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¡¡ VIVA MÉXICO, CABRONES !! : UN REPASO EN CHINGA POR LA HISTORIA DEL CINE MEXICANO

by VENIMOS LOS JODIMOS Y NOS FUIMOS
¡¡ VIVA MÉXICO, CABRONES !! : UN REPASO EN CHINGA POR LA HISTORIA DEL CINE MEXICANO by VENIMOS LOS JODIMOS Y NOS FUIMOS
México, 2010. Año del bicentenario, fecha en la cual se conmemorarón (o no) los 200 años de la independencia de 1810 en nuestro pais y 100 de la (para muchos, inexistente) revolución mexicana de 1910. Para los más pinches amargados, dichas fechas carecierón de motivo alguno de celebración, ya que estos ojetes estan convencidos de que, más que celebrar, la cosa es lamentar el que durante los 2 ultimos siglos, los ideales de todos aquellos que le entraron al desmadre se hayan transformado, en estos tiempos, en meros discursos obsoletos hasta la madre, cuya única razón de ser es la de adornar el sinfin de pendejadas que año con año los… Read more

México, 2010. Año del bicentenario, fecha en la cual se conmemorarón (o no) los 200 años de la independencia de 1810 en nuestro pais y 100 de la (para muchos, inexistente) revolución mexicana de 1910. Para los más pinches amargados, dichas fechas carecierón de motivo alguno de celebración, ya que estos ojetes estan convencidos de que, más que celebrar, la cosa es lamentar el que durante los 2 ultimos siglos, los ideales de todos aquellos que le entraron al desmadre se hayan transformado, en estos tiempos, en meros discursos obsoletos hasta la madre, cuya única razón de ser es la de adornar el sinfin de pendejadas que año con año los gobernantes en turno procuran recetarnos a todos aquellos que formamos parte de la plebe jodida y apestosa, por lo que estas mentes iluminadas afirman categoricamente que no se debe festejar, sino agradecer, el que hasta el momento no nos haya hecho el favor de cargarnos la tiznada. Mayor optimismo, imposible.

Los hay tambien quienes sostienen que la verdadera magia el cine consiste en ser un registro exacto de determinados momentos de la historia de alguna nación en particular, asi como de sus modas,de su idiosincracia y de sus costumbres, siendo asi el cine el espejo “ideal” del país en el que se instala. Sin comentarios.

En el caso de México, las aventuras y desventuras del cinematografo dieron inicio a finales del siglo XIX, casi a la par de la que es considerada la fecha del nacimiento del cine (28 de diciembre de 1895), cuando siete meses despues de su presentación en Francia la novedad fue introducida a México de la mano de dos de los empleados de los Lumiere, los señores Claude Berdinand Bon Bernard y Gabriel Veyre (este ultimo de un aspecto cagadisimo), quienes fueron recibidos por el entonces presidente/dictador Porfirio Diaz, su prole y su corte de lamehuevos (ó gabinete presidencial, como hoy se les conoce a todos estos hijos de la chingada) en el castillo de Chapultepec, el 6 de agosto de 1896. Por supuesto, a todos los presentes en aquella historica función se les subieron los huevos a la garganta, impresionados por el espectaculo de las “vistas” filmadas en Francia, pais por el cual el anciano mandatario nunca dejò de sentir que se le hacian aguas las nalgas, entusiasmo que motivó a los enviados de los Lumiere a tomar las primeras “vistas” en nuestro país, la mayoria de las cuales, obvio, tenian como interprete principal al culero ese, por lo cual puede considerarse a Diaz ,con todo y su timbre de voz tipo la de “el canacas” (“me amarraron como puercoo!!”) como la primera estrella del cine mexicano.

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Asi las cosas, la primera exhibición publica se llevó a cabo el 14 de agosto de 1896 en la drogueria Plateros, ubicada en el numero 9 de la calle del mismo nombre (hoy avenida Madero) en el centro historico de la Cd. de México, y asi como Diaz, el publico quedó apendejado y complacido ante el registro hecho por el singular aparatejo de los aspectos de la vida familiar y politica del presidente, asi como de diversos topicos de la vida nacional, los cuales se alternaban con los films captados alrededor del orbe. El cine, asi como el descontento social, no tardaron en propagarse tan rapidos cual pedos a lo largo y ancho del país, siendo México el semillero de toda una primera generación de documentalistas avocados a captar el clima de caos, descontento y violencia de la rebelión de 1910, cuando Madero, Zapata, Villa y demas caudillos son la nota del momento y se convierten en el centro de atracción del incipiente cine mudo mexicano. Durante esta etapa, estos pioneros se transforman tambien en empresarios. Surgen nombres como los de Salvador Toscano, Jorge Stahl, Enrique Rosas y Jesus H. Abitia, entre otros, cuyos esfuerzos acabaron casi por valer verga vistos a 100 de distancia, debido a que, gracias al descuido y a la irresponsabilidad de personas e instituciones que en su pinche vida supieron valorar el potencial historico que dichos materiales encerraban, la gran mayoria de estos ha desaparecido irremediablemente, siendo hoy solamente un puñado de titulos los existentes.

La decada de los 20 trajo consigo importantes cambios, al volverse evidente el hastio del publico hacia los programas compuestos por “vistas”, factor que determino el que el teatro se convirtiese la principal fuente e inspiración para las peliculas ya con argumento producidas en México. Estos cambios se harian patentes durante la decada siguiente. El cine nacional no solamente comenzó a nutrirse (y a demandar más y más) de los materiales escritos originalmente para los escenarios teatrales, sino que evidenció una paulatina absorción de las modas y clichés impuestos por las luminarias (especialmente las divas) del cine extranjero, concretamente, de las cinematografias italianas y norteamericanas. Por otro lado, en Hollywood, tras la llegada del cine sonoro, los estudios cinematograficos comenzaron a poner en practica una tan arriesgada como agresiva estrategia para penetrar en el mercado latinoamericano, la cual consistia en filmar, además de la versión original en inglés, versiones alternas habladas en español e interpretadas por actores hispanoparlantes, (el tristemente famoso “cine hispano”), una medida que, si bien dio como fruto algunos resultados curiosos, a la postre resultó contraproducente, debido a la molesta mezcolanza de acentos y, en última instancia, por lo falsos que terminaban siendo los productos finales.


A la par del pleno establecimiento del cine nacional como una industria, y ante la cre-
ciente demanda de lugares edificados in situ (y sobre todo, seguros) es que comen-
zarón a construirse las primeras catedrales cinematograficas en el país. Esta impre-
sionante vista corresponde al antiguo Cine Balmorí, un recinto de lujo de los 30’s.

