“Es impresionante entrar en el plató. Solo haces una secuencia al día. Nada de lo que había hecho se le parecía. No es ni mejor ni peor pero tienes que disfrutarlo de otra forma. Sientes presión porque todo es enorme: da impresión. Eres muy pequeña en un engranaje enorme. Conseguimos hacernos nuestra burbuja, sentirnos que estábamos en familia y disfrutarlo.”