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UNA FAMILIA DE TANTAS : LA TRAGICOMICA LLEGADA DEL MEXICO MODERNO

Mis recuerdos personales sobre este film resultan tener, las mas de las veces y de manera involuntaria, cierto dejo agridulce, ya que casi siempre la primera imagen que logra evocar mi memoria es la encorvada figura de un hombre de edad muy avanzada, de ojos vidriosos y debil aspecto,quien a pesar de no poder ocultar los indicios de una grave enfermedad, permanece de pie sobre el escenario, con toda la entereza que le es posible, pero visiblemente emocionado, mientras su persona es iluminada por las luces de docenas de reflectores, y en donde escucha el retumbar de los prolongados aplausos que le son dedicados por decenas de cinefilos y admiradores, quienes tuvimos el rarisimo privelegio de asistir al homenaje que se realizò en su honor aquella ya lejana noche del mes de Septiembre de 1998, y la posterior exhibiciòn de su pelìcula Una Familia de tantas. Este hombre era Don Alejandro Galindo.

Para muchos, Una Familia de tantas (1948) representa la cumbre del melodrama, genero presente en la cinematografia nacional casi desde el inicio del cine mexicano hasta nuestros dias. Es posible estar de acuerdo con ello o no, sin embargo, en lo que no cabe duda, es que esta magistral cinta, ademas de ser la mas acabada muestra del gran oficio de Galindo alcanzado por el cineasta a finales de los 40`s, resulta ser un punto de inflexiòn en la cinematografia mexicana de su llamada “Epoca de oro”, por ser uno de los mas sobresalientes retratos filmicos de una etapa de la historia de Mèxico caracterizada por profundos cambios tanto en los ambitos sociales como tecnologicos.

La trama de la historia puede parecer simple: Rodrigo Cataño (Don Fernando Soler, quien brinda una verdadera catedra de actuaciòn en esta pelicula) hombre de estrictos y despotas valores Porfirianos, redomado machista aunque de cierta visiòn formal, mantiene su nociòn de orden de manera igualmente ferrea y estricta sobre su inconfesablemente sufrida familia conformada por Gracia Cataño (Eugenia Galindo) su abnegada esposa, quien, a su pesar, las mas de las veces obedece sus ordenes sin chistar; el lamehuevos hijo primogenito de la pareja, Hector (Felipe de Alba) quien parece compartir los rancios valores de su padre y de quien suele no despegarsele de los talones en ningun momento; las aparentemente abnegadas hijas adolescentes Estela (Isabel del puerto) y Maru (Martha Roth) quienes estan inconformes con la situaciòn (aun sin estar plenamente conscientes de ello); Estela, de unos 19 años y la mayor de las dos,trabaja en una oficina y tambien mantiene una apasionada relaciòn semiclandestina con su novio,de quien no se atreve a despedirse de un beso siquiera en presencia de sus padres, mientras Maru, quien esta proxima a cumplir los 15 años de edad,es la encargada de asistir a su madre en las labores del hogar y en cuidar a los dos hermanos pequeños (Manuel de la Vega y Alma Delia Fuentes, la futura protagonista de Los Olvidados) labores correspondientes a un ambito injusta y exclusivamente femenino, pero su (baja) condiciòn de mujeres e hijas de familia (una situaciòn comun en la epoca y en casi todos los paises del mundo) les impide protestar abiertamente por dicha situaciòn. Sin embargo, la tranquilidad de la familia Cataño sera rota por la llegada de Roberto del Hierro (David Silva) joven emprendedor y ambicioso vendedor de aspiradoras, cuya presencia hara resquebrajar el orden y la disciplina impuestos por Rodrigo Cataño con mano de hierro, y la cual hara que Maru se replantee su desventajosa situaciòn personal (esta a punto de contraer un matrimonio arreglado con el mamòn de su primo Ricardo (Carlos Riquelme) y rompa las cadenas que le atan a su rigida y conservadora familia, para encontrarse consigo misma como mujer.