Los años 30 resultan claves para el cine nacional, ya que su imagen resulta ser todo un atractivo que termina por conquistar a aquellos publicos de habla hispana, quienes renegaban del llamado “cine hispano” producido en los Estados Unidos. La industria cinematografica mexicana queda asi formalmente establecida, de igual manera que los temas fundamentales de nuestro cine como el melodrama familiar, la comedia ranchera, etc. Surgen grandes nombres como Fernando de Fuentes, Juan Bustillo Oro, Julio Bracho…asimismo, los logros fotograficos resultan un parteaguas entonces, gracias a la breve estadia de Sergei M. Einsenstein, cuyo trabajo se convertira, posteriormente, en gran influencia en la obra de cineastas como Emilio Gomez Muriel y Emilio “el indio” Fernandez.


En esta famosa imagen del film La Perla (Emilio Fernandez, 1947) captada por la excepcional lente de Gabriel Figueroa quedan de manifiesto las lecciones aprendidas y la enorme influencía debidas a la breve estadía en nuestro país del director soviético Sergei M. Eisenstein.


Un caso excepcional en el cine mexicano fue el de la actriz María Félix, una de las dos o tres autenticas
divas del septimo arte nacionales. Del anonimato saltó a la fama instantanea, y la suya es una biografía
de ensueño, tan compleja como casi dificil de creer. Femme fatale por excelencia y dueña de una perso-
nalidad imponente, de antologia fuerón sus tormentosas relaciones sentimentales con grandes figuras
de la farandula como las que mantuvo tanto con el psicopata musico y compositor jarocho Agustín Lara,
y con el regio actor y cantante Jorge Negrete.


Sin duda, uno de los rostros mas hermosos que ha dado el
cine mexicano. Checoslovaca de nacimiento y mexicana por
convicción, el caso de Miroslava Stern es digno de llamar la
atención. Bella, carismatica y con un talento innato como ac-
triz. Comparte con Marilyn Monroe la tragica caracteristica de
(supuestamente) haberse suicidado en la cuspide de su ca-
rrera en circunstancias bastante sospechosas nunca aclara-
das del todo.

La decada de los 40 suele considerarse como la epoca de oro del cine mexicano. Se consagran en la industria nombres como los de Dolores del Rio, Pedro Armendariz, Maria Felix, Pedro Infante, Jorge Negrete, Cantinflas, Tin Tan, Joaquin Pardave, Sara García, Miroslava, etc, quienes participan en cintas de enorme popularidad que suelen venir acompañadas de la rubrica de directores como Ismael Rodriguez, Alejandro Galindo, Emilio Fernandez, Juan Orol y Roberto Gavaldon entre otros, quienes mantienen un notable nivel creativo con lo cual, se fincan los logros alcanzados en la decada anterior.

Durante los 50, el drama urbano, el habla popular y las modificaciones de ciertas costumbres van a afectar el espiritu de esos filmes de la posguerra. Surgen generos como el cine de luchadores (con El Santo y Blue Demon como los paladines de la justicia vistos con mas frecuencia), mientras la figura controversial de Luis Buñuel hace su excepcional arribo al panorama de la industria filmica nacional, que, por otro lado, comienza a mostrar signos de repetición y cansancio, afectada por el obstinado mantenimiento de esquemas narrativos obsoletos y amenazada, además, por la creciente aceptación del publico hacia la televisión.

A finales de los 50 y principios de los 60, aparte de los problemas ya mencionados, y gracias a figuras de poderosa persuasión ideologica provenientes del extranjero como James Dean, Marlon Brando y Elvis Presley, es que la problematica juvenil, el rock & roll y las cintas con desnudos comienzan a imponerse como el unico camino viable del cine mexicano en pos de su supervivencia ante el avance de las ideologias anticonformistas y rebeldes de la sociedad, principalmente de la juventud de la epoca. Aunque dicho esquema funciona, paralelamente, surge una nueva camada de jovenes realizadores como Benito Alazraki, Carlos Velo y Luis Alcoriza entre otros, quienes proponen nuevas miradas a viejos temas, apostando por un cine alejado de las convenciones de las producciones comerciales, quienes no dudan en manifestarse abiertamente en contra de las conductas y vicios predominantes en la industria, asi como a traves de las trincheras editoriales de revistas como por ejemplo la Nuevo Cine, en el caso de Jomi Garcia Ascott y Leobardo Lopez Aretche, entre otros, quienes abogan por un tipo de cintas que apelen mas a la inteligencia que a la estupidez del espectador.

A finales de los 60 y principios de los 70 hacen su debut realizadores como Arturo Ripstein, Felipe Cazals, Alberto Isaac y Jorge Fons, mientras hacen su arribo provenientes de Chile, la imagineria visual y la subversiòn de la mano de Alejandro Jodorowsky. Cualquier mexicano esta de acuerdo en que el ex-presidente Luis Echeverria Alvarez es un soberano hijo de puta, no obstante, durante la decada de los 70, el echeverrismo supò encontrar en el cine un extraordinario vehiculo propagandistico de su ideologia, sumado a la habilidad del regimen (y al notorio gusto del nefasto mandatario por el septimo arte) para crear ante los ojos nacionales y extranjeros la (falsa) ilusiòn de una nueva epoca de oro del cine mexicano, un hecho que no deja de llamar la atenciòn, ya que, en ese entonces, al no tener la obligaciòn de rendirle cuentas a nadie, el gobierno de echeverria (mediante la creaciòn del Banco Nacional Cinematografico) echaba mano libremente de los recursos del erario de la naciòn, o sea, estos cabrones no arriesgaban dinero propio, sino el proveniente de los impuestos para llevar a cabo proyectos cinematograficos de notable envergadura economica, dandose inclusive el lujo de importar a algunos de los màs prominentes actores y realizadores de la farandula internacional de aquel entonces para participar en dichos proyectos, los cuales, por cierto, terminaban resultando sendos fracasos artisticos y de taquilla, a pesar de los enormes presupuestos invertidos y de la fama de los involucrados. Con todo y sus despilfarros, al echeverrismo hay que agradecerle la construcciòn de las primeras instalaciones de la Cineteca Nacional, la creaciòn del Centro de Capacitaciòn Cinematografica (CCC) y el apoyo a las nuevas generaciones de cineastas, quienes gozaron de la oportunidad de ejercer su oficio (ateniendose a la optica oficialista, por supuesto) logrando llevar a cabo interesantes proyectos de expresiòn personal al margen de la industria establecida y de los productores privados, los cuales, por cierto, no tardaron en ser expulsados de la industria por el mandatario, motivo por el cual, durante algun tiempo, el estado asumiò el control total de lo que se hacia y de lo que se autorizaba para verse, en esta suerte de expropiaciòn cinematografica.

