For a better experience on MUBI, update your browser.

ENTRE GEISHAS, SAMURAIS, MONSTRUOS Y YAKUZAS TE VEAS : UNA RAPIDA MIRADA AL CINE JAPONÉS.

by VENIMOS LOS JODIMOS Y NOS FUIMOS
ENTRE GEISHAS, SAMURAIS, MONSTRUOS Y YAKUZAS TE VEAS : UNA RAPIDA MIRADA AL CINE JAPONÉS.
Recuerdo haber leido hace ya muchos años, un libro no muy extenso, escrito por un tal Francisco Pina y editado por la Filmoteca de la UNAM por allá de 1966, acerca del cine japonés. En este libro, el autor, entre datos comprensiblemente erroneos y puesto que en ese entonces no se contaba con las facilidades tecnologicas del dia de hoy para hacer una investigación más profunda, se lamentaba por la enorme dificultad que representaba en ese entonces, en el caso especifico de México, el tener acceso a las producciones cinematograficas del Japón, dado el “exotico” interés generado a nivel internacional por la novedosa experiencia que representaba… Read more

Recuerdo haber leido hace ya muchos años, un libro no muy extenso, escrito por un tal Francisco Pina y editado por la Filmoteca de la UNAM por allá de 1966, acerca del cine japonés. En este libro, el autor, entre datos comprensiblemente erroneos y puesto que en ese entonces no se contaba con las facilidades tecnologicas del dia de hoy para hacer una investigación más profunda, se lamentaba por la enorme dificultad que representaba en ese entonces, en el caso especifico de México, el tener acceso a las producciones cinematograficas del Japón, dado el “exotico” interés generado a nivel internacional por la novedosa experiencia que representaba el visionado de los films procedentes de aquel lejano pais oriental, en esta especie de “efecto kimono” que se dió en occidente gracias al triunfo en diversos festivales de cintas de directores tales como Kurosawa, Mizoguchi, Kinugasa, Shindo, etc.

Hoy, las condiciones son totalmente diferentes, por supuesto. Ahora contamos con herramientas como el internet, (digase los torrents) las transmisiones por cable, los DVD…actualmente, parece no haber ningun pretexto para no acceder a cualquier tipo de material procedente de donde sea. Ahora bien, ¿que interés puede guardar el cine japonés para un espectador actual, especialmente, uno ajeno ajeno a la cultura japonesa? en estos dias, para muchos, el cine nipón se reduce a nombres como los de Takashi Miike, los animadores Hayao Miyazaki e Isao Takahata, Shinya Tsukamoto, Hideo Nakata y algunos otros más, representantes de la corriente “Tokyo Shock”, peliculas de terror gore que son tan del gusto del publico (juvenil, primordialmente). Los hay, por supuesto, espectadores más “conocedores” (entre quienes se incluye quién esto escribe) los cuales tienen un conocimiento más o menos somero de los grandes clasicos de la epoca de oro del cine japonés, debido, principalmente, a la información obtenida de libros escritos por investigadores y criticos más serios como Donald Richie, Joseph L. Andersson y Nôel Burch, pero quienes solo han tenido oportunidad o inquietud (en la mayoria de los casos) de conocer, ya se sabe, solamente las cintas del ya mencionado Kurosawa, de Naruse, Mizoguchi, Ozu, Oshima, etc, por lo que su tan reducido como refinado conocimento de la cinematografia japonesa los (nos) hacen, a fin de cuentas, tan neofitos en el asunto como el que más.

Pretender hablar sobre la practica totalidad de la cinematografia japónesa es algo que excede, a todas luces, los conocimientos de quien esto escribe y la extensión asignada al presente trabajo, sin embargo, la intención de este texto y de la presente lista no es otra que la de sintetizar, rapida y llanamente, las aportaciones de otros especialistas que han dedicado más tiempo, seriedad y esfuerzo que un jodón servidor, el mismo que, desde ya, se declara un entusiasta de lo que conoce hasta el momento del gran legado del cine japonés…que no es mas que una muy pinche minima parte del total. Aunque, eso si, como siempre lo he dicho: entusiasmo mata pendejez.

