajo, es una obra pletórica de la madurez intelectual y cinematográfica del director, etc, pero como suele suceder con obras de este tipo (A Fellini le ocurrió con sus películas de madurez desde “Ensayo de orquesta”) nunca figura en la lista de los críticos sobre sus mejores películas.
1982: Fanny y Alexander (Fanny och Alexander). Cine y miniserie de la televisión sueca, el adiós oficial de su director a la gran pantalla, autobiografía y ficción, la infancia y la inocencia perdida por la fuerza, los usos sociales, la vanidad, el amor, la amistad y la familia, el mundo adinerado y del teatro, etc se dan cita en la película más reconocible y popular de Bergman para espectadores de todas las generaciones, y casi su mejor película. Sus 285 minutos en versión íntegra proporcionan al espectador un placer incomparable, ineludible, intelectual y sentimental que supone cerrar todo un ciclo en cuanto a la manera de narrar, temática y estilos, finalizando todo con una búsqueda de la esencia, de lo aprendido y de las bases de un cine que será siempre eterno.
1984:
El Rostro de Karin (Karins Ansikte) , cortometraje
Después del ensayo (Efter repetitionen), telefilm con Erland Josephson. Intimismo y rasgos biográficos.
1985: Los dos bienaventurados (Det tva saliga)
1986:
Documento Fanny y Alexander (Dokument Fanny och Alexander), cortometraje
De Två saliga
1992: La marquesa de Sade (Markisinnan de Sade)
1993: Backanterna Adaptación de Las Bacantes de Eurípides rodada para la TV sueca.
1995: Sista skriket (‘El último grito’)
1997: En presencia de un payaso (Larmar och gör sig till, ‘Lágrimas y actuaciones’)
2000: Creadores de imágenes (Bildmakarna) Victor Sjöström, gran director de cine sueco de la época del mudo, presenta a Selma Lagerlöf, premio Nobel de literatura, los copiones de su película. El director está adaptando uno de los libros de la novelista, que fue la primera mujer en obtener el galardón. Teatro filmado, basada en una pieza de Per Olov Enquist, que es también guionista, el film vuelve a los temas clásicos bergmanianos: las conflictivas relaciones humanas, la relevancia y el sentido del arte, la incomunicación, el mundo de las apariencias. Un guion impecable, actuaciones inolvidables en la que descuella la interpretación sin mácula de Elin Klinga, esta película es una de las grandes piezas del maestro sueco.
2003: Saraband. La última película del cineasta sueco. Liv Ullmann y Erland Josephson encabezan reparto en una producción rodada en video de alta definición, lanzada en Cannes para el mercado internacional de cine, que recupera los personajes de “Escenas de un matrimonio”. Estructura teatral, monólogos o escenas dialogadas entre los personajes dos a dos, conforman una obra con miras al pasado pero aportando nuevas vías de expresión a su manera de narrar, que evidencia la lucidez de un director que permanece escrito con letras de oro en la historia del cine.

En 1951 Ingmar Bergman hizo nueve cortos publicitarios del jabón Bris para AB Sunlight. La actriz sueca Bibi Andersson intervino en uno de ellos. En ocasiones, Ingmar Bergman ha dirigido algunas piezas teatrales para televisión: Llega el señor Sleeman (Herr Sleeman kommer) (1957), La veneciana (Venetianskan) (1958), ambas de Hjalmar Bergman; Rabia (Rabies) (1958) de Olle Hedberg, Tormenta (1960) y Un sueño (Ett Drömspel) (1963) de August Strindberg, y también La Escuela de las mujeres (1983) de Molière.

UNA ENTREVISTA CON INGMAR BERGMAN
(Entrevista del periodista Juan Cruz hecha a Ingmar Bergman
a finales de1989 y publicada originalmente en el diario El País.)

PREGUNTA: Es usted muy reacio a que le entrevisten?

RESPUESTA: Sí, es una cuestión de principios. Cuando trabajé haciendo películas tenía que hacer muchas entrevistas y me presionaban para que participara más pero ahora? Ahora quiero proteger mi privacidad y eso significa que se acabaron las entrevistas. Es muy difícil ver a alguien durante una hora. Te puedes encontrar con alguien que no te gusta y tienes que sentarte con ese alguien durante una hora. Lo que sale de allí son simples opiniones y malos entendidos. Si son míos, no hay problema pero si vienen de otra persona sí.

P:Lo que acaba de decir no solo es una declaración a los periodistas sino una llamada al silencio. Como espectador español, siempre tuve la sensación de que algún día usted iba a decir: “Ya no voy a hablar más”.