Sin embargo, la situaciòn dio un giro de 180 grados durante la decada siguiente, especificamente, durante el periodo lopezportillista, cuando la hermanita del presidente, Doña Margarita Lopez Portillo, fue designada por su hermanito Josè para estar al frente de la Secretaria de Radio, Televisiòn y Cinematografia; asi, los adelantos conseguidos durante el sexenio anterior dieron al traste gracias a la visiòn erronea y populista de estos otros dos hijos de la chingada, quienes restituyeron sus antiguos lugares a los deleznables productores privados de aquel entonces, retiraron los apoyos financieros a los directores recien llegados y, manteniendo una postura “critica” hacia la optica izquierdista del regimen anterior, propiciaron con ello la apariciòn de un tipo de cine de facil consumo, alejado de cualquier tipo de nociòn artistica, siendo los años 80 en que las salas de cine en Mèxico se vieron invadidas por cantidades interminables de sexycomedias del peor gusto (siendo Sasha Montenegro, primero la querida y posteriormente esposa de JLP, la presencia femenina màs constante en este subgenero) albures y aburridas (y malhechotas, sobra decirlo) aventuras fronterizas, ademas de los subproductos televisivos (cortesia de la filial para cine de Televisa) con propuestas mas “sanas y familiares”, pero totalmente idiotas en su esencia. Por si fuera poco, hubo otro hecho que lamentar, el mas grave quizà, durante la decada de los 80, y este fue el incendio que consumiò las instalaciones de la Cineteca Nacional alla por el año de 1982, debido a la pendejez absoluta de las autoridades y por resultar dichas instalaciones ser igual de eficaces y seguras que las de la guarderia ABC de Hermosillo, Sonora. ¿El resultado? segun los peritajes oficiales, alrededor de 30 personas muertas (aunque calculos no oficiales afirmaron que la cantidad alcanzo los 100 muertitos, cagado de la risa), aunado a estos hechos, lo verdaderamente tragico fue la perdida del numeroso acervo cinematografico resguardado en el recinto (muchos de los materiales perdidos no habian sido siquiera clasificados), ademas de la enorme cantidad de folletos, carteles originales, grabados de Einsestein, entre muchos otros objetos de invaluable interes historico.(Como dato curioso, este hecho fue un eslabon màs dentro de la leyenda negra que ronda alrededor de la cinta La tierra de la gran promesa, de Andrzej Wajda, ya que el siniestro ocurriò, casualmente, mientras era exhibida esta cinta, un hecho que se ha repetido en diversos cineclubes alrededor del mundo). La Cineteca reiniciò sus actividades hasta finales de enero de 1984, en su nueva sede ubicada en lo que fue la plaza de los compositores.

Las pocas cintas de interes que se filmaron durante este periodo se debieron a realizadores como Paul Leduc, Jaime Humberto Hermosillo, Josè Estrada y Juan Antonio De La Riva, ademas de los ya mencionados Alcoriza, Fons, Cazals y Ripstein, aunque en el caso de estos ùltimos 2 consagrados, ninguno de ellos se salvò de caer en las concesiones del cine mas puramente comercial, lo que hizo a muchos suponer que sus exitos artisticos anteriores habian sido mera casualidad ò puro favoritismo. Si a todo esto le sumamos las condiciones decididamente pinches en lo que se refiere al estado de las salas cinematograficas, la poca calidad de proyecciòn, y al vertiginoso avance (y por ende, encabronada competencia) del mercado de video en nuestro pais, con su consabida pirateria, la cosa parecia pintar francamente de la chingada para el cine mexicano, (y para el paìs en general), asunto que no mejorò gran cosa durante el sexenio de Miguel de la Madrid, con todo y la creaciòn durante su mandato del Instituto Mexicano de Cinematografia (IMCINE).

La debacle pareciò llegar a principios de la decada siguiente, durante el (nefasto) sexenio de Carlos Salinas de Gortari, màs preocupado en mostrar, via el TLC, una (falsa) imagen primermundista de Mèxico, que por otra cosa; entre 1990 y 1991, se desplomò la producciòn de peliculas en cerca del 75%; el Banco Nacional Cinematografico, el cual fue bastante puteado durante la administraciòn lopezportillista, fue sepultado por la salinista, con la consiguiente puesta en venta de COTSA (la cadena gubernamental de exhibiciòn) y un apoyo ridiculo de parte del IMCINE para sacar adelante nuevos proyectos. A pesar del entorno jodido, hubo algunos aspectos que llamaron la atenciòn durante el regimen siguiente (el encabezado por Ernesto Zedillo); tras el remate del paquete de medios (que incluia tanto a COTSA como a los canales 7 y 13, estos ultimos adquiridos por Ricardo Salinas Pliego) seguido del posterior cierre masivo de salas y un notorio desplome en la asistencia del publico a los pocos (y pinchurrientos) cines aun en operaciones, la situaciòn (en el rubro de la exhibiciòn) dio un giro dramatico cuando hicieron su apariciòn en el pais (cortesia de la empresa estadunidense Cinemark) los primeros complejos multiplex (pese a las protestas de los pocavergüenza miembros del STIC (Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematografica), responsables, en buena parte, de alejar al publico de los cines, debido a las condiciones ojetes en que estos operaban), un modelo que fue seguido unos meses mas tarde con la creaciòn de la empresa mexicana de exhibiciòn Cinemex, ejemplos que tambien fueron puestos en practica por la poderosa cadena Ramirez (famosa por sus multichiqueros) quienes le entraron al quite con su propio concepto, Cinepolis. Ahora, por fin, el publico podia ver y escuchar las (pocas) peliculas nacionales y extranjeras, en comodas butacas tipo aviòn y con sistemas de sonido Dolby Digital, DTS y THX ; no obstante, las notables mejorias y el servicio de vanguardia tuvieron su contraparte pinche, debido a que ahora, el cine se habia apartado de la “canasta basica” debido al estratosferico aumento de precio tanto en taquilla como en las dulcerias, alejando al grueso de la poblaciòn de escasos recursos de las salas, quienes (comprensiblemente) decidieron refugiarse en la pirateria, transformando a la experiencia cinematografica en un asunto un tanto elitista, hasta cierto punto. A pesar de todo, las mejoras en la calidad se vieron reflejadas en las pocas peliculas producidas entre los periodos zedillistas y foxistas (lo que no resulta un consuelo para la industria…), nuevas generaciones de talentosos creadores (algunos cuantos desarrollaron exitosisimas carreras internacionales mas adelante) hicieron acto de presencia en los 90 como Carlos Carrera, Guillermo Del Toro, Carlos Cuaròn, Roberto Sneider, Juan Pablo Villaseñor, etc ; algunas antiguas glorias, como Cazals y Fons regresaron por sus fueros, mientras otras, como Arturo Ripstein (quien alcanzò su maximo potencial creativo durante este periodo) y Paul Leduc, vieron caer paulatinamente sus obras del gusto de las audiencias, ademas de atestiguar el desden mostrado hacia su cine tanto por los productores como por las nuevas generaciones de realizadores; los primeros, por no haberles perdonado jamàs a Ripstein y Leduc haber sido de los consentidos del regimen echeverrista, y los segundos, por mostrar un interes por hacer un tipo de cine mas sujeto a los patrones del cine norteamericano, que al estilo un tanto academico y reposado de estos realizadores. Un hecho inedito durante los 90, lo fue tambien la aparicion de las mujeres sentadas en la silla del director. Estas exitosas y talentosas directoras de cine fueron, principalmente, egresadas tanto del CUEC como del CCC, desafortunadamente, la gran mayoria han visto tambien eclipsadas sus carreras tras un prometedor debut; es la epoca de las Maria Novaro, Guita Schyfter, Marise Sistach, Busi Cortès, y un tibio regreso de Marcela Fernandez Violante, la unica mujer que logrò debutar industrialmente en la decada de los 70, ademas de una menciòn especial a la veteranisima Matilde Landeta (Q.P.D.) a quien debe recordarsele no por el par de cintas que dirigiò, sino por sus huevotes.