Mas alla de la anecdota resumida aqui en unas cuantas lineas, de la segura mano de Alejandro Galindo en la direcciòn de actores, el estupendo uso de las escenografias de Gunther Gerszo y la sobresaliente fotografia de Jorge Ortiz Ramos, lo que hace de esta cinta una obra excepcional en el panorama historico del cine mexicano, es la ideologia moderna y renovadora que fluye a traves de su argumento (debido al mismo Galindo) y el ambito en el que fue filmada. El Mèxico de finales de los 40 y principios de los 50 fue testigo del ingreso del pais a una era de modernizaciòn y desarrollos tecnologicos fuertemente influenciados por la notoria presencia de costumbres y habitos de consumo importados por nuestros vecinos del norte, los E.U.A.,si bien, hay que decirlo, dichos destellos de modernidad solo pudieron ser apreciados por los sectores mas favorecidos, economicamente hablando, de la sociedad mexicana.(las clases menos favorecidas, los olvidados, los jodidos, como siempre, se quedaron asi, jodidos). Las continuas alianzas tanto en los negocios como en lo ideologico con los E.U.A., hicieron crecer a ritmos acelerados la economia del pais en esos años, propiciando la apariciòn de una efimera pero sustanciosa epoca de bonanza financiera, en lo que se refiere al caso de los habitantes de clase media, y devinò, tambien, en el surgimiento de la primera generaciòn de mexicanos millonarios, ricos y poderosos, como no se habia visto desde la epoca del Porfiriato, y tanto estos, asi como los clasemedieros, al ritmo del acelerado crecimiento economico, comenzaron a demandar cada vez mas y mas, el privilegio que representaba la adquisiciòn de los aparatos electrodomesticos que comenzaron a invadir, paulatina pero rapidamente, casi todos los hogares mexicanos. Asimismo, esta epoca representa un momento de ruptura tanto con el orden tradicional en el nùcleo familiar, como en el tejido social y cultural; a la par que las nuevas generaciones de jovenes rompian con las vetustas reglas tradicionales y comenzaban,quiza, timida y lenta, pero seguramente, espacios en donde alzar su propia voz (la voz de las mujeres, sobretodo), la modernidad de la post-guerra rompia de manera tajante y casi definitiva, con las mas enraizadas tradiciones de la cultura mexicana, y es precisamente sobre esta situaciòn en la que la cinta de Galindo hace enfasis por medio de la brillante metafora que representa el simbolico personaje interpretado por David Silva: la aspiradora que intenta vender por todos los medios( y finalmente consigue hacerlo) arrasa con la incomodidad, la suciedad, y el polvo vetusto de las ideas del siglo antepasado que representa el personaje de Fernando Soler.

Obra de notable factura (como casi siempre en el resto de la fimografia de Alejandro Galindo) Una Familia de tantas contiene, ademas, momentos de una logradisima intensidad, no demasiado comunes en el resto del paraje cinematografico de esos años, ademas de una detallada pintura de personajes y situaciones que logran plantear las contradicciones de una epoca y un pais, con lo que esta extraordinaria cinta de Alejandro Galindo, asi como los Olvidados de Buñuel, ha logrado conservar (de un modo diferente, por supuesto) intacta la total vigencia de su discurso, entre humoristico, sarcastico y, claro, melodramatico, con lo que ha logrado permanecer en el recuerdo, tanto de critica como colectivo, como una de las mejores peliculas de la historia del cine mexicano.

Mi mente me hace ubicarme nuevamente en aquella noche de 1998, durante el homenaje que le rindiò la Cineteca Nacional a la par de la entrega de la medalla Salvador Toscano al merito cinematografico y despues de la larga, pero merecidisima, sin duda, sesiòn de aplausos que los presentes en el recinto le brindamos a un agotado y tembloroso Alejandro Galindo, este, bajo la mirada emocionada hasta las lagrimas de su esposa e hijos, alzo debilmente los brazos y exclamo con toda la potencia que sus pulmones le permitieron:

" ¡ Quiero volver a filmar ! "

Esa fue la ultima apariciòn publica de Don Alejandro Galindo.

A finales de Enero de 1999, se realizò otra funciòn de la pelicula en las instalaciones de la Cineteca, pero esta vez, el motivo era diferente: se trataba de recaudar fondos y donar integramente el dinero recaudado a la familia de Don Alejandro para poder sufragar los gastos en el instituto nacional de enfermedades respiratorias, donde se hallaba internado el gran cineasta, ya que, desafortunadamente, este padecia de graves complicaciones pulmonares y sus familiares no podian cubrir los costos.
Contrariamente a los llenos totales de la inolvidable noche de Septiembre, el aforo de la sala, en esta ocasiòn, apenas cubria la tercera parte de la sala.

Hèctor Alejandro Galindo Amezcua muriò el 1 de Febrero de 1999.

" Con mi agradecimiento, Alejandro Galindo". Es una frase sencilla, estampada con debiles trazos sobre un libro de cine, donde a peticiòn mia, Don Alejandro me hizo el favor de concederme un autografo aquella triunfal velada de Septiembre de 1998. Hoy aquel libro es una de mis mas preciadas posesiones.