R: Sí. Esto (la entrevista) es puro accidente. Ahora estoy alejado del mundo de las películas y soy un campesino. Solo quiero sentarme en mi mesa a escribir y leer.

P: Esta mañana estaba releyendo el comienzo de su biografía y mi hija, que está conmigo, estaba durmiendo. Todo estaba en silencio. Leía en un silencio absoluto y pensaba que al escribir sus memorias debió encontrarse con el silencio. Me conmovió mucho su biografía por razones personales. Usted es tan apasionado que más que hablar de sí mismo, parece que habla de los demás.

R: Soy un niño. Ya lo dije una vez: toda mi vida creativa proviene de mi niñez. Y emocionalmente soy un crío. La razón por la que a la gente le gusta lo que hago o hacía es porque soy un niño y les hablo como un niño.

P: ¿Se siente usted conmovido al verse a sí mismo en esa postura? ¿Comparte usted sus emociones?

P: Su pregunta es muy ingeniosa e inteligente pero he de decirle que me gusta cuando la gente ve y lee algo que he hecho, siempre que se me escuche con el corazón y con las emociones. En teoría, no tiene mucho que ver con el intelecto. Todo lo que he hecho en mi vida ha sido emocional y lo emocional se lo he entregado a mis películas. Pueden crear emociones para la gente que las ve y recibe. Pero no son mis emociones. A veces, incluso pueden llegar a ser negativas. Lo que detesto es la indiferencia. Cuando conozco a alguien que es indiferente me hace sentirme muy infeliz.

P: Usted es un hombre de palabras y de silencio. ¿Cómo lleva usted eso de usar a otras personas y emplear una técnica, como es la de hacer películas, para poder expresar lo que quiere?

P: No soy un hombre de palabras. Las palabras me resultan muy, muy difíciles. He trabajado durante 50 años y nunca me he fiado de las palabras. Durante mi niñez comprendí que mis padres decían ciertas cosas cuando querían decir lo contrario. Yo se lo notaba en las caras, en los gestos, en las voces. No comprendía lo que decían pero lo sentía. Toda mi vida he pensado que los grandes escritores usan las palabras como un abrigo para sus emociones y a veces las palabras pueden ser muy enigmáticas. Estoy pensando en Ibsen o en Shakespeare. He luchado para comprenderles toda mi vida y cada vez que los leo el significado de sus textos cambia. Ser músico es mucho más simple. Las notas son un instrumento que refleja perfectamente las emociones humanas. Pero cuando tenemos que interpretar palabras, es muy, muy difícil. Ese es el primer obstáculo: las palabras. Luego tienes a los actores y a los técnicos. Tienes que ser muy cuidadoso a la hora de elegir a los actores y a tu equipo porque lo importante es saber entenderse sin palabras. Por eso siempre he trabajado con las mismas personas. Creo que he hecho más de 50 películas y sólo he tenido a tres operadores de cámara.

Cuando estábamos trabajando en Munich, el equipo alemán se sorprendió. Se preguntaban qué hacían todos estos escandinavos trabajando sin hablarse. No teníamos que hablar. Con los actores es diferente. Me llevó mucho tiempo encontrar a actores que fuesen capaces de hablar conmigo sin palabras. necesitaba a gente que me entendiera emocionalmente. Es como un niño o un perro que no entienden las palabras pero saben cÓmo suenan. No pueden decir nada pero lo entienden perfectamente. Es muy interesante. Poco a poco, encontré a la gente con la que quería trabajar.

P: Esto me recuerda a una anécdota de Samuel Beckett. Él y su amigo, Patrick Whalberg, jugaban al billar todos los días en París. Jugaban durante cinco horas sin decirse nada. Y cuando acababan de jugar, cada uno se iba a su casa sin decir nada.

R: (IB se ríe) Es como la relación que tengo con Sven Nykvist. Hemos trabajado juntos durante más de 30 años y tan solo hemos salido a cenar juntos unas 3 o 4 veces en todo ese tiempo. Le quiero como a un hermano, como a un amigo, pero de nuestras vidas privadas no tenemos nada que compartir. No nos interesa. Por eso entiendo tan bien esa anécdota.

P: Lewis Carroll dijo que quería ver la luz de la vela cuando ésta se apagaba, y cuando se apagaba ni siquiera había vela. ¿Puede existir un mundo sin palabras?