La llegada del cinematografo a Japón siguió pautas, obvio, muy similares a las de otros paises. En este contexto de apertura a las modas y los avances tecnologicos procedentes del extranjero, no faltó el visionario empresario, como el caso de Shotaro Inahata, quien, ni tardo ni perezoso, supo percibir el gran potencial comercial del invento de los Lumiere al tener un contacto directo con este durante un viaje de negocios a Francia, dandose asi la primera exhibición publica del cinematografo en Osaka, Japón, el dia 15 de febrero de 1897, y asi como en otros paises, el exito fue multitudinario: no tardaron en surgir decenas de competidores de Inahata, quienes se hicieron de sus propios proyectores ofreciendo funciones trashumantes a un publico extasiado, a lo largo y ancho de Japón hasta que, por fin, en el año de 1903, se abrió en Tokyo la primera sala de exhibición permanente del país. Una caracteristica particular de estas primeras sesiones cinematograficas en Japón, era que los programas de dichas sesiones tendian a ser inusualmente largos, ya que el publico estaba acostumbrado al tiempo reposado de los tradicionales espectaculos teatrales y dancisticos, por lo que no era poco frecuente que las mismas peliculas se repitieran un chingo de veces durante una misma sesión y asi, colmar las espectativas de los huevones asistentes a estas funciones.

Una figura crucial durante esta primera etapa del cine japonés fué la de el Benshi. ¿Que carajos era un Benshi? al no existir aún los intertitulos en las peliculas mudas, la función de estos cabrones era la de comentar ó narrar los hechos que transcurrian en la pantalla. Asi, no resultaba extraño que el Benshi en turno se diera el lujo de ofrecer su propia valoración de los hechos, cambiando a veces, incluso, el sentido del argumento original de la manera que se les daba la gana a estos señores; tal es el caso de Koyo Komada, Benshi de profesión, quien a la postre se convertiria en el pionero del cine japonés, presentando su primer film en el teatro Engi-za de Tokio en junio de 1899.

La producción y el exito de filmes autoctonos proliferó como chingadazo en los años venideros, inaugurandose ya en el año 1907 los estudios Meguro, los primeros del país. En 1912, se crea la primera de las majors japonesas, la Nikkatsu, como resultado de la fusión de la M. Pathé Company Japan (fundada por un tal Atsukishi Umeya, quién demostró tener unos huevos bien azules al tomar “prestado” el nombre de la compañia sin autorización alguna de la casa francesa) con otras productoras menores. La segunda de las grandes productoras del periodo, la Shochiku, iniciaria sus actividades hasta 1920. Durante ese tiempo, debido al temor de las autoridades por los contenidos “anti-sociales” de algunos filmes tanto autoctonos como extranjeros, es que se implanta el primer codigo de censura japonés, no por informal menos efectivo, en manos de una policia siempre atenta a la estricta regulación de las buenas costumbres.

La destrucción de la mayor parte de los estudios, los cuales se entraban ubicados en la capital del país, asi como de gran cantidad de recintos de exhibición y la perdida de peliculas derivados del terremoto que en 1923 le partió la madre a las ciudades de Tokyo y Yokohama no pareció atenuar la voracidad del publico Japonés. Sin embargo, la penetración norteamericana tuvo un aumento considerable en la concepción misma de los films autoctonos, acusando una evidente “occidentalización” en sus estilos narrativos. Es durante este periodo que surgen los primeros grandes realizadores. Figuras tales como Kenji Mizoguchi, Teinosuke Kinugasa, Daisuke Ito, Heinosuke Gosho, Tomu Uchida, Yasujiro Ozu, Eizo Tanaka y Yasujiro Shimazu, entre otros, introducen en las pantallas asuntos cotidianos ineditos hasta entonces en las mismas. De igual manera, surgen casas productoras como la Pro-Kino, de corriente izquierdista, la cual pretende promover films sociales de inspiración proletaria, pero la represión pondria fin a tal iniciativa tan solo a 3 años despues de su fundación en 1928. Algo que llama la atención del codigo de censura promulgado por el Ministerio del interior, aparte de el hecho de qué, como en todas partes del mundo en ese entonces, se ponian peros en lo que a las escenas de arrumacos (ya no digamos las de sexo) se refiere, es el incapié que se hacía en el respeto a la familia imperial (ay de aquel que se tomase el atrevimiento de joder con esos cabrones). Sin embargo, el asunto se recrudeció al proclamarse la guerra con China en 1937. La optica oficialista y la propaganda más abiertamente nacionalista y xenofoba son el común denominador del cine japonés de la epoca, en el cual todos los cineastas tuvieron que atenerse a los parametros ideologicos impuestos por el gobierno, el cual excluia tajantemente cualquier otro punto de vista. Asimismo, en el año de 1941, en el punto más rispido de esta creciente autarquia, quedó fulminantemente suspendida la importación de peliculas extranjeras (en especial las norteamericanas) siendo, ademas de las cintas propagandisticas nacionales, los filmes alemanes los unicos beneficiados con una distribución más o menos correcta en territorio japonés. Por si todo esto fuese poco, el estado (siguiendo el modelo nazi) se reservó el derecho de regular tanto la producción como la exhibición, lo que generó que las diez compañias existentes se refundieran, en aras de su supervivencia, en tres poderosas compañias: Shochiku, Toho y Daei.