Asi, llegamos hasta este nuevo milenio, en el que a casi 120 años de su nacimiento, la situaciòn del cine nacional no es menos compleja y si, màs de la verga que en años anteriores. Sin embargo, ahora las razones son mucho màs claras, y es una situaciòn que se da no solo en Mèxico, sino en toda Latinoamerica. No se trata de considerar o no al cine como un compendio de todas las artes ni como mero entretenimiento, pero no deja de pasar desapercibida la absorciòn o copia paulatina de propuestas ideologicas y cuturales ajenas a las raices e idiosincracia de todos aquellos que vivimos en esta regiòn del orbe, con el consecuente repudio a las ideas y costumbres de nuestros paises, llamense Mèxico, Peru, Chile, Argentina, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, etc, etc. No se trata en modo alguno de abogar por ideas izquierdosas y pendejadas de ese calibre, pues para quien esto escribe, resulta comprensible el hecho de que, si cuesta lo mismo ver una modesta producciòn nacional que una superproducciòn de 200 millones de dolares, la decisiòn suele estar tomada de antemano. Sin embargo, al final del dia, la moraleja de todo este rollo es, simplemente, voltear a ver de vez en cuando y saber apreciar el legado extraordinario que cada naciòn guarda en su propia cinematografia, y mostrar interes por un cine netamente nacional, ya que, a fin de cuentas, es el que mas nos atañe como pueblo y como cultura, y el que nos brinda elementos con los cuales podemos identificarnos como ningun otro.

El cine mexicano actual no solamente esta compuesto por la (aparentemente) inamovible triada Iñarritu/Del Toro/Cuaron, ni tampoco comienza por la estetica miserabilista de Carlos Reygadas ni termina sobre las nalgas de tlacoyo de Gael Garcìa Bernal ò Diego Luna. El objetivo de la presente (y creanme) brevisima sinopsis, asi como de la lista (en permanente crecimiento) a continuaciòn, es (para las nuevas generaciones de cinefilos o simplemente para aquellos que se tomen la chingada molestia de leerlas) la de demostrar que el cine mexicano cubre un amplisimo espectro, lleno de propuestas al que, sin lugar a dudas, vale la pena acercarse, no solo por mera cinefilia, sino por el orgullo de ser latinos y el orgullo de ser mexicanos, ¡¡ como chingados no !!

EL OLIMPO AZTECA

FERNANDO DE FUENTES

Pionero del cine sonoro y realizador de tres clásicos del cine mexicano (El compadre Mendoza (1933), Vámonos con Pancho Villa (1935) y Allá en el Rancho Grande (1936)) Fernando de Fuentes es una de las figuras más famosas y menos comprendidas de nuestra cinematografía. Los comentarios alrededor de su carrera lo señalan casi siempre como un autor que decidió dejar de serlo para convertirse en un eficiente realizador de cintas taquilleras, dividiendo artificialmente su filmografía en dos períodos caracterizados por la presencia o ausencia de pretensiones estéticas. Hasta cierto punto, fue natural que De Fuentes haya preferido triunfar en la taquilla a ser reconocido como un artista. En 1936, cuando la industria del cine mexicano luchaba por sobrevivir, todos los directores en activo deseaban recuperar la inversión económica de sus filmes. Los tiempos no estaban para pretensiones estéticas. Los magros resultados de sus primeras películas habían provocado que Fernando de Fuentes viese peligrar su futuro como director. Una prolongada enfermedad había retrasado la filmación de Vámonos con Pancho Villa (1935), su obra maestra incomprendida por varias décadas. La película fue estrenada tres meses después de Allá en el Rancho Grande (1936) y sólo se mantuvo una semana en cartelera. Éxito y fracaso se presentaron al mismo tiempo y a Fernando de Fuentes le quedó muy claro que la sobrevivencia estaba en la fórmula, en los géneros y en la satisfacción del naciente público del cine mexicano. Sin embargo, el impresionante éxito de Allá en el Rancho Grande (1936) no debe atribuirse exclusivamente a la exacta combinación de canciones, amores, charros y bailables. Detrás del filme estaba un director verdaderamente dotado de cualidades, poseedor de una excelente habilidad técnica y de un extraordinario sentido para la narrativa visual. Fernando de Fuentes fue, en realidad, el primer director mexicano que comprendió la naturaleza del cine sonoro y que aprovechó con éxito todas las posibilidades de este medio. La labor pionera de Fernando de Fuentes se extendió más allá del Rancho Grande. Con El fantasma del convento (1934) De Fuentes “mexicanizó” al género de horror incluyendo en la historia elementos de la tradición colonial, rica en leyendas y fantasmas. Así se quiere en Jalisco (1942) fue la primera cinta mexicana a colores y Jalisco canta en Sevilla (1948) la primera co-producción oficial de México con España. El resto de sus filmes fueron más que exitosos y ayudaron a cimentar las bases de la industria del cine mexicano. ¿Y Fernando de Fuentes el autor? El reconocimiento de sus primeras obras fue tardío, como suele suceder en estos casos. Sin embargo, la apreciación de ellas suele estar empañada por la subjetividad de la “teoría de autor” y con frecuencia conduce al menosprecio del resto de su filmografía. Por ello, y sin dejar de reconocer los valores estéticos de sus filmes más célebres, nos atrevemos a reconsiderar a Fernando de Fuentes como un director que siempre buscó el triunfo comercial, aún en sus filmes más personales, y que nunca dejó de proyectar su personalidad, hasta en sus cintas más taquilleras.