P: Eso sería imposible. Creo que estamos cerca y me da miedo. La Edad Media era una época de imágenes y pocas palabras y creo que estamos cerca de una gran catástrofe si seguimos viviendo en un mundo sin palabras. Ingrid y yo tenemos hijos. Ella tiene 4 y yo 8 así que juntos tenemos 12 hijos. Son mayores y ellos ahora tienen hijos y nos damos cuenta que el lenguaje de nuestros nietos no es tan puro como el de mi generación. Creo que es algo espantoso y hemos de volver al mundo de las palabras porque el mundo ha de vivir hacia fuera no hacia dentro. Aunque a veces nos alejemos de ellas, de las palabras.

R: Pero usted es un buen escritor.

P: Yo no me siento escritor. Para nada. Me siento un hombre de teatro, de películas. A pesar de haber escrito toda mi vida porque escribí todos mis guiones e incluso he escrito guiones para otros, el hacer películas y hacer teatro me resulta más preciso que escribir porque tiene que ver con mis emociones y yo al público no podría dárselas directamente.

Incluso cuando hablo mi propio idioma, siento que no puedo expresarme. Siempre es una tortura cuando escribo porque nunca encuentro las palabras adecuadas.

Me gustaría haber sido músico. Violinista o pianista. Porque ellos ven una nota y la pueden recrear. También hubiese querido ser director de orquesta. Miran la partitura y la pueden aprender de memoria y la pueden llevar consigo a todas partes. Puedes alcanzar cierta precisión.

P: En España hemos visto sus películas y hemos leído sus obras y en general nos parece que son españolas. Usted, que tiene la fuerza de Unamuno, ¿cómo se siente? ¿Universal? ¿Sueco? ¿Español? ¿Cómo es posible que yo pueda ver una de sus películas y piense?: ¡Esto es tan español!

R: Pues no lo sé. Pero me recuerda a cuando estábamos haciendo Escenas de la vida conyugal. No tenía otra cosa que hacer así que empecé a escribir diálogos sobre la convivencia, sobre el matrimonio? Y comenzamos a improvisar. No teníamos equipo ni nada. Lo hicimos en mi casa, que está en una isla. Construimos un establo y filmamos 6 horas de una serie de televisión. No se por qué, pero una vez montado hicimos un pase privado y mi mujer, al verlo, se giró hacia mí con un gesto de dolor y me dijo: “No podemos enseñar esto. Es privado. Tenemos que bajar el tono y dejarlo estar. No sólo por mí sino por tus amigos y sus esposas”. Entonces me entró miedo porque sabía que tenía razón.

Nos dieron mucho dinero y lo redujimos a tres horas. A todos les pareció que era suyo. No era una serie de televisión sueca, ni noruega, ni española ni americana? Sino todo a la vez. Fue una gran alegría. Porque, en cierto modo, todos somos iguales. Creo que tiene que ver con el hecho de que somos muy provincianos, no internacionales. Y justamente porque somos provincianos, de pronto nos volvimos internacionales. Lo peor es intentar ser internacional.

P: ¿Disfrutó haciendo películas?

R:A veces era una obligación pero siempre ha sido una obsesión. En cierto modo, hacer películas es muy erótico. No sé muy bien por qué. No porque te acuestes con las actrices, tiene que ver con otra cosa. Creo que es porque hay un entendimiento emocional al completo. Estamos rodeados de personas que están vinculadas a nosotros. El operador de cámara, el director, los actores? El operador de cámara por ejemplo, tenía una forma de agarrarse a la cámara que parecía que estaba abrazando a una mujer. No soy yo, en esos momentos, no era yo. Yo era ellos y estaban dentro de mí. Hacer películas es como un tener un romance.

P: ¿Donde se encuentra más cómodo o más consigo mismo?

R:Es difícil pero diría que haciendo películas. Los métodos son mucho mas neuróticos que en el teatro porque cuando haces una película tienes a 50 técnicos y 4 o 5 actores. En el teatro tienes 50 artistas y la mitad de los técnicos que en una película. Cuando haces una película trabajas ocho horas al día para conseguir tres minutos buenos de material. En el cine no puedes arriesgarte a mostrar ni un minuto malo. En el teatro es más bien un proceso. Si no sale bien, intentamos mejorarlo y cada día sale mejor. Pero el cine es distinto. Y tengo que tener cuidado que los demás no se den cuenta de lo neurótico que es. De lo estresante que es.

P: Esta búsqueda de la perfección es como buscar una aguja en un pajar.

R: Es cierto, pero la perfección ha de llegar cuando jugamos nuestros juegos. Es muy importante porque si pensamos que no necesitamos esta perfección, no nos tomaríamos nuestros juegos en serio y entonces todo sería en vano.