Despues del final de la segunda guerra mundial y tras la derrota de Japón (lease el brutal e injustificado genocidio nuclear de Hiroshima y Nagasaki) la situación paso de Guatemala a Guatepeor; durante la ocupación norteamericana, el S.C.A.P. (Supreme Commander for the Allied Powers) se dispusó a “fomentar” los valores “democraticos”, con la consiguiente prohibición (y hasta destrucción) de cualquier film considerado contrario a los intereses norteamericanos (en este sentido, a los films de epoca o de samurais les fue de la chingada por ser considerados de exaltación al feudalismo y contrarios a la “nueva democracia”, pero, eso si, en este afan de “apertura”, dejaron de ser prohibidos los besos en pantalla). Esta especie de tutela ideologica por parte de los norteamericanos dió origen a la realización de cintas de corte moderno, la gran mayoria de inspiración antimilitarista, aunque tambien comienza a surgir un cine de agitación proximo al realismo social de la mano de realizadores como Satsuo Yamamoto, Fumio Kamei y So Yamamura.

1951 resulta un año clave en la historia del cine japonés. A raiz de la premiación en el festival de Venecia del Rashomon de Kurosawa, el publico occidental se percata de la riqueza de una cinematografia tan antigua como el cine mismo, pero hasta entonces, ajena al acontecer internacional. Este periodo marco la consolidación de los grandes realizadores japonesés a nivel mundial. Asimismo, nombres como Toshiro Mifune, KinuyoTanaka, Machiko Kyo, Takashi shimura, Masayuki Mori, Jichijiro Ueda y Daisuke Kato, entre otros, comienzan a sonar familiares a los oidos del publico de occidente. Otra caracteristica de este periodo fue la evolución de diversos generos, como el Chambara, el Yazuka-eiga, cintas de aliento feminista, peliculas entre la fantasia y el terror de resonancias nucleares, y los melodramas. Ahora bien, algo que vale la pena señalar, es que si, ciertamente, casi todos los films provenientes de Japón gozaban de gran aceptación en los festivales internacionales, el panorama era distinto en su país de origen, y es que una caracteristica muy particular de los cinefilos japoneses es la de ser ferozmente criticos en lo que a su cine se refiere, al tener muchos de ellos bastante acendrada la noción de que todo aquel connacional que goza del aprecio de la critica extranjera, no puede ser del todo bueno.

Al termino de la ocupación norteamericana, con sus tradiciones y estructuras sociales alteradas y su poderio militar vuelto mierda, el país se volcó hacia la industrialización, con un énfasis notable en el sector audiovisual, lo cual se tradujó en un creciente poderio economico, y un panorama en el que la televisión del país se constituyó en un medio muy eficaz para combatir esquemas considerados obsoletos. Consecuentemente, el cine japonés de los sesenta dió paso a los productos independientes y a toda una “nueva ola” de realizadores como Nagisa Oshima, Shohei Imamura, Kaneto Shindo, Keinosuke Kinoshita, Hiroshi Teshigahara, Yoshihige Yoshida, Seijun Suzuki, entre muchos otros, quienes dieron al cine nacional un aire de liberación erótica y subversión politica, valiendose de los generos previamente establecidos.

Durante los 70 ‘s y 80’s, a pesar de la prolijidad de los cineastas independientes, sus obras no pudieron contrarestar la aplastante invasión del cine extranjero (hollywoodense principalmente). Si bien en los 70’s aparecen figuras inscritas plenamente dentro de la corriente underground como Yoichi Takabayashi, Koji Wakamatsu, Nobuhiko Obayashi ó Toshio Matsumoto, lo cierto es que en años posteriores, durante los ochenta, el cine japónes parece depender de la fama de destacadas individualidades, que de un todo colectivo. Shohei Imamura, Kohei Oguri, Nagisa Oshima, Juzo Itami y Mitsuo Yanagimachi continuan ofreciendo obras de interes, pero sin formar escuela ó movimiento alguno.