Filmografía:

¡Viva quien sabe querer! (Dos amigos con suerte) (1959) …. guionista (argumento) (coproducción con Argentina)
Amor se dice cantando (1957) …. productor (coproducción con Argentina)
Aladino y la lámpara maravillosa (1957) …. guionista
La sombra del otro (1957) …. productor y guionista (adaptación)
Las mil y una noches (1957) …. productor y guionista
Que me toquen las golondrinas (La despedida) (1956) …. productor (coproducción con Argentina)
Escuela para suegras (1956) …. productor
Las aventuras de Pito Pérez (1956) …. productor y guionista (adaptación)
Playa prohibida (1955) …. productor (coproducción con España)
Tú y las nubes (Limosna de amores) (1955) …. productor (coproducción con España)
Señora ama (1954) …. productor (coproducción con España)
Escuela de vagabundos (1954) …. productor y guionista (adaptación)
Educando a papá (1954) …. productor y guionista (adaptación) (coproducción con España)
Tres citas con el destino (1953) …. director (episodio mexicano) (coproducción con España y Argentina)
La intrusa (1953) …. productor
¡Ay, pena, penita, pena! (Pena penita) (1953) …. productor (coproducción con España)
Canción de cuna (1952) …. director y productor
Los hijos de María Morales (1952) …. director y productor
Las locuras de Tin Tan (1951) …. productor
La hija del ministro (1951) …. guionista (argumento)
Paco el elegante (1951) …. productor
Crimen y castigo (1950) …. director y productor
Casa de vecindad (1950) …. guionista (argumento)
Entre abogados te veas (1950) …. productor
Corazón de fiera (1950) …. productor
Por la puerta falsa (1950) …. director, productor y guionista (adaptación)
Médico de guardia (1950) …. productor y supervisor de la dirección
Hipólito el de Santa (1949) …. director, productor y guionista (guión técnico)
No me defiendas, compadre (1949) …. productor
Las tandas del Principal (1949) …. productor
El colmillo de Buda (1949) …. productor
Jalisco canta en Sevilla (1948) …. director, productor y guionista (guión técnico) (coproducción con España)
Si Adelita se fuera con otro (1948) …. productor
Allá en el Rancho Grande (1948) …. director, productor y guionista (adaptación y diálogos)
La devoradora (1946) …. director, productor y guionista (guión técnico)
La selva de fuego (1945) …. director y guionista (guión técnico)
Hasta que perdió Jalisco (1945) …. director, productor y guionista (guión técnico)
El rey se divierte (1944) …. director, productor y guionista (adaptación)
La mujer sin alma (1943) …. director y guionista (adaptación)
Doña Bárbara (1943) …. director, productor y guionista (colaboración en la adaptación)
Así se quiere en Jalisco (1942) …. director, productor y guionista (adaptación)
La gallina clueca (1941) …. director y guionista (adaptación)
Creo en Dios (Secreto de confesión) (1940) …. director, productor y guionista
El jefe máximo (1940) …. director, productor y guionista (adaptación)
Allá en el trópico (1940) …. director, productor y guionista (adaptación)
Papacito lindo (¡El viejo verde!) (1939) …. director, productor y guionista (adaptación)
La casa del ogro (1938) …. director, productor y guionista (adaptación)
La Zandunga (1937) …. director y guionista (adaptación y diálogos)
Bajo el cielo de México (1937) …. director y guionista (adaptación)
Petróleo (Sangre del mundo) (1936) …. director (cortometraje documental)
Desfile deportivo (1936) …. director (cortometraje documental)
Allá en el Rancho Grande (1936) …. director, productor, guionista (adaptación) y editor
Las mujeres mandan (1936) …. director y guionista
Vámonos con Pancho Villa (1935) …. director y guionista (adaptación)
La familia Dressel (1935) …. director, guionista y editor
Cruz Diablo (1934) …. director, guionista (adaptación) y editor
El fantasma del convento (1934) …. director, guionista y editor
El compadre Mendoza (1933) …. director, guionista (diálogos) y editor
El Tigre de Yautepec (1933) …. director, guionista (adaptación) y editor
La Calandria (Calandria) (1933) …. director, guionista (adaptación y diálogos) y editor
La Llorona (1933) …. guionista (adaptación)
Su última canción (1933) …. codirector
El prisionero trece (1933) …. director y guionista (adaptación)
El anónimo (1932) …. director y guionista
Mano a mano (1932) …. segundo asistente de dirección (mediometraje)
Una vida por otra (1932) …. guionista (adaptación) y director de diálogos
Águilas frente al sol (1932) …. editor
Santa (1931) …. ayudante del asistente de dirección

LUIS BUÑUEL

A Luis Buñuel le gustaba jugar con la idea de que la casualidad fue la que lo trajo a México en 1946. Exiliado en los Estados Unidos desde el triunfo del franquismo en España, el realizador de La edad de oro (1930) trabajaba en el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York como colaborador de un comité de propaganda anti-nazi destinado a los países de América Latina. Decidido a establecerse en América, Buñuel estaba a punto de adquirir la ciudadanía norteamericana cuando se vio sin trabajo debido a una indiscreción cometida por su antiguo amigo Salvador Dalí. En su libro “La vida secreta de Salvador Dalí”, publicado en aquellos momentos, el pintor catalán calificaba a Buñuel de ateo. Un periodista del “Motion Pictures Herald” tomó esta declaración como base para atacar a Buñuel en un artículo en el que advertía sobre el peligro que significaba la presencia de tan escandaloso personaje en una institución cultural tan prestigiada como el MOMA. En cierto modo, lo ocurrido era más grave que una acusación de comunismo. Ante las presiones, Buñuel prefirió renunciar a su trabajo. Sin dinero ni proyectos, Buñuel acudió a una cena en casa del cineasta René Clair en la que se encontró con Denise Tual, viuda del intérprete de Un perro andaluz (1928). Tual tenía el proyecto de producir en Francia una versión fílmica de “La casa de Bernarda Alba” de García Lorca y propuso a Buñuel que la dirigiese. Aunque reticente en un principio, el cineasta terminó aceptando el proyecto y comenzó a preparar su retorno detrás de la cámara.
Como la productora tenía que regresar a París pasando por México, Buñuel la acompañó sin imaginarse que ese primer viaje suyo a un país latinoamericano cambiaría su vida para siempre. Tras cancelarse el proyecto de filmación, el cineasta se encontró en un país extraño que lo recibió con los brazos abiertos. En una reunión, Buñuel conoció al escritor Fernando Benítez, entonces asistente del secretario de gobernación del régimen de Miguel Alemán. Conocedor de su obra, Benítez invitó a Buñuel a quedarse en México y le concertó una cita con el ministro, quien le reiteró la invitación. De esta manera, en unos cuantos días, Luis Buñuel se encontraba a punto de dirigir la primera de las veintiún cintas que filmaría en nuestro país. Denise Tual lo había presentado con Óscar Dancigers, un productor francés que había emigrado a México huyendo de la persecución nazi. Aclimatado en la pujante industria de la época de oro, Dancigers estaba preparando la producción de Gran Casino (1946), filme con el que debutaría en México la estrella argentina Libertad Lamarque. Esta cinta, primera dirigida por Buñuel en México, resultaría ser un enorme fracaso y la causante de que no volviese a dirigir en tres años. A los 49 años, el realizador aragonés estaba a punto de olvidarse del cine cuando el mismo Dancigers le pidió que se hiciera cargo de la dirección de El gran calavera (1949) un vehículo comercial para el lucimiento de Fernando Soler. El éxito de esta comedia sin pretensiones aunque llena de detalles buñuelianos animó a Dancigers a aceptar el proyecto de Los olvidados (1950), un filme más personal y arriesgado que levantó ámpulas entre periodistas e intelectuales mexicanos al mismo tiempo que consagró al cineasta en el panorama internacional. Diversas biografías y estudios sobre la obra de Luis Buñuel tienden a concentrarse en su espléndida etapa final los filmes franceses producidos por Serge Silberman y en sus primeros años de militancia surrealista, menospreciando la etapa mexicana de su filmografía. Este período de la obra de Luis Buñuel contiene, al menos, tres obras maestras y casi una decena de filmes más que importantes. También ha sido común afirmar que Buñuel no tuvo muchas oportunidades de hacer un “mejor cine” en países con más recursos económicos, pero es interesante señalar que durante su estancia en México realizó al menos cinco coproducciones con Francia, España y los Estados Unidos, además de un filme producido totalmente en Francia. Quizás el detalle más significativo alrededor de estas apreciaciones radique en la decisión tomada por Buñuel de nacionalizarse mexicano en 1949. A pesar de que en sus años más gloriosos tuvo diversas oportunidades de trasladarse a vivir en otros sitios, Buñuel continuó siendo fiel a su modesta casa de la colonia del Valle de la Ciudad de México, en la que vivió hasta los 83 años. Hace poco tiempo, tras el fallecimiento de la viuda del cineasta, la familia Buñuel tomó la decisión de donar una gran cantidad de objetos personales de don Luis al estado español. Antes de su partida hacia Madrid, las fotografías, guiones originales, manuscritos y demás recuerdos del genial director fueron exhibidos en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana. Para quienes aprendimos a amar al cine a través de las imágenes filmadas por Buñuel fue doloroso ver, por primera y quizás por última vez, un trozo de la historia del cine mexicano que por razones poco conocidas no pudo conservarse en nuestra tierra. Sin embargo, los cinéfilos mexicanos recibimos de Luis Buñuel un legado más valioso: sus imágenes, las cuales nunca se podrán ir de nuestra pantalla interior. Esas imágenes, inolvidables al tiempo que efímeras, poseen la naturaleza que don Luis le atribuía a la libertad: “No eres libre como imaginas. Tu libertad no es más que un fantasma que va por el mundo con un manto de niebla. Cuando tratas de asirla se te escapa sin dejarte más que un rastro de humedad en los dedos.”