P: La gente se pregunta: ¿quién es ese hombre de silencios, de palabras y de imágenes, que un día dijo: “Quiero decirle adiós a todo esto”?

P: Decirle adiós al cine fue muy simple porque ya no sentía las manos. A un coche antiguo, a un Hertz o un Jaguar, le puedes meter dos motores nuevos y basta. Pero si está muy mal a la par que antiguo, eso es otra cosa. Y así me sentí yo al dejar el cine. En la última película que rodé, empecé a temblar. Esa película se llamó Fanny y Alexander y el rodaje duró siete meses. Era una serie de televisión y trabajamos todos los días durante siete meses, sin parar. Al final del día tenÍa que tener mis tres minutos y había tantos actores y actrices? Me dije a mi mismo: si quieres vivir más tiempo, tienes que prepararte para la vejez. En cierto modo, fue una despedida maravillosa. Trabajamos juntos, nos reímos juntos, lloramos juntos… Cuando estaba en la Universidad estudié Historia de la Literatura y yo debía tener 19 o 20 años. Había una chica guapísima en clase. La chica más guapa que te puedes imaginar. Todos estábamos enamorados de ella. Yo sobre todo, y yo no era precisamente un chico guapo ni mucho menos. Tenía talento pero aun así nos rechazó a todos y no comprendimos por qué. Después de unos años, me la encontré y le dije: Todos estábamos enamorados de ti. ¿Por qué no te acostaste con nosotros? Ella me dijo: Verás, dos años antes de la universidad, estaba en Persia y conocí a un jeque árabe y fue el amante más maravilloso que había conocido hasta entonces. ¿Qué debía hacer? No quería arruinar las memorias de ese hombre. Es exactamente lo que me pasó con Fanny y Alexander. Me lo pasé de miedo con un jeque árabe así que, ¿por qué continuar? (se ríe).

P: ¿Tomó esa decisión antes de comenzar a rodar?

R: Sí, empezó antes, algunos años antes. Eso en cuanto al cine. El teatro es distinto. Acabo de hacer La Casa de Muñecas y en 1991 produciré una ópera, de un joven compositor con mucho talento llamado Daniel Borsch. Este año quería producir otra obra pero dada mi recuperación no pude.

P: ¿Tuvo alguna vez alguna experiencia con la ópera?

R: Sí, algo pero no mucho.

P: Teniendo una personalidad tan fuerte, ¿como puede leer las palabras de otros? Por ejemplo, ¿es usted Ibsen cuando lee a Ibsen?

R: Soy como un director de orquesta. Miro las palabras como si fueran notas e intento comprender su significado. Ahora vuelvo a obras que leí hace tiempo y tienen otro significado. Cada vez que he hecho El misántropo, de Molière, he sacado significados diferentes. Hay una obra de Ibsen, que es muy enigmática y poco a poco comprendí que era una de los historias de amor más apasionadas de la historia del drama pero lo raro es que eso nunca aparece, a lo largo de dos horas, jamás lo menciona. Ibsen me llegó tarde porque yo siempre estaba entretenido con Stringberg. Quiero que mis experiencias, mi comprensión y entendimiento y talento para traducir palabras se conviertan en emociones para ofrecérselas a actores y juntos dárselo al público? Es un mundo muy, muy apasionante. Es muy parecido al trabajo de un director de orquesta.

P: Le voy a hacer una pregunta muy periodística pero? ¿Es usted espectador?

R: Soy un espectador empedernido. Me apasiona ir al cine. Pero voy a mi propio cine. En la isla en la que vivo somos unos 400 habitantes. He construido siete casas allí y yo vivo en una de ellas aunque tengo un apartamento en Estocolmo. Pero siento que la isla es más mi casa. He vivido allí casi 20 años.

Decirle adiós al teatro, después de la opera, será distinto. En el teatro tienes que ser muy fiel a pesar de que el teatro no está obligado a mantener ninguna fidelidad contigo. Pero lo voy a hacer. Hay tantos libros que aún no he leído. Y tantas películas que quiero ver y volver a ver.

Rehabilité un viejo establo que tenía 150 años y lo convertí en una sala de cine maravillosa. Tiene 25 butacas. Todos los días voy a este cine y tengo la suerte de tener allí a un colaborador que se encarga de proyectar las películas. En la isla hay una filmoteca increíble con más de 1.500 películas y tengo permiso para llevarme las que quiera. Así que hago una lista de unos 50 películas que quiero ver y ellos lo tienen todo. Es maravilloso. Voy todos los días a las 3 de la tarde. Me encanta porque así puedo controlarlo todo. Además es una sala de cine increíble y técnicamente perfecta.