Al iniciarse los 90, el cine foraneó sobrepasó considerablemente la demanda de las peliculas autoctonas, mientras el cine joven japonés acuso una notoria influencia de la estetica videoclipera, las megaproducciones hollywoodenses y los juegos de video, mientras que el cine de animación cobro una notable aceptación en algunos sectores, particularmente, en el publico juvenil. Ante el gris panorama, muchos de los recien llegados decidieron apostar sus cartas por un (bastante exitoso) tipo de cine de corte fantastico/sobrenatural, ó por una puesta al dia del cine de Yakuzas, los cuales se caracterizan por sus excesivas dosis de efectos gore, estilizadas escenas violentas y argumentos delirantes, (paradojicamente, a ultimas fechas, hollywood se ha esmerado en reciclar buena parte de estas peliculas) siendo nombres como los de Mamoru Oshii, Hayao Miyazaki, Katsushiro Otomo, Satoshi Kon, Takeshi Kitano, Hideo Nakata, Takashi Miike, Yoshihiro Nishimura, Takashi Shimizu y Shinya Tsukamoto los puntos de referencia, para un espectador actual promedio, de lo que, suponen, es el cine japonés.

Como siempre, los parametros que me he pinchepropuesto seguir en esta ocasión, son muy similares a los de mis listas anteriores (y a los de un chigomadral de otras listas) ; en la medida de lo posible, se ha tratado de mantener cierta consistencia cronologica de acuerdo en lo que se encuentra disponible en la base de datos de MUBI, apelando, claro, a la comprensión del lector por si de repente salta a la vista una pelicula filmada a inicios del siglo XX despues de una consignada con fecha del dos mil y tantos, esto debido a que la construcción sera permanente y ya se ira consignando lo más que se pueda encontrar perdido y entre los rincones por alli, lo que parece una tarea relativamente facil, debido a la buena disponibilidad de films de esta nacionalidad en la base de datos de MUBI. De hecho, uno quisiera que esto resultase igual de facil con cinematografias de otras nacionalidades (como la méxicana, por ejemplo).

Una ultima consideración. “¿Porque hay que ver cine japonés?” seria la pregunta más obvia de algun lector ó cinefilo no familiarizado con esta extraordinaria cinematografia, ya que esto puede suponer, para un recien llegado, un pequeño gran esfuerzo al encarar por vez primera el “exotico” esplendor de una cultura geograficamente tan lejana a traves de su cine. El cine japónes no debe verse como un hermoso ornamento incomprensible en su exotico esplendor, ni tratar de aplicarle los mismos criterios que rigen en la cinematografia occidental, pero si, como una de las manifestaciones filmicas más originales y apabullantes del planeta. El esfuerzo, sin duda, vale la pena. Para quienes lo entiendan: Kokoro o komete, kore ni go seicho, deki sokanai o arigato.

GENEROS DEL CINE JAPONÉS

JIDAI GEKI : Cine de aliento épico o historico, generalmente ubicado durante el Japón feudal del siglo XVI al XVIII.
CHAMBARA : Cine derivado del Jidai Geki, enfocado principalmente en los duelos de sable entre samurais.
GENDAI GEKI : Cine ubicado en la época contemporanea.
SHOMIN GEKI : Cine melodramatico.
YAKUZA EIGA : Cine de gangsters.
KAIDAN EIGA : Cine de corte sobrenatural o de terror, con apariciones de fantasmas.
SHOMIH GEKI : Cine en torno a la clase obrera, de corte social, también conocido como Sarariman (derivado de “asalariados” en inglés.
PINKU EIGA : Cine érotico.
ROMAN PORNO : Cine XXX.
KAIJU EIGA : Cine de corte fantastico, con apariciones de monstruos gigantescos y un chinguero de efectos especiales.
EROGURO : Cine de corte gore/erotico al extremo, pensado para ser lo más repulsivo posible, lleno de mutilaciónes, sexo explicito, coprofagia, sangre y demas fluidos corporales.
ANIME : Cine de animación.
NUVERU VAGU : Cine similar a la Nueva Ola francesa.
SEISHUN EIGA : Cine con tematica juvenil.

Read less