Filmografía:

etapa final (1964-1977):

Cet obscur objet du désir (Ese obscuro objeto del deseo) (1977) …. director, guionista y editor (producción franco-española)
Le fantôme de la liberté (El fantasma de la libertad) (1974) …. director, guionista y encargado de efectos sonoros (producción francesa)
Le charme discret de la bourgeoisie (El discreto encanto de la burguesía) (1972) …. director y guionista (producción franco-hispano-italiana)
Tristana (1970) …. director, guionista y editor (producción hispano-franco-italiana)
La voie lactée (La vía láctea) (1969) …. director, guionista y editor (producción franco-italiana)
Belle de jour (Bella de día) (1966) …. director y guionista (producción franco-italiana)
Le journal d’une femme de chambre (El diario de una recamarera) (1964) …. director y guionista (producción franco-italiana)
etapa mexicana (1946-1964):

Simón del desierto (1964) …. director, guionista y editor (mediometraje)
El ángel exterminador (1962) …. director, guionista y editor
Viridiana (1961) …. director, guionista y editor (coproducción con España)
La joven (The Young One) (1960) …. director, guionista y editor (coproducción con los Estados Unidos)
Los ambiciosos (La fièvre monte à El Pao) (1959) …. director y guionista (adaptación) (versiones en español y francés) (coproducción con Francia)
Nazarín (1958) …. director, guionista y editor
La muerte en este jardín (La mort en ce jardin) (1956) …. director, guionista y editor (coproducción con Francia)
Cela s’appelle l’aurore (Eso se llama la aurora) (1955) …. director, guionista y editor (producción franco-italiana)
Ensayo de un crimen (1955) …. director, guionista y editor
El río y la muerte (1954) …. director, guionista y editor
Abismos de pasión (1953) …. director, guionista y editor
La ilusión viaja en tranvía (1953) …. director y editor
Él (1952) …. director, guionista y editor
El bruto (1952) …. director, guionista y editor
Robinson Crusoe (Adventures of Robinson Crusoe) (1952) …. director, guionista y editor (coproducción con los Estados Unidos)
La hija del engaño (1951) …. director y compositor
Una mujer sin amor (1951) …. director
Subida al cielo (1951) …. director, guionista y editor
Los olvidados (1950) …. director, guionista y editor
Si usted no puede, yo sí (1950) …. guionista
Susana (Carne y demonio) (1950) …. director, guionista y editor
El gran calavera (1949) …. director y editor
Gran Casino (1946) …. director, guionista y editor
primera etapa (1928-1937):

Madrid 1936 (España leal en armas) (1936) …. realizador del montaje (documental) (producción española en el exilio)
¡Centinela, alerta! (1936) …. productor ejecutivo (producción española)
¿Quién me quiere a mí? (1936) …. productor ejecutivo (producción española)
Don Quintín el amargao (1935) …. productor ejecutivo (producción española)
La hija de Juan Simón (1935) …. productor ejecutivo (producción española)
Las Hurdes (Tierra sin pan) (1932) …. director, guionista y editor (cortometraje documental) (producción española)
L’âge d’or (La edad de oro) (1930) …. director, guionista, editor y musicalizador (mediometraje) (producción francesa)
Un chien andalou (Un perro andaluz) (1928) …. director, guionista, editor y musicalizador (cortometraje) (producción francesa)
como actor o intérprete:

El náufrago de la calle de la Providencia (México, 1971) …. intérprete (mediometraje documental)
En este pueblo no hay ladrones (México, 1965) …. actor
Llanto por un bandido (España, 1964) …. actor

ISMAEL RODRIGUEZ

Inquieto, imaginativo, audaz y poseedor de un inigualable olfato para el éxito taquillero, Ismael Rodríguez fue, indiscutiblemente, el cineasta del pueblo mexicano. A los nueve años emigró con su familia a Los Ángeles, California, donde sus dos hermanos mayores, Roberto y Joselito, desarrollaron un sistema de cine sonoro. Regresaron a México para trabajar en la película Santa (1931) de Antonio Moreno, en la que Ismael hizo una pequeña aparición. Tras realizar distintas labores de tipo técnico, Rodríguez debutó como director con la cinta ¡Qué lindo es Michoacán! (1942). Con sus hermanos, fundó Películas Rodríguez, empresa productora de larga y exitosa trayectoria. Cineasta popular por excelencia, entre sus méritos está el haber aprovechado las posibilidades histriónicas de Pedro Infante, actor al que dirigió en dieciséis ocasiones, entre ellas, las comedias rancheras Los tres García (1946) y Vuelven los García (1946) y los melodramas urbanos Nosotros los pobres (1947), Ustedes los ricos (1948) y Pepe El Toro (1952), trilogía que alcanzó la categoría de mito. Además de diversos reconocimientos nacionales e internacionales, Ismael Rodríguez recibió en 1992 un Ariel de oro por la trascendencia de su obra.