P: ¿Qué ha visto últimamente?

R: Este verano he visto películas suecas y francesas de principio de siglo.

P:¿Le gustan las películas que se están haciendo en Europa?

R: Me gustan mucho, sí. Pero también me gustan los westerns. Y las películas malas. Todo me resulta interesante. Hasta las películas malas de los años 30. Aprendes mucho sobre cómo se pensaba en esa época, la decoración y la forma de vestir?

P: ¿Ha visto usted películas españolas?

R: Sí, por supuesto. Hay una en particular que me gustó mucho. Se llamaba La Muerte de un Ciclista, de Bardem. Creo que fue su mejor película. A Saura también le conozco.

P: Hay un director de cine español que me recuerda mucho a usted, a sus obsesiones. Se llama Víctor Urice.

R: No nos llegan muchas películas españolas y ese director le desconozco pero me gusta mucho Saura.

P: Creo que le imita, la forma que tiene él de vestir, la manera en la que habla? ¿Cree usted que ha creado una nueva manera de ser en el cine?

R: Siempre me sorprende cuando me dicen esas cosas. Hábleme de más directores españoles.

P: Berlanga.

R: Saura es el que está casado con la hija de Chaplin, ¿no?

P: Sí, estaba casado.

R: No sé mucho del cine español, pero comparado con el italiano, no se hacen tantas películas allá. También tendrá que ver con la cuestión política?

P: Sí, y el cine español es bastante provinciano. Desde 1982 se están empezando a hacer otro tipo de película, como las de Almodóvar. ¿Ha visto usted Mujeres al borde de un ataque de nervios?

R: Oh, me encantó. La vi este verano. Qué película más maravillosa. También conocí a Rossy de Palma, que tiene una cara fantástica. Espero que continúe con su carrera. La película me pareció tan estridente y tan acogedora al mismo tiempo. Una película de las emociones humanas y la desesperación.

P: Acabo de ver una película llamada Bagdad Café, ¿la ha visto?

R: Sí, es una película muy buena pero, ¿sabe qué? Creo que ahora le toca el turno a las películas rusas. Veremos muchas películas rusas. Por lo aislados que han estado tienen su propia manera de contar historias. Yo he visto mucho cine ruso y son películas muy fuertes, muy creativas? También se están haciendo buenas películas en Polonia, Hungría, películas de Europa del Este. Me gusta mucho el esfuerzo europeo por hacer películas. Creo que es muy importante que el cine europeo se defienda del americano, aunque esto tiene mucho que ver con las distribuidoras, y hay tantas decisiones políticas por medio, pero tienen que darle una oportunidad al cine que se hace en Europa. Es horrible depender solo de películas americanas. En la televisión sueca ponen trailers de películas americanas todos los días. Las distribuidoras tienen mucho poder, pero ni siquiera intentan promocionar las películas que se hacen aquí. Estoy muy involucrado en este movimiento. Creo que puedo ayudar. De momento soy parte del jurado y ayudo en la selección de películas. También soy miembro del consejo. Tienen mucha suerte en España porque tienen a un ministro de Cultura muy bueno [que entonces era Jorge Semprún].

Me acuerdo de Lluis Pasqual. Hizo una obra teatral fantástica, El Público, el drama de Lorca. E intentamos traerle hasta aquí para que hiciera un remake de aquella producción pero desafortunadamente no podía. Los buenos directores, sobre todo los genios, tendrían que estar administrando sus sueños y ambiciones en lugar de estar sentados con políticos porque luego no les queda mucho tiempo para hacer películas y eso es peligroso.

P: Él también dirigió Comedia sin título. Es una persona maravillosa. Tiene mi edad y mi estatura. Pero siempre está sudando y pensando.

R: Oh, pobrecito.

P: Usted dijo que está siendo influenciado todo el tiempo. ¿Como le influye vivir con alguien? ¿Le influyen más las dificultades o las alegrías de estar con alguien? ¿La comunicación o el silencio?

R: Es tan difícil de explicar esto en ingles. Creo que lo más importante de vivir con alguien es?.

Pasa como lo que ocurrió con Casa de muñecas. Vino un crítico danés muy famoso con su hermano, que había sido escritor, y le preguntó qué debía escribir sobre la obra. Y su hermano le dijo: el comentario más sincero que se ha dicho de Casa de muñecas es que se trata de una pasión sin amistad. Y creo que en la convivencia debería ser así.

P: Eso es muy sabio.

R: Lo más importante es que la gente sea vista pero que no se vean los roles que interpretan. Durante toda la vida existe una sociedad que espera que interpretes cierto rol. Si te quitas la máscara estás desnudo. Un viejo sacerdote me dijo una vez que el amor debe hacerte sentir maduro y niño pequeño, pero no podías ser las dos cosas a la vez. Un día te toca ser el niño y al siguiente te toca hacer de adulto maduro y esto es así. Tienes que ser la persona que eres.

P: Su trabajo no solo ha sido una búsqueda de la perfección sino de la felicidad. Para usted, ¿qué quiere decir esta palabra?

R: Nada. No significa nada. Lo que he intentado hacer durante mi vida es crear cosas y darles vida. La vida creativa esta llena de destrucción y está constantemente amenazada. Hay tantas tentaciones, tantas veces que dejas algo que has querido hacer, hay tantos compromisos? No sé lo que es la felicidad. ¿Sabe usted lo que es la felicidad?

P: Es un instante.

R: La felicidad está bien para alejarse de uno mismo de vez en cuando. Cuando te olvidas totalmente de ti mismo y estás de pronto metido en algo que es mucho mas grande que tú, ya sea estar enamorado o aferrarte a una religión?

P: Pero incluso la perfección no nos hace felices.

R: No puedes dejar que la perfección sepa el alcance de su peligro. Si no, la perfección es algo que intentas pero en el momento en el que lo alcanzas y lo tienes, se muere. En la imperfección existe la perfección.

P:¿A que hora del día es Ingmar Bergman un niño?

R: Creo que es bueno estar en contacto con el niño que llevas dentro todos los días, en pequeñas proporciones. Poder enfadarte y caminar por la orilla del mar y gritar. Eso es bueno. Y si ves una gaviota mirarte mientras gritas, es maravilloso. De pronto conoces tus proporciones. Ahora tengo 71 años y he hecho muchas cosas pero no he podido hacer todas las que me gustan así que he decidido ponerme a ello. Empezaré leyendo. Quiero leer libros.

P: Ha sido un placer. Creo que usted es un poeta y me siento muy orgulloso de haber estado con usted.

R: Muchas gracias. Al principio estaba algo nervioso pero me lo he pasado bien.

INGMAR BERGMAN PUBLICISTA :
SERIE COMPLETA DE ANUNCIOS PUBLICITARIOS PARA LA MARCA
DE JABÓN BRIS DIRIGIDOS POR INGMAR BERGMAN ENTRE LOS.
AÑOS DE 1951 Y 1953.

SUMMER INTERLUDE
SOMMARLEK
Sweden
1951
96 Min
Black and White
1.37:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund
SCR Ingmar Bergman, Herbert Grevenius
DP Gunnar Fischer
CAST Maj-Britt Nilsson, Birger Malmsten, Alf Kjellin, Annalisa Ericson, Georg Funkquist
ED Oscar Rosander
MUSIC Erik Nordgren, Bengt Wallerström

Berlinale (Retrospective)

SUMMER WITH MONIKA
SOMMAREN MED MONIKA
Sweden
1953
96 Min
Black and White
1.37:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund, Kroger Babb
SCR Ingmar Bergman, Per Anders Fogelström
DP Gunnar Fischer
CAST Harriet Andersson, Lars Ekborg, Dagmar Ebbesen, Åke Fridell, Naemi Briese
ED Tage Holmberg, Gösta Lewin
PROD DES P.A. Lundgren
MUSIC Les Baxter, Erik Nordgren, Eskil Eckert-Lundin, Walle Söderlund
SOUND Sven Hansen, Eskil Lindberg

Stockholm (Specialvisning), Berlinale (Retrospective), Ghent (Memory of Film)

SMILES OF A SUMMER NIGHT
SOMMARNATTENS LEENDE
Sweden
1955
108 Min
Black and White
1.33:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund
SCR Ingmar Bergman
DP Gunnar Fischer
CAST Ulla Jacobsson, Eva Dahlbeck, Harriet Andersson, Margit Carlqvist, Gunnar Björnstrand, Jarl Kulle, Åke Fridell, Björn Bjelvenstam, Naima Wifstrand, Jullan Kindahl, Gull Natorp, Bibi Andersson, Birgitta Valberg
ED Oskar Rosander
PROD DES P.A. Lundgren
MUSIC Erik Nordgren, Eskil Eckert-Lundin
SOUND P.O. Pettersson

Cannes (In Competition): Jury Award, Telluride, Göteborg, Berlinale (Retrospective), Abu Dhabi (Spotlight on Sweden), Ghent (Memory of Film)