Filmografía:

Reclusorio III (1996) …. director y guionista
Fuera de la ley (Reclusorio II) (1996) …. director y guionista
Reclusorio (Reclusorio I) (1995) …. director y guionista (argumento)
Ellos trajeron la violencia (1989) …. director y productor
Dos tipas de cuidado (1988) …. director y guionista
Solicito marido para engañar (1987) …. director, productor y guionista (adaptación)
Pasaporte a la muerte (1988) …. director, productor y guionista
Yerba sangrienta (1986) …. director, productor y guionista
Olor a muerte (Pandilleros) (1986) …. director, productor y guionista (argumento)
Masacre en el río Tula (1986) …. director, productor y guionista
Corrupción (La corrupción somos todos) (1983) …. director, productor y guionista
Burdel (Ratero II) (1981) …. director, productor y guionista
Blanca Nieves y… sus 7 amantes (1980) …. director, productor y guionista
Ratero (1978) …. director, productor y guionista
Somos del otro Laredo (Chicanos Go Home) (1975) …. director, productor y guionista
Llanto, risas y nocaut (1973) …. guionista (adaptación)
Nosotros los feos (1972) …. director y guionista (adaptación)
Mi niño Tizoc (1971) …. director, productor y guionista
El ogro (1969) …. director, productor y guionista (argumento) (coproducción con Guatemala)
Trampa para una niña (1969) …. director, productor y guionista (coproducción con Guatemala)
Faltas a la moral (1969) …. director, productor y guionista (adaptación)
Cuernos debajo de la cama (1968) …. director, productor y guionista
La puerta y la mujer del carnicero (1968) …. codirector, productor y guionista (episodio “La mujer del carnicero”)
Autopsia de un fantasma (1966) …. director, productor y guionista
El niño y el muro (1964) …. director y guionista (adaptación) (coproducción con España)
Así era Pedro Infante (1963) …. director y productor (documental)
El hombre de papel (1963) …. director, productor y guionista (adaptación)
Ánimas Trujano (El hombre importante) (1961) …. director, productor y guionista (adaptación)
Los hermanos Del Hierro (1961) …. director y guionista (adaptación)
Cada quien su vida (1959) …. productor y probable codirector
The Mighty Jungle (1959) …. codirector y guionista (adaptación) (coproducción con los Estados Unidos)
La Cucaracha (1958) …. director, productor y guionista
Cuando ¡Viva Villa! es la muerte (1958) …. director, productor y guionista
Pancho Villa y la Valentina (1958) …. director, productor y guionista
Así era Pancho Villa (Cuentos de Pancho Villa) (1957) …. director, productor y guionista
El boxeador (1957) …. actor
El gran premio (1957) …. productor y probable codirector
Tierra de hombres (1956) …. director, productor y guionista (adaptación)
Tizoc (Amor indio) (1956) …. director y guionista
Daniel Boone Trail Blazer (Aventuras de Daniel Boone) (1955) …. codirector (producción estadounidense)
El monstruo de la montaña hueca (Beast of Hollow Mountain) (1954) …. productor, codirector y guionista (adaptación) (coproducción con los Estados Unidos)
Cupido pierde a Paquita (1954) …. director, actor, productor y guionista
Los paquetes de Paquita (1954) …. director, productor y guionista
Maldita ciudad (1954) …. director, productor y guionista
Borrasca en las almas (1953) …. director, productor y guionista (adaptación)
Romance de fieras (1953) …. director, productor y guionista (adaptación)
Pepe el Toro (1952) …. director, productor y guionista
Dos tipos de cuidado (1952) …. director y guionista
Del rancho a la televisión (1952) …. director, productor y guionista
¡¡¡Mátenme porque me muero!!! (1951) …. director, actor productor y guionista (adaptación)
¡¿Qué te ha dado esa mujer?! (1951) …. director, productor y guionista
A. T. M. A toda máquina! (1951) …. director, productor y guionista
Las mujeres de mi general (1950) …. director, productor y guionista (adaptación)
Sobre las olas (1950) …. director, productor y guionista
No desearás la mujer de tu hijo (1949) …. director, productor y guionista
La oveja negra (1949) …. director, productor y guionista
Ustedes los ricos (1948) …. director, productor y guionista
Los tres huastecos (1948) …. director, productor y guionista
Nosotros los pobres (1947) …. director, productor y guionista (argumento)
Chachita la de Triana (1947) …. director, productor y guionista (adaptación)
Vuelven los García (1946) …. director, productor y guionista (adaptación)
Los tres García (1946) …. director, productor y guionista
Ya tengo a mi hijo (1946) …. director, productor y guionista (argumento)
¡¡Qué verde era mi padre!! (1945) …. productor y guionista (adaptación)
Cuando lloran los valientes (1945) …. director, productor y guionista
Escándalo de estrellas (1944) …. director, productor y guionista (argumento)
Amores de ayer (1944) …. director, productor y guionista
¡Viva mi desgracia! (1943) …. supervisor técnico
Mexicanos al grito de guerra (Historia del Himno Nacional) (1943) …. codirector
¡Qué lindo es Michoacán! (El paraíso de México) (1942) …. director y productor
Cuando viajan las estrellas (1942) …. sonidista
Las cinco noches de Adán (1942) …. sonidista
La isla de la Pasión (Clipperton) (1941) …. sonidista
Mil estudiantes y una muchacha (1941) …. sonidista
¡Ay Jalisco, no te rajes! (1941) …. guionista y asistente de producción
El hijo de Cruz Diablo (1941) …. sonidista
Cantinflas en los censos (1940) …. sonidista (cortometraje publicitario)
El secreto del sacerdote (1940) …. guionista (adaptación)
Al son de la marimba (1940) …. sonidista
El jefe máximo (1940) …. sonidista
Viviré otra vez (1939) …. guionista (adaptación) y sonidista
No te engañes corazón (1936) …. actor
Los chicos de la prensa (1936) …. actor
Rosario (1935) …. actor
Todo un hombre (1935) …. actor
Payasadas de la vida (1934) …. actor
Chucho el Roto (1934) …. pizarrista, microfonista, recordista e ingeniero de sonido (sin crédito)
El Tigre de Yautepec (1933) …. ayudante de sonido
La Llorona (1933) …. asistente de producción (sin crédito)
Santa (1931) …. extra

EMILIO “EL INDIOFERNANDEZ

Él contaba de sí mismo que peleó en la revolución, que enseñó a bailar a Rodolfo Valentino, que posó desnudo para el escultor que hizo la estatuilla del Oscar y que el gran amor de su vida no fue ninguna de sus mujeres, sino la inconquistable Olivia de Havilland. El mito, la leyenda y el genio se combinaron en este pintoresco personaje, bronco como un caballo salvaje pero capaz de la ternura más cursi. El cine le llegó como consecuencia y lo convirtió en el más célebre director del cine mexicano. Aunque los orígenes de la carrera de Emilio Fernández se pierden en el mar de contradicciones que el mismo director generó en sus múltiples declaraciones a la prensa y a sus biógrafos, es cierto que el “Indio” se involucró en el quehacer cinematográfico a finales de los años veinte, durante su estancia en Hollywood. Sus participaciones como “extra” en la Meca del cine lo llevaron a relacionarse con varios de los mexicanos que trabajaban en aquella ciudad, muchos de los cuáles volverían a México unos años después para integrarse a la naciente industria del cine nacional. Fernández hizo lo propio alrededor de 1934, año en que participó como actor en Corazón bandolero (1934) de Raphael J. Sevilla y en Janitzio (1934) de Carlos Navarro, su primer estelar. Según Carlos Monsivais (en García Riera, 1987): "Janitzio se haría “significativa” en la obra del Indio “por iniciarse allí su forcejeo erótico con las tradiciones. Zirahuén, el personaje sacrificial que interpreta, es el antecedente de Lorenzo Rafail (sic) en María Candelaria y es el perfil hierático que anticipa una cauda de estatuas móviles y simbólicas. Gracias a Janitzio el Indio descubre la ‘estética mexicana’: la conquista de la Naturaleza por la fotografía, la doma del ser humano por la tragedia.”
Alternando su carrera de actor con la de guionista, Fernández consiguió darse a conocer en el naciente mundillo cinematográfico mexicano de los primeros años del sonoro. Para 1936 ya había escrito el guión de La isla de la Pasión (Clipperton) (1941), película que señalaría su debut como director. Realizada gracias al apoyo de Juan F. Azcárate un militar convertido en productor de cine la primera cinta del “Indio” obtuvo un éxito modesto pero suficiente para cimentar su carrera como realizador. Dos años más tarde, Fernández se apuntaría sendos éxitos consecutivos con Flor silvestre (1943) y María Candelaria (1943). Durante los siguientes cinco años, Emilio Fernández consiguió algo que ningún director mexicano hasta entonces había logrado: crear una estética propia. Influido por Eisenstein, John Ford y la pintura de Diego Rivera y José Clemente Orozco y con la invaluable colaboración del fotógrafo Gabriel Figueroa, el guionista Mauricio Magdaleno, la editora Gloria Schoemann y los actores Dolores del Río, Pedro Armendáriz, María Félix y Columba Domínguez, entre otros el “Indio” construyó un México cinematográfico de nubes, magueyes, haciendas y claroscuros que se convirtió, para bien o para mal, en la imagen de nuestro país en el resto del mundo. La “fórmula” del cine de Emilio Fernández no logró sobrevivir más allá de una década, pero su inolvidable presencia y constante actividad lo convirtieron en un símbolo de continuidad para una maltrecha industria cinematográfica que daba tumbos sin lograr recuperar su antiguo prestigio. En los años setenta, con el apoyo del Estado, Fernández lograría filmar sus cuatro últimas películas, ninguna de las cuales aportó mucho a su dispareja filmografía. Su leyenda, sin embargo, estaba firmemente enraizada en el imaginario fílmico mexicano, el cual no podría existir sin la presencia del “Indio” Fernández.

Filmografía:

Erótica (1978) …. director, actor y guionista
México norte (1977) …. director y guionista
Zona roja (1975) …. director, actor y guionista
La Choca (1973) …. director y guionista (adaptación)
El crepúsculo de un dios (1968) …. director, productor, actor y guionista
Un dorado de Pancho Villa (1966) …. director, productor, actor y guionista
Major Dundee (1964) …. director “de desplazamiento” (producción estadounidense)
Paloma herida (1962) …. director, actor y guionista (argumento) (coproducción con Guatemala)
Pueblito (1961) …. director y guionista (argumento)
The Magnificent Seven (Siete hombres y un destino) (1960) …. director “de desplazamiento” (producción estadounidense)
The Unforgiven (Lo que no se perdona) (1959) …. director de algunas escenas (producción estadounidense)
El impostor (1956) …. director
Una cita de amor (1956) …. director y guionista (adaptación)
La Tierra de Fuego se apaga (1955) …. director y guionista (adaptación) (producción argentina)
Nosotros dos (1954) …. director y guionista (adaptación) (coproducción con España)
La rebelión de los colgados (1954) …. codirector
La rosa blanca (Momentos de la vida de Martí) (1953) …. director y guionista (coproducción con Cuba)
El rapto (1953) …. director y guionista
Reportaje (1953) …. director y guionista
La red (1953) …. director y guionista
Cuando levanta la niebla (1952) …. director
El mar y tú (1951) …. director y guionista (argumento)
Acapulco (1951) …. director y guionista
La bien amada (1951) …. director y guionista (adaptación)
Siempre tuya (1950) …. director y guionista
Las Islas Marías (1950) …. director y guionista
Víctimas del pecado (1950) …. director y guionista
Un día de vida (1950) …. director y guionista
The Torch (Del odio nace el amor) (1949) …. director y guionista (argumento) (coproducción con los Estados Unidos)
Duelo en las montañas (1949) …. director y guionista (adaptación)
La malquerida (1949) …. director y guionista (adaptación)
Pueblerina (1948) …. director y guionista (argumento)
Salón México (1948) …. director y guionista
Maclovia (1948) …. director y guionista (adaptación)
Río Escondido (1947) …. director y guionista (argumento)
The Fugitive (El fugitivo) (1947) …. productor asociado y codirector o asistente de dirección (producción estadounidense)
Enamorada (1946) …. director y guionista
La perla (1945) …. director y guionista (adaptación) (versiones en español e inglés)
Pepita Jiménez (1945) …. director y guionista (adaptación)
Bugambilia (1944) …. director y guionista
Entre hermanos (1944) …. guionista (adaptación)
Las abandonadas (1944) …. director y guionista
María Candelaria (Xochimilco) (1943) …. director y guionista
Flor silvestre (1943) …. director, actor y guionista (adaptación)
Soy puro mexicano (1942) …. director y guionista (argumento)
La isla de la Pasión (Clipperton) (1941) …. director, actor y guionista
Hombres del aire (1939) …. guionista (adaptación)
Con los Dorados de Villa (1939) …. guionista
El señor alcalde (1938) …. guionista (adaptación)
Juan sin miedo (1938) …. guionista
¡Aquí llegó el valentón! (El fanfarrón) (1938) …. guionista (adaptación)
Abnegación (1937) …. asistente de dirección
Adiós Nicanor (1937) …. guionista
Cielito lindo (1936) …. asistente de dirección y guionista (adaptación)
Mater nostra (1936) …. anotador y guionista (adaptación)
Los muertos hablan (1935) …. guionista (adaptación)
El escándalo (1934) …. anotador

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