THE SEVENTH SEAL
DET SJUNDE INSEGLET
Sweden
1957
96 Min
Black and White
1.37:1
Latin, Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund
SCR Ingmar Bergman
DP Gunnar Fischer
CAST Max von Sydow, Inga Landgré, Gunnar Björnstrand, Nils Poppe, Bibi Andersson, Bengt Ekerot, Åke Fridell, Inga Gill, Gunnel Lindblom
ED Lennart Wallén
PROD DES P.A. Lundgren
MUSIC Erik Nordgren

Cannes (In Competition): Special Jury Prize, Berlinale (Retrospective)

WILD STRAWBERRIES
SMULTRONSTÄLLET
Sweden
1957
91 Min
Black and White
1.33:1
Swedish, Latin

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund
SCR Ingmar Bergman
DP Gunnar Fischer
CAST Victor Sjöström, Ingrid Thulin, Bibi Andersson, Gunnar Björnstrand, Jullan Kindahl, Folke Sundquist, Björn Bjelvenstam, Naima Wifstrand
ED Oscar Rosander
MUSIC Erik Nordgren
SOUND Aaby Wedin, Lennart Wallén

Berlinale (Competition): Golden Bear, FIPRESCI Prize, Venice: Italian Film Critics Award, Birds Eye View (Blonde Crazy Retrospective), Mar del Plata: Best Film, Best Actor, AFI FEST (Tribute), Berlinale (Retrospective), Mar del Plata, Abu Dhabi (Spotlight on Sweden), Ghent (Memory of Film)

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THE VIRGIN SPRING
JUNGFRUKÄLLAN
Sweden
1960
89 Min
Black and White
1.33:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Ingmar Bergman
SCR Ulla Isaksson
DP Sven Nykvist
CAST Max von Sydow, Birgitta Valberg, Gunnel Lindblom, Birgitta Pettersson, Ove Porath, Axel Düberg, Tor Isedal
ED Oscar Rosander
PROD DES P.A. Lundgren
MUSIC Erik Nordgren

Cannes (In Competition): Special Mention, Berlinale (Retrospective)

THROUGH A GLASS DARKLY
SÅSOM I EN SPEGEL
Sweden
1961
91 Min
Black and White
1.33:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Harriet Andersson, Max von Sydow, Gunnar Björnstrand, Lars Passgård
ED Ulla Ryghe
PROD DES P.A. Lundgren
MUSIC Johann Sebastian Bach, Erling Blöndal Bengtsson
SOUND Stig Flodin

Berlinale (Competition): OCIC Award, Berlinale (Retrospective), Locarno (Out of Competition), Ghent (Memory of Film)

WINTER LIGHT
NATTVARDSGÄSTERNA
Sweden
1962
81 Min
Black and White
1.33:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Gunnar Björnstrand, Ingrid Thulin, Gunnel Lindblom, Max von Sydow, Allan Edwall, Kolbjörn Knudsen, Olof Thunberg, Elsa Ebbesen, Tor Borong
ED Ulla Ryghe
PROD DES P.A. Lundgren
SOUND Stig Flodin, Brian Wikström

Berlinale (Retrospective), Ghent (Memory of Film)

THE SILENCE
TYSTNADEN
Sweden
1963
95 Min
Black and White
1.33:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Allan Ekelund
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Ingrid Thulin, Gunnel Lindblom, Jörgen Lindström, Birger Malmsten, Håkan Jahnberg, Eduardo Gutierrez, The Eduardinis
ED Ulla Ryghe
PROD DES P.A. Lundgren
MUSIC Johann Sebastian Bach, Robert Mersey, Ivan Renliden
SOUND Stig Flodin, Bo Leverén, Tage Sjöberg

Berlinale (Retrospective), Ghent (Memory of Film)

PERSONA
Sweden
1966
83 Min
Black and White
1.37:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Ingmar Bergman
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Bibi Andersson, Liv Ullmann, Gunnar Björnstrand, Margaretha Krook, Jörgen Lindström
ED Ulla Ryghe
PROD DES Bibi Lindström
MUSIC Lars Johan Werle
SOUND Lennart Engholm, Per-Olof Pettersson, Olle Jacobsson

Berlinale (Retrospective), Ghent (Memory of Film)

HOUR OF THE WOLF
VARGTIMMEN
Sweden
1968
90 Min
Black and White
1.37:1
Norwegian, Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Lars-Owe Carlberg
SCR Ingmar Bergman, Lennart Engholm
DP Sven Nykvist
CAST Max von Sydow, Liv Ullmann, Gertrud Fridh, Ingrid Thulin, Georg Rydeberg, Erland Josephson, Naima Wifstrand, Ulf Johansson, Gudrun Brost, Bertil Anderberg
ED Ulla Ryghe
PROD DES Marik Vos
MUSIC Lars Johan Werle
SOUND Per-Olof Pettersson

AFI FEST, Berlinale (Retrospective)

CRIES AND WHISPERS
VISKNINGAR OCH ROP
Sweden
1972
91 Min
Color
1.66:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
PROD Lars-Owe Carlberg
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Harriet Andersson, Kari Sylwan, Ingrid Thulin, Liv Ullmann, Anders Ek, Inga Gill, Erland Josephson, Henning Moritzen, Georg Årlin
ED Siv Lundgren
PROD DES Marik Vos
MUSIC Frédéric Chopin, Johann Sebastian Bach
SOUND Tommy Persson, Owe Svensson

Cannes (Out of Competition): Technical Grand Prize, Berlinale (Retrospective)

THE MAGIC FLUTE
TROLLFLÖJTEN
Sweden
1975
135 Min
Color
1.33:1
Swedish

DIR Ingmar Bergman
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Josef Köstlinger, Irma Urrila, Håkan Hagegård, Elisabeth Eriksson, Ulrik Cold, Birgit Nordin, Ragnar Ulfung, Erik Saedén, Britt-Marie Aruhn, Birgitta Smiding, Kirsten Vaupel
ED Siv Lundgren
PROD DES Henry Noremark
SOUND Helmut Mühle, Peter Hennix

Cannes (Out of Competition), Berlinale (Retrospective), Ghent (Memory of Film)

THE SERPENT’S EGG
DAS SCHLANGENEI
United States, West Germany
1977
119 Min
Color
1.66:1
German, English

DIR Ingmar Bergman
EXEC Horst Wendlandt
PROD Dino De Laurentiis
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST David Carradine, Liv Ullmann, Heinz Bennent, Gert Fröbe, Edith Heerdegen, Hans Quest, Fritz Strassner, Georg Hartmann, James Whitmore
ED Jutta Hering
PROD DES Rolf Zehetbauer
MUSIC Rolf A. Wilhelm

Berlinale (Retrospective)

AUTUMN SONATA
HÖSTSONATEN
France, West Germany, Sweden
1978
92 Min
Color
1.66:1
English, Swedish

DIR Ingmar Bergman
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Ingrid Bergman, Liv Ullmann, Lena Nyman, Halvar Björk, Arne Bang-Hansen, Gunnar Björnstrand, Erland Josephson
ED Sylvia Ingmarsdotter
SOUND Owe Svensson

Berlinale (Retrospective), Ghent (Memory of Film)

FANNY AND ALEXANDERTHE THEATRICAL VERSION
FANNY OCH ALEXANDER
Sweden, France, West Germany
1982
188 Min
Color
1.33:1
Swedish, German, Yiddish, English

DIR Ingmar Bergman
EXEC Jörn Donner
PROD Daniel Toscan du Plantier
SCR Ingmar Bergman
DP Sven Nykvist
CAST Börje Ahlstedt, Allan Edwall, Ewa Fröling, Jarl Kulle, Bertil Guve, Mona Malm, Pernilla Allwin, Christina Schollin, Pernilla August, Gun Wällgren, Jan Malmsjö, Harriet Andersson, Marianne Aminoff, Kerstin Tidelius, Erland Josephson, Stina Ekblad, Mats Bergman
ED Sylvia Ingemarsson
MUSIC Daniel Bell
SOUND Björn Gunnarsson, Lars Liljeholm, Bo Persson, Owe Svensson

Venice (In Competition): FIPRESCI Prize, Berlinale (Retrospective), Abu Dhabi (Spotlight on Sweden), Ghent (Memory of Film)

SARABAND
Austria, Germany, Denmark, Finland, Italy, Sweden
2003
107 Min
Color
1.85:1
English, German, Swedish

DIR Ingmar Bergman
EXEC Pia Ehrnvall
SCR Ingmar Bergman
DP Stefan Eriksson, Jesper Holmström, Per-Olof Lantto, Sofi Stridh, Raymond Wemmenlöv
CAST Liv Ullmann, Erland Josephson, Börje Ahlstedt, Julia Dufvenius, Gunnel Fred
ED Sylvia Ingemarsson
PROD DES Göran Wassberg
SOUND Anders Degerberg, Carl Edström, Börje Johansson, Per Nyström, Ulf Olausson

New York, Edinburgh (Gala), Berlinale (Retrospective